Las 10 órdenes más tontas de la historia militar

Por supuesto, los soldados tienen entre los trabajos mucho más peligrosos de todo el mundo. En el momento en que no es el enemigo, el fuego amigo, el tiempo o la patología lo que los agrede, sus oficiales al mando intervienen para colocarlos en riesgo por medio de la estupidez.

En este momento piensa ser entre los soldados de los comandantes que ordenaron cosas de esta forma de estúpidas:

10. Edifique esas defensas … ¡del revés!

La Guerra: Guerra México-Estadounidense, 1846

El líder: almohada del general Gideon

Pillow fue nombrado general por el hecho de que era amigo del entonces presidente James Polk desde el instante en que ejercitaba la abogacía juntos, con lo que la posibilidad de que hiciese algo verdaderamente vergonzoso era bastante alta desde el comienzo. A lo largo de la guerra, su fallo mucho más conocido ocurrió en el momento en que se encontraba designado en un pueblo mexicano llamado Camargo. Allí, ordenó que se edificaran trincheras, pero las logró crear de forma tan torpe que las defensas estaban del revés, dejando a sus tropas expuestas.

al enemigo.

El hecho habría sido el hecho mucho más vergonzoso de su trayectoria, pero parecía resuelto a superarlo. En 1847, Pillow escribió cartas a Washington atribuyéndose el mérito de haber ganado la guerra, en vez de dirigir al general Winfield Scott; algo tan descaradamente traicionero y falso que fue detenido por este motivo. Fue llamado nuevamente al servicio activo a lo largo de la Guerra Civil Estadounidense (a dios gracias para la Unión, luchó por el Sur). Allí, lo mucho más importante que logró fue perder una fortaleza con 12.000 soldados frente al general Grant en 1862. En 1863, logró sobrepasar aun eso con sus acciones en la guerra de Stony Creek: uno de sus en general inferiores lo halló escondido tras un árbol en vez de asesorar a sus soldados. (Fuente: southernhistory.net)

9. ¿Ametralladoras? ¡No, gracias!

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La Guerra: Enorme Guerra Sioux, 1876

El líder: coronel George Custer

Todo el planeta sabe de qué forma Custer condujo a la 7ma Caballería de los EE. UU. A un ataque contra una tribu Sioux que acabó con él y todos y cada uno de los soldados bajo su mando directo fallecidos en la Guerra de Little Big Horn. Lo superaban en número 9 a 1, y la única virtud que tenía era que tenía el elemento sorpresa. Otra virtud que PODRÍA haber tenido fue la de tener tres ametralladoras. Particularmente, pistolas Gatling que tenían la aptitud de disparar múltiples cientos y cientos de rondas auxiliares por minuto. Custer rechazó en lo personal estas armas parcialmente ligeras y muy fiables. Más allá de que es bastante posible que no hubiesen ganado de manera automática la guerra a Custer, semeja muy posible que hubiesen sido increíblemente útiles para Custer cubriendo una retirada o amedrentando a los Sioux haciéndoles opinar que eran atacados por una fuerza mucho mayor que Custer. de todos modos había traído. Pero entonces no habría una “última resistencia” y él no sería tan popular. (Fuente: wired.com)

8. ¡No vadear el río!

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La guerra: Guerra civil de america, 1862

El líder: general Ambrose Burnside

La guerra de Antietam se relata de forma frecuente aun en las clases de historia general por el hecho de que resultó en que Abraham Lincoln firmase la Proclamación de Emancipación. Menos popular y, nos atrevemos a decir, un tanto menos inspirador fue este acontecimiento que sucedió a lo largo de la guerra. Mucho más de 12.000 soldados bajo el mando de Ambrose Burnside estaban en frente de menos de 400 soldados del ejército del sur, separados por el arroyo Antietam, que se encontraba atravesado por un puente de piedra. Se les ha dicho a las tropas de Burnside que continuaran en situación mientras que Burnside procuraba otro vado, y en el momento en que no hallaron uno tras tres horas, han comenzado a atravesar el puente.

En una columna angosta y increíblemente simple de disparar, los soldados del sur los removieron tan bien que detuvieron a un conjunto de soldados treinta ocasiones mayor a lo largo de otras tres horas, lo que dio tiempo a fin de que llegaran una cantidad enorme de soldados del sur auxiliares. Esto impidió que la guerra se transformara en una victoria tal que podría haber terminado la Guerra Civil un par de años antes. Pero lo absurdo de o sea que la corriente se puede vadear. Un sureño, un originario de la región, ha dicho sobre el arroyo “… (ellos) podrían haber cruzado el arroyo sin mojarse el cinturón”. (Fuente: latimes.com)

7. ¡No corras en el campo de guerra!

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La guerra: Primera Guerra Mundial, 1916

El líder: el mariscal de campo Douglas Haig

Fue el primero de los días de la Guerra del Somme, que al final se transformó en la guerra mucho más sanguinolenta de la narración de Enorme Bretaña, con 630.000 bajas. Tras un bombardeo de una semana que sirvió primordialmente a fin de que los alemanes supiesen que iban a llegar, el 1 de julio empezó un ataque masivo por la parte del ejército británico. No obstante, ya que varios de los soldados eran nuevos en el frente, Haig les mencionó que debían marchar a través del lote traicionero popular como “Tierra de Absolutamente nadie” en líneas de guerra ordenadas y ordenadas. Como resultado, el ejército británico padeció 60.000 bajas ese día, presentando objetivos que eran absurdamente simples contra situaciones de ametralladoras atrincheradas, que solamente fueron tocadas por el ataque. No solo fue esto tras un par de años de peleas que probaron lo tonto que era, sino exactamente el mismo día, en la línea de trincheras, el ejército francés se encontraba atacando. Apartando a sus soldados, de todos modos rompieron las líneas alemanas. Son cosas como esta las que llevan a que Haig sea parodiado salvajemente en programas británicos como Black Adder. ramsdale.org, pase a 8:19 en el vídeo de la sección Haig)

6. ¡Tras esos jinetes, lacayos!

La guerra: invasión romana de Partia, 44 a. C.

El líder: Indisculpable

Indisculpable, popular por vencer al ejército de esclavos dirigido por el legendario Espartaco y por ser el hombre mucho más rico de Roma, deseó efectuar una enorme y vistosa invasión para anunciar su nombre. Escogió irrumpir el Imperio parto. Tenía 40 mil soldados, pero la enorme mayoría eran soldados de infantería cargados con pesados ​​escudos, armaduras y armas. El ejército enemigo se encontraba compuesto por diez mil arqueros a caballo, armados con flechas que penetrarían los escudos y armaduras romanas.

No obstante, Indisculpable ordenó un ataque, persiguiendo contumazmente a un enemigo que todo el tiempo reculaba y proseguía virando y disparándole a lo largo de todo el sendero. La caballería romana logró por lo menos lograr al enemigo, pero con Indisculpable trajo menos de 2 mil jinetes, todos portando lanzas, con lo que de forma rápida se vieron apabullados. Una vez que eso sucedió, Indisculpable ordenó una última carga, confiado en que el enemigo se se encontraba quedando sin flechas. No lo fueron, y rompieron lo último del ejército de roma y lo mandaron corriendo. De esta forma, el ejército de roma padeció treinta mil bajas y solamente produjo bajas. (Fuente: wikipedia)

5. ¡Encadene los navíos juntos!

La guerra: Guerra civil de la dinastía Han, 208 d.C.

El líder: General Cao Cao

Es verdad que en esta ocasión el general en cuestión se enamoró de un truco en vez de organizar algo imbécil que fue iniciativa suya, pero aun los en general contrincantes debieron estar dándose la mano en el momento en que se dieron cuenta que funcionaba. La situación era que 2 señores de la guerra en el sur de China (Zhou Tai y Han Dang) se estaban rebelando, y el presidente / general Cao Cao fue enviado con un ejército en este momento estimado en 220.000 soldados para sofocar su rebelión. Si bien en un inicio tuvo éxito, Cao Cao tuvo inconvenientes en el momento en que el enemigo se retiró a los navíos. Su ejército precisaba pasar de la guerra terrestre a la naval sin bastante entrenamiento y el enemigo apreció que había amarrado sus navíos muy juntos para reducir el cabeceo y eludir el mareo. Mandaron a un supuesto traidor llamado Pang Tong a fin de que le aconsejara a Cao Cao que ate sus navíos para eludir mareos. En el momento en que se enamoró de él, los navíos en llamas entraron en su flota, un desastre que perdió a la dinastía Han en la guerra. (Fuente: sanguoguide.com)

4. ¡Abandone el lote alto!

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La guerra: Guerra civil de america, 1863

El líder: el general Joseph Hooker

Fue el día previo a la guerra de Chancellorsville. El ejército del Norte tenía 134.000 hombres, el ejército del Sur, 60.000 hombres. Los sureños fueron ciertamente rodeados, con 75.000 tras ellos y el resto adelante de su ejército. No solo eso, sino el ejército del Norte en la retaguardia tenía el lote alto y el control efectivo del campo. Pero, justo antes que tengan la posibilidad de agredir y eliminar completamente al ejército del Sur, Hooker supuestamente perdió completamente los nervios y ordenó a su ejército que retrocediera. Lo mucho más absurdo es que ordenó a los soldados que se retiraran del lote alto. El general George Meade, cuyos soldados habían estado estacionados allí (y quién sería el próximo comandante del ejército, a tiempo para la conocida guerra de Gettysburg) ha dicho sobre la orden: “Dios santo, si no tenemos la posibilidad de sostener la cima de la colina, precisamente, ¡no vamos a poder mantener el fondo! ” Como resultado, en el momento en que los sureños atacaron en su sitio, lograron llevar sus cañones a lo prominente, y si bien estaban muy superados en número, consiguieron enrutar relativamente al ejército de Hooker y ganar una guerra a la que no tenían completamente ningún derecho. (Fuente: books.google plus.com)

3. Nos encontramos dentro ¿Campo de tiro? ¡DETENER!

La guerra: la guerra de 1812, 1814

El líder: General Edward Pakenham

La guerra de Novedosa Orleans se realizó conocida tanto por ocurrir un par de semanas tras el final de la guerra como por llevar a cabo de Andrew Jackson la reputación que lo llevaría a la decisión de presidente. La guerra en sí fue eminentemente de soldados británicos que atacaron los atrincheramientos estadounidenses y fueron rechazados, con bajas absurdamente desmedidas. El ejemplo mucho más absurdo de esto fue en el momento en que el habitante de la 93a Sutherland Highlander se encontraba a puntito de agredir ciertos parapetos, pero entonces se llamó a un prominente. Mientras que el regimiento se encontraba en el alcance de los rifles del enemigo. Entonces, el regimiento fue abatido, sin no recibir órdenes de disparar. Entre los estadounidenses aseveró que ver al enemigo quedarse allí parado mientras que le disparaban le logró plañir. (Fuente: allempires.com)

2. ¡Hacia el cráter!

La guerra: Guerra civil de america, 1864

El líder: general Ambrose Burnside

¡Oye, Burnside volvió! ¡Hola, Burnside!

La segunda orden mucho más imbécil de Burnside en la Guerra Civil sucedió en la Guerra del Cráter. Se encontraba muy cerca del final de la Guerra Civil, en el momento en que los primordiales ejércitos del Norte y del Sur fueron excavados en trincheras fuera de Richmond, Virginia. En último término, estarían atrincherados a lo largo de diez meses. En un esfuerzo por acortar esa cantidad un hechizo, ingenieros ingeniosos sugirieron crear un túnel largo bajo las situaciones del sur y cargarlo con dinamita. Esto salió con perfección bien y se realizó un enorme orificio en las defensas del sur. Pero entonces, leal a su forma frecuente, Burnside lo echó a perder al organizar a sus soldados que entraran en el gran cráter, con lo que los soldados brincaron a un orificio bastante profundo a fin de que tengan la posibilidad de regresar a salir en el momento en que los refuerzos del sur se apuraron hacia el cráter. El comandante general, Ulysses Grant, mencionó que “una ocasión mayor para tomar una situación contrincante que jamás había visto”. Burnside fue desposeído de forma permanente de su rango, y en este punto; aun él debió haber dado un suspiro de alivio. (Fuente: civilwar.org)

1. ¡Hora de la siesta!

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La guerra: guerra mexicano-texana, 1836

El líder: dictador Santa Anna

Retornamos a México, a una temporada antes que Texas fuera una parte de los USA de América. El 19 de abril, un ejército mexicano de múltiples miles a cargo de Santa Anna en un pueblo llamado San Jacinto terminaba de ser apartado de los refuerzos por el ejército texano que destrozó un puente en su parte posterior. Entonces, el ejército se movió para rodear a los mexicanos. Pese a estar apartada, Anna había ordenado a su ejército que tomara su frecuente siesta de las 3:30. Esto dejó a los texanos, pese a ser superados en número, rodearlos completamente y después tomarlos por sorpresa, en tanto que Anna se había olvidado aun de mandar centinelas. Esto dejó a los texanos infligir mucho más de 600 bajas mientras que padecían solo 39, tan bajas que debieron empezar a sentir lástima por los mexicanos a mitad de sendero. Entre los mexicanos apresados se encontraba nuestro Santa Anna (pese a despojarse de su traje, fue reconocido por ser saludado por sus soldados y su lencería de seda. Franco.), Desde la firma de un humillante tratado donde acordó que todos y cada uno de los ejércitos mexicanos se retirarían, dando permiso de esta forma a Texas para transformarse en una nación soberana. Aún de este modo, no hay razón para saltarse una aceptable siesta. (Fuente: wikipedia)

Por Dustin Koski

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