Las 10 personas más inocentes condenadas por crímenes horribles y encarceladas durante años

La mayor parte de nosotros poseemos una cantidad razonable de fe en nuestro sistema de justicia, y pocos de nosotros vivimos con el miedo de ser enjaulados por nada. Pero la verdad es que, da igual dónde viva, esto en ocasiones le pasa a personas absolutamente inocentes. Desde policías corruptos hasta víctimas mentirosas, los fallos judiciales son muchos recurrentes. Las historias ahora deberían hacernos pensar a todos, no solo sobre de qué manera marcha el sistema, sino más bien asimismo sobre de qué forma castigamos a los que pensamos que son responsables.

10. Jeff Deskovic

En 1990, Jeff Deskovic, de 17 años, fue detenido por la violación.

y asesinato de una pequeña en su escuela. Lo llevaron para interrogarlo y aceptó de manera voluntaria someterse a una prueba de descubridor de patrañas. No obstante, los agentes que hicieron la prueba manipularon la situación. Le hicieron cuestiones cargadas, no se le dio un letrado y mostraron información privada que entonces repetiría, aparentando de este modo incriminarse a sí mismo.

Tras 7 horas de interrogatorio, Deskovic confesó los crímenes, pese a ser inocente. No solamente se persuadió a Deskovic de que hiciese una confesión falsa, sino los estudiosos forenses del caso asimismo dieron pruebas que lo condenaron equivocadamente. En el momento en que se examinó una exhibe de semen de la víctima en ese instante, se descubrió que era de otro hombre. La teoría que se dio (y aceptó) para argumentar esto fue que Deskovic había violado a la víctima una vez que ella había tenido relaciones íntimas consensuadas con otro hombre.

Con la asistencia del Innocence Project, una organización beneficiosa destinada a contribuir a personas como Deskovic, fue liberado una vez que se descubrió que la exhibe de semen procedía de otro convicto. Según el Emprendimiento Inocencia, personas inocentes hicieron confesiones falsas en precisamente el 25% de sus casos triunfantes. Hay un número de causas que la gente confiesen un delito que no cometieron, como la promesa de una sentencia menor o sencillamente ser conminadas.

Deskovic tenía 33 años en el momento en que fue liberado, tras haber cumplido 16 años. Pero aun entonces, tenía pocos amigos o familiares, no tenía iniciativa de de qué forma funcionaba la sociedad actualizada y no tenía forma de hallar un trabajo. Le tomó 4 años ser compensado por su condena injusta, en el momento en que recibió $ 6.5 millones. Entonces consiguió un título universitario y estableció la Fundación Jeffrey Deskovic para la Justicia, para contribuir a otros como él.

9. William Lopez

William López fue detenido por el homicidio de un vendedor de drogas, Elvirn Surria, en 1989. Surria había recibido un tiro con una escopeta que jamás fue localizada, dejando solo 2 presentes presenciales para testificar. El primero describió al tirador como un hombre negro de sobra de 6 pies de altura, al paso que López es un hombre blanco mucho más bajo. La segunda mujer, por otra parte, identificó de forma positiva a López como el culpable. López, cuya hija tenía 14 meses en ese instante, pasó los próximos 23 años en prisión, hasta el momento en que Jeff Deskovic intervino para asistir. Próximamente se descubrió que la mujer que identificó a López como el asesino había llegado a un convenio con el fiscal de distrito para identificarlo a fin de achicar los cargos de drogas en contra suya. Se halló un nuevo testigo, que en este momento vive en la República Dominicana, y compareció frente al tribunal para adecentar el nombre de Lopez.

La fundación Jeff Deskovic hoy día ayuda a López a regresar a la sociedad habitual, al paso que la oficina del fiscal de distrito tiene planeado llevar la situacion de nuevo a juicio, pues una parte de la descripción del trabajo es jamás aceptar que está equivocado. siempre y en todo momento.

8. Jonathan Montgomery

En 2007, Jonathan Montgomery, de 20 años, fue detenido por atacar sexualmente a una pequeña de 10 años en el momento en que tenía 14 años. Fue sentenciado a 7.5 años en el Centro Correccional de Greensville por el delito, y cumplió 4 de esos años antes que él fue publicado.

Resultó que no se había producido ningún ataque sexual. Elizabeth Paige Coast, la supuesta víctima del ataque, confesó en 2012 y aceptó que había fabricado la historia por el hecho de que sus progenitores la habían asombrado observando pornografía. Para eludir meterse en un berenjenal, les mencionó que había sido abusada por Montgomery, un ex- vecino de el que desde ese momento se había mudado. Coast aceptó que eso quería decir que podía culparlo sin que lo encontraran. Pero fue encontrado, proclamado culpable y pasó el primera mitad de sus 20 después de las rejas.

Más allá de que se ordenó su liberación instantánea, esta fue retardada por la burocracia legal hasta el momento en que nuestro gobernador indultó a Montgomery, instante en el que fue liberado de la prisión. Elizabeth Coast fue despedida del departamento de policía en el que trabajaba en el momento en que aceptó su patraña, y por último proclamado culpable de perjurio.

7. Andre Davis

Andre Davis tenía 19 años en el momento en que, en 1980, fue acusado de la violación y asesinato de Brianna Stickle, de 3 años, quien desapareció el 8 de agosto de ese año. Su padrastro la procuró en todas y cada una de las viviendas del vecindario, salvo en la de al costado, por el hecho de que el dueño, Maurice Tucker, no se encontraba en el hogar. Después ese día, no obstante, otro vecino, Donald Douroux, los dejó ingresar a la vivienda donde hallaron el cuerpo de Brianna. Douroux, que había crecido con Tucker, instantáneamente acusó a Davis del asesinato.

Tucker aseveró que había estado tomando con Davis el día en cuestión y que Davis había estado empleando vaqueros. En el momento en que Davis fue detenido, vestía pantalones colorados y se hallaron unos cuantos vaqueros en la escena del delito, que Tucker mencionó que pertenecían a Davis. No obstante, todos los otros presentes detallaron que Davis había estado empleando pantalones colorados todo el día. Supuestamente, la policía jamás estimó que la razón por la cual Tucker sabía sobre los tejanos no era pues había visto a Davis usándolos, sino más bien por el hecho de que él mismo los había utilizado.

Un oficial de policía que interrogó a Davis aseveró que mencionó que ha podido haber matado al niño, pero no había completamente ninguna prueba de esto. Un médico que examinó a Davis asimismo aseveró haber encontrado prueba que sugería que era culpable, pero esto fue desacreditado después. Las muestras de pelo en el delito aun sugirieron que Douroux había estado implicado. Pese a la prueba que apunta a Doroux y Tucker como los responsables, Davis fue proclamado culpable y sentenciado a cadena perpetua. Cumplió 32 años, una gran parte de ellos en el conocido Centro Correccional de Tamm, donde en general lo dejaban en confinamiento solitario.

Entonces, en 2004, las cosas modificaron. Solicitó una prueba de ADN, que halló semen que relacionaba a Tucker y otro hombre no reconocido con el delito. Davis fue liberado, pero no inmediatamente. Pasaron ocho años terminados tras esta novedosa prueba hasta el momento en que fue exonerado, a los 52 años. Para tratar mal a Davis por última vez, ningún funcionario notificó a su familia de su liberación, con lo que absolutamente nadie se encontraba allí para recogerlo en el momento en que salió. Peor aún, más allá de que había mentido sobre la ropa de Davis, que habían encontrado a la pequeña en su casa y que allí se había encontrado su semen, Tucker se encontraba jamás detenido.

6. Daniel Larsen

En 1998, Daniel Larsen fue acusado de empuñar un cuchillo oculto a lo largo de una riña en un bar y de ocultarlo bajo un automóvil antes que va a llegar la policía. Por año siguiente, 2 oficiales declararon que vieron a Larsen arrojar el cuchillo bajo el coche. Ahora tenía 2 condenas graves, con lo que, según la ley de tres huelgas de California, fue sentenciado a 27 años de prisión.

Diez años después, el Innocence Project, que asimismo asistió al citado Jeff Deskovic, halló a un jefe de policía retirado y múltiples otros presentes para testificar que fue un hombre diferente quien tiró el cuchillo. Estos presentes eran populares en el instante del primer juicio, pero no fueron convocados por causas que aún no están visibles. Con esta novedosa prueba, un juez decretó que Larsen era inocente y habría de ser puesto en independencia. Pese a ello, no fue puesto en independencia pues su equipo legal había pedido un habeus corpus bastante tarde. Esto llevó a una solicitud que consiguió 90.000 firmas, y Larsen, de 45 años, fue por último liberado en 2013, tras haber vivido 13 años de prisión.

5. David Bryant

David Bryant, de 18 años, fue detenido en 1975 una vez que se encontrase el cuerpo de Karen Smith, de 8 años. Fue acusado de atacar sexualmente y matar a la joven, que era amiga de la familia de Bryant. Pasó los próximos 38 años en prisión, tiempo a lo largo del como fue atacado múltiples ocasiones por sus supuestos delitos, cuando solamente subsistió a una puñalada. Sus progenitores fallecieron mientras que él se encontraba en prisión, lo que quiere decir que no solo jamás lograron ver a su único hijo libre de acusaciones tan espantosos, sino Bryant no conocía completamente a absolutamente nadie tras su liberación.

Es solo merced a la organización Centurion Ministries que Bryant en algún momento logró que se aclarara su nombre. Aseguraron que su letrado no lo defendió apropiadamente y, en el momento en que se hicieron pruebas de ADN de muestras del delito, Bryant no coincidió. Fue puesto en independencia en 2013, a los 56 años. Como un ejemplo de qué años después de las rejas tienen la posibilidad de lograr que alguien extrañe: en su primera noche tras ser liberado, decidió ver la televisión por el hecho de que no podía reposar. Se halló con el viejo programa de televisión “Knight Rider” y quedó absolutamente impresionado. fuera.

4. Daryl Kelly

En 1997, Daryl Kelly fue detenido por abusar sexualmente de su hija de 9 años, Chaneya. No obstante, Daryl era absolutamente inocente; Chaneya se vio obligada a llevar a cabo las acusaciones falsas por su madre, Charade, quien le ha dicho a su hija que si no lo hacía, la golpearían. Años después, Charade culparía a las drogas de sus acciones.

La única “prueba” de la violación fue que las historias de madre y también hija coincidían. Pero esta tenue prueba supuestamente fue bastante para mandar a Daryl a la prisión; como no se declararía culpable, le brindaron de 20 a 40 años. Menos de un año una vez que acabó su juicio, Chaneya fue sacada de la custodia de su madre, y tanto la madre como la hija mostraron la historia real. No obstante, el juez pensaba que los estaban forzando a realizar confesiones falsas debido al síndrome de Estocolmo o algo mucho más que no se ha podido evaluar, y Daryl continúa en la prisión hasta hoy.

Mencionado lo anterior, Chaneya y su madre han logrado que se revise la situacion y próximamente se va a llegar a un veredicto. Hasta aquí, Daryl pasó 16 años en prisión.

3. David Ranta

En 1990, un hombre procuró hurtar a un mensajero de joyas, quien entonces lo golpeó con su automóvil. El viable ladrón entonces logró escapar de la escena tirando al rabino Chaskel Werzberger, un sobreviviente del Holocausto, y robando su automóvil. Gracias a la presión pública para solucionar el homicidio de este rabino enormemente habitual, la policía culpó a David Ranta. Lo engañaron a fin de que firmase una confesión, hacía falta una gran parte del papeleo de la investigación y la policía adiestró a un testigo para elegirlo de una alineación.

Más allá de que solo fue escogido en una de cada cinco alineaciones, y que el mensajero mencionó que no era en lo más mínimo Ranta, fue proclamado culpable y culpado a prácticamente 40 años de prisión. Avance veloz hasta 2011, y la realidad por último empieza a salir a la luz: un testigo, en ese instante un niño, confesó que le habían dicho que identificara a Ranta como el perpetrador, al tiempo que otra mujer le ha dicho a la policía que su difunto marido era el hombre. tras la matanza. Tras 23 años, Ranta, que en este momento tiene 58 años, fue liberada.

2. Michael Morton

En 1987, Michael Morton, de 32 años, fue proclamado culpable del asesinato de su mujer y culpado a cadena perpetua. Su mujer había sido golpeada hasta la desaparición mientras que su hijo Eric, de 3 años, miraba. El niño fue entrevistado por la policía y mencionó que su padre había salido y que era un monstruo el que había matado a su madre. Si bien varios puntos del testimonio del niño se sumaban a la prueba física y la escena del delito, se estimó que era bastante joven a fin de que se tomara su palabra como prueba (¿por qué razón aun charlaron con él primeramente entonces?) Y su padre fue convicto.

Años después, Innocence Project logró que se hiciesen pruebas de ADN en un pañuelo que se había encontrado cerca de la escena del delito. Esta resultó ser la prueba primordial no solo para eximir a Michael, sino más bien asimismo para hallar una coincidencia para otra persona que probablemente sea el asesino. Se descubrió que el ADN encontrado en la lona coincidía con el de un hombre que se encontraba en la banco de información de ADN y, si bien no ha podido ser reconocido, es una exclusiva pista en lo que de otra forma podría ser un indicio que se había perdido. Michael por último fue liberado tras 25 años, 57 años.

1. Damon Thibodeaux

Damon Thibodeaux fue acusado de la violación y asesinato de su primo de 14 años en 1996; tras un profundo interrogatorio de nueve horas por la parte de la policía, se desmoronó y confesó que lo había hecho. Si bien retiró esa confesión ese día, ahora era bastante tarde y fue culpado a muerte.

Ser proclamado culpable de un delito tan repugnante en el momento en que uno es verdaderamente inocente es ya bastante horrible por derecho propio, pero tener que pasar años aguardando su inminente ejecución es otro género de horrible. Pero podría decirse que la peor una parte de la historia es que, como producto de su condena errada, Damon pasó 15 años en confinamiento solitario a lo largo de 23 horas cada día. Ese género de trato es mucho más que bastante para romper completamente a un humano.

De nuevo, fue merced a los continuos sacrificios del Emprendimiento Inocencia que se descubrió que este hombre era inocente. Merced a ellos, las pruebas de ADN probaron que era otro hombre el que había matado a la joven y que, en verdad, ella había no fué molestado. Asimismo comprobaron que el testigo que aseveró haberlo visto en la escena del delito notificó haberlo visto no solo tras la restauración del cuerpo, sino más bien asimismo una vez que ahora había sido detenido. Damon solo había confesado el delito para lograr huír del corredor de la desaparición, y eso no funcionó.

Más allá de que había confesado, era totalmente inocente, y el trato increíblemente inhumano de un hombre culpado inmerecidamente a lo largo de una década y media habría de ser bastante para lograr que cualquier persona que crea en formas extremas de castigo reconsidere sus opiniones.

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