Las esculturas más antiguas del mundo

A lo largo de una cantidad enorme de años, nuestros ancestros brindaron brida suelta a su expresión creativa y hicieron figuras de hueso, asta, marfil y piedra. Desde el planeta estatuas mucho más viejas de forma frecuente son suficientemente pequeñas para caber en la palma de la mano y no están exentas de polémica

Estas pasmantes maravillas artísticas fueron transformadas en su mayor parte por herramientas de sílex que cortaron el medio empleado por los viejos artistas. Se usaron métodos que incluían el acanalado, la perforación y el cincelado, al tiempo que los abrasivos metálicos se usaron para refinar las superficies hasta hallar un acabado despacio. Raramente, ciertas maravillas artísticas se hallaron a cientos y cientos de km de sus fuentes auténticos, lo que probablemente señala que existía alguna forma de comercio. Si bien jamás comprenderemos su concepto, empleo o historia precisos, está clarísimo que en su creación hubo un esfuerzo, una técnica y un precaución continuos. Estas viejas maravillas artísticas, que representan animales y personas reales y míticas, pertenecen a la crónica de la raza humana historia de todo el mundo que nos forma parte a todos.

10. Venus de Brassempouy (23.000 a.C.)

Ejemplo singular de arte prehistórico, la Venus de Brassempouy son los restos de una estatua de marfil (fracturada en la antigüedad) que fue descubierta en Brassempouy en 1892en el suroeste de Francia. La Venus de Brassempouy, consistente en los restos del cuello y la cabeza de la estatua original, fue efectuada en marfil de mastodonte. Mide precisamente 3,5 centímetros de prominente, 1,9 centímetros de ancho y 2,2 centímetros de hondura.

En contraste a todas las otras venus descubiertas en Europa hasta hoy, esta estatua única tiene dentro aspectos faciales establecidos, como la nariz, los ojos, la línea de las cejas y la frente, pero no la boca. En la parte de arriba y en los laterales de la cabeza de la estatua se han grabado representaciones de pelos trenzados o, probablemente, aun un tocado egipcio. Los excelentes aspectos faciales hacen de ella una obra de arte excepcional, si bien quizás jamás sepamos de qué manera apareció el resto del cuerpo o qué ocurrió al final con él. Esta estatua de la Edad de Piedra, que data de cerca del 23.000 a.C., se encuentra dentro de las escasas que muestra representaciones detalladas del rostro humano, y probablemente sea la mayor que existe.

9. Cabeza de león de Moravia (24.000 a.C.)

Poco una vez que se iniciaran las excavaciones en el yacimiento arqueológico de Dolni Vestonice, en la República Checa, en 1924, se realizó patente la relevancia del sitio. Aparte de ser el sitio de múltiples enterramientos prehistóricos, se desenterraron cientos y cientos de reliquias de arcilla cocida y cerámica. Una de ellas fue la Cabeza de León de Moravia.

Formada en arcilla cocida, la cabeza del león mide 4,5 centímetros de ancho, 2,8 centímetros de prominente y 1,5 centímetros de hondura. Sus ojos, orejas y hocico se han modelado con increíble aspecto. Es imposible saber si es un león o una leona, puesto que leones de la edad de hielo no tenía melena. Los orificios en uno de sus ojos y encima de una oreja podrían representar lesiones. Los descubrimientos dieron a los científicos información sobre la relevancia de los carnívoros en la vida diaria de los viejos pobladores de la región. Más allá de que la adquisición de pieles de animales probablemente halla sido su primordial fundamento para apresar carnívoros, otras unas partes del cuerpo, como los huesos, se usaban para hacer armas y herramientas, al tiempo que los dientes de zorro y de lobo se empleaban para crear distintos adornos personales, incluyendo la joyería.

8. Aves acuáticas en vuelo (28.000 a.C.)

Esta ave acuática en vuelo, cincelada en marfil de mastodonte, fue descubierta en la conocida gruta de Hohle Fels, en el suroeste de Alemania, y es solo entre las múltiples representaciones impecablemente ricas de diseños de animales. Está en torno a 30.000 años y mide 4,7 centímetros desde la punta del pico hasta la cuerda posterior. La pequeña estatua fue descubierta en 2 partes separadas en el yacimiento arqueológico próximo a la localidad de Schelklingen en 2002. Reliquias como esta nos detallan que los animales no solo eran vistos como maneras de carne, piel o cuerno en la imaginación de los primeros humanos, sino asimismo podían ser vistos como promesas o mensajeros.

Si bien es bien difícil saber con seguridad qué clase específica de homínidos creó esta estatua particularmente, se estima que los artistas fueron humanos modernos (Homo sapiens).

7. El caballo vogelherd (31.000 a.C.)

La gruta de Vogelherd está ubicada en el lado oriental del Alb de Suabia, en el suroeste de Alemania. Tras el hallazgo del Paleolítico Superior Figuras de Vogelherd en 1931, atribuidas a la civilización auriñaciense, esta increíble gruta recibió una amplia y extensa atención científica y pública. Las pequeñas estatuas de marfil de mastodonte son ciertas maravillas artísticas incontrovertibles mucho más viejas de todo el mundo.

Entre las mucho más reconocidas está la 33.000 años estatua de un caballo, la mucho más vieja de todo el mundo, que probablemente halla sido usada como tótem o colgante. Sus aspectos se desgastaron por la recurrente manipulación humana, pero todavia tiene una manera destacable, hermosamente proporcionada y increíblemente expresiva. Se acostumbra sospechar que es un semental con un porte asertivo o impresionante gracias a su cuello contorneado. Lamentablemente, solo se ha preservado totalmente la cabeza. Como las capas exteriores de marfil tienden a desprenderse, la anchura de la estatua se redujo sensiblemente y sus patas han quedado demolidas. La estatua asimismo tiene varios símbolos grabados en la parte de atrás de la cabeza, tal como en la espalda y en el lado izquierdo del pecho, cuyo concepto quizás jamás se entienda o conozca.

6. La cabeza del oso Tolbaga (33.000 a.C.)

Además de Israel, Siberia es la única región de Asia donde el arte del Pleistoceno ha captado históricamente una atención exitosa, si bien limitada. Hasta la actualidad, se han reconocido ejemplos contundentes de paleoarte en mucho más de 20 yacimientos arqueológicos particulares. Si bien muchas de las maravillas artísticas tienen la posibilidad de adscribirse a la temporada del Pleistoceno, la mayor parte forman parte al Paleolítico Superior. El yacimiento arqueológico de Tolbaga está cerca de la orilla del río Khilok, en Siberia, y se descubrió en la década de 1970 por el popular arqueólogo y también historiador soviético Alexey Pavlovich Okladnikov.

La cabeza intrincadamente tallada de un animal, generalmente considerada como cabeza de oso – cincelada desde la segunda vértebra del ahora obsoleto rinoceronte lanudo fue entre los descubrimientos mucho más esenciales del yacimiento. El examen microscópico de las fabricantes de herramientas encontradas en la talla ha podido probar que fue grabada y cincelada con una pluralidad de herramientas de piedra distintas. Si bien el resultado de la estatua del artista requirió indudablemente un sinnúmero de tiempo y esfuerzo, es impresionantemente detallado y tiene dentro aspectos claramente naturales.

5. Estatuilla de mastodonte lanudo (33.000 a.C.)

En 2007, los arqueólogos recobraron la primera estatuilla íntegra de mastodonte lanudo en el Facultad de Tubinga del Alb de Suabia, en Alemania. Se reconoce extensamente que el descubrimiento, que incluía múltiples otras figurillas, fue desarrollado por los primeros humanos modernos hace por lo menos 35.000 años. El descubrimiento no solo fue extraño por el estado intacto del mastodonte, sino asimismo se estima que es la talla de marfil mucho más vieja descubierta hasta hoy. La talla del mastodonte lanudo en sí es bastante pequeña, en tanto que solo mide 3,7 centímetros de largo y pesa solo 7,5 gramos, pero asimismo exhibe unos grabados fabulosamente explicados, con una manera esbelta, una cola puntiaguda, unas patas fuertes y un leño hermosamente arqueado que lo hacen verdaderamente único. La miniescultura está adornada con breves laceraciones y en las plantas de los pies hace aparición una secuencia de rayas.

En suma, se descubrieron cinco tallas de mastodonte de marfil del Paleolítico Superior en el Gruta de Vogelherd yacimiento arqueológico, hecho popular por el arqueólogo de Tubinga Gustav Reik a lo largo de su primera excavación en 1931.

4. Venus de Hohle Fels (38.000 a.C.)

Cincelada a lo largo de la civilización de la Edad de Piedra auriñaciense, la modesta estatua de marfil de una figura femenina extensamente conocida como la Venus de Hohle Fels fue descubierta a lo largo de unas excavaciones arqueológicas en 2008 en la citada gruta de Hohle Fels, en el suroeste de Alemania. Data de entre el 38.000 y el 33.000 a.C., lo que la transforma de manera oficial en la mucho más vieja de todas y cada una de las figurillas de Venus conocidas, tal como en el ejemplo incuestionablemente mucho más viejo de figurativismo popular por la arqueología. el Venus de Hohle Fels tiene una secuencia de especificaciones únicas que son comunes en el momento en que se observan figuras femeninas siguientes, como la Venus de Willendorf. No obstante, su escandalosa antigüedad pone de relieve la historia temprana del arte del Paleolítico Superior, probando que la civilización auriñaciense era considerablemente más delicada de lo que se pensaba.

Un elevado número de otras muestras del mismo modo esenciales de arte móvil inteligente asimismo estaban en las inmediaciones de la montaña Hohlenstein, pero ninguna de ellas tuvo su exposición. La pequeña figura fue entre los puntos mucho más relevantes de la exposición Arte y Cultura de la Edad de Hielo conmemorada en Stuttgart entre 2009 y 2010.

3. El hombre león de la ciudadela de Hohlenstein (38.000 a.C.)

Los 31 centímetros El Hombre León de Hohlenstein Stadel es la estatuilla antropomorfa mucho más vieja de todo el mundo. Descubierta en 1939 por el arqueólogo Robert Wetzel, la espléndida estatua fue desenterrada dentro de la ciudadela de Hohlenstein, en Alemania, un sistema de grutas que prosigue generando esenciales descubrimientos arqueológicos y también históricos. La estatua, de 40.000 años de antigüedad, construída con herramientas de corte de sílex y piedra, es asimismo la primera obra de arte descubierta en Europa que representa una figura masculina.

El Hombre León fue no se halló intactoy aún el día de hoy faltan múltiples trozos de la parte frontal de su cuerpo. Su posición y su físico semejan sugerir que está parado sobre las puntas de los pies con los brazos a los lados. La parte de arriba del brazo izquierdo está atravesada por incisiones que tienen la posibilidad de representar diseños de tatuajes o desfiguraciones. El Hombre de León se descubrió adjuntado con otros varios artefactos, pero prosigue resaltando como un caso de muestra realmente destacable del arte humano de la Edad de Piedra prehistórica.

2. Venus de Tan-Tan (200.000-500.000 a.C.)

La Venus de Tan-Tan fue descubierta a lo largo de una excavación en la orilla norte del río Draa por el arqueólogo estatal, Lutz Fiedler, de Alemania. La estatua estaba entre ámbas capas de suelo inalterado: la cubierta inferior, formada por artefactos y sedimentos de la temporada achelense temprana (en torno a 500.000 a.C.), y la cubierta superior, de la temporada achelense media (en torno a 200.000 a.C.). Precisamente en armonía con su sitio de excavación, la Venus de Tan-Tan data de entre 200.000-500.000 A.Csituándolo en exactamente la misma línea temporal que la Venus del Golán de Berekhat Ram y datándolo como el arte mucho más viejo nunca encontrado en África.

La datación asimismo desecha ciertamente al Homo sapiens neanderthalensis como sus desarolladores y ubica la obra de arte firmemente por enfrente del mucho más primitivo Homo erectus. Construída en cuarcita metamorfoseada, la estatuilla mide precisamente 6 centímetros de largoprecisamente 2,6 centímetros de ancho y 1,2 centímetros de hondura y pesa unos 10 gramos. En su área se descubrieron veinte pequeñas manchas de una substancia cerosa de color colorado vibrante, conocida como hierro y manganeso, cuyo tema todavía es objeto de febriles debates, en tanto que no está 100% claro si se habla de alguna manera de pintura ocre. De la misma su hermana del Golán, del mismo modo discutida, la Venus de Berekhat Ram, su diseño antropomórfico está implícito en unas crestas particulares intrincadamente talladas en la figura. Muchas de estas fabricantes se han atribuido a la naturaleza, al paso que se ha podido confirmar que otras son el resultado del encontronazo del aparato.

1. La Venus de Berekhat Ram (233.000-800.000 a.C.)

Nuestro último elemento de la lista, si bien muy discutido, consiguió ganarse una sólida defensa de su legitimidad. el Venus de Berekhat Ram fue descubierta en los Altos del Golán, en Israel. El objeto se halló entre 2 capas diferentes de sedimento volcánico y piedra y se verificó que tenía entre 233.000 y 800.000 años de antigüedad. Múltiples historiadores llegaron a opinar que la reliquia fue amoldada para representar una figura humana femenina, clasificándola como una posible reliquia llevada a cabo por el Homo erectus en el Paleolítico Medio temprano.

La mayoría del enfrentamiento cerca de la reliquia quedó zanjado una vez que un análisis microscópico efectuado por Alexander Marshack indicara precisamente que la interferencia humana se encontraba implicada en la manera del objeto. La opinión extendida es que la figura ahora tenía un aspecto algo con aspecto humano en el momento en que se descubrió y que entonces se le dio forma y se pulió con las primeras herramientas humanas. Su base revela que fue cincelada de manera plana, para dejar que la estatua se sostuviera de pie. La situacion del aparato se vio reforzado por descubrimientos equiparables en zonas vecinas, como la Venus Tan-Tan de Marruecos. De momento, se llegó a la conclusión de que ámbas figuras tienen la posibilidad de ser usadas con objetivos rituales o rituales y que, en verdad, podrían ser reales.

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