Las inquietantes tramas tramadas por los nazis en la Segunda Guerra Mundial

La gama completa de complots nazis deplorables y extraños para conseguir el poder de todo el mundo que lideraron una gran parte de la agresión de la Segunda Guerra Mundial aún no se conoce extensamente. En este relato asombroso, aprendemos ciertos hechos realmente inquietantes sobre los complots de sabiduría nazi en la Segunda Guerra Mundial, tal como ciertos tratos comerciales realmente turbios y ramificaciones del partido nazi que interfirieron con el ahínco de guerra de los Socios.

10. Sonderfahndungsliste GB, Lista de búsqueda particular

Sorpresa. Mezclando tropos de películas de James Bond con tramas al estilo de Indiana Jones, se realizó nada menos que una “Lista de éxitos” nazi para Enorme Bretaña, que cuenta a incontables británicos que se suponía iban a ser detenidos por los nazis invasores. Las SS alemanas generaron el pequeño libro negro llamado Sonderfahndungsliste GB, (Lista de búsqueda particular de Enorme Bretaña) que detalla el plan obscuro. Se ha propuesto una invasión de Enorme Bretaña y se nombró en código Unternehmen Seelöwe o Operation Sea Lion y el libro se había anunciado en 1940. El “Libro negro”Describió en aspecto lo que se haría con los detenidos, así sea entregados a la Gestapo o al Servicio de Sabiduría Extranjero.

La lista asimismo documentaba organizaciones que se consideraba opuestas al nazismo, formando elementos de resistencia que habían de ser sofocados. La lista fue construída como un apéndice a otro archivo de invasión, el Hurto de información GB (Folleto informativo de Enorme Bretaña), que describía la política, las leyes, la demografía y la industria británicas con meticuloso aspecto. El Libro Negro se preparó bajo los auspicios de la Oficina Primordial de Seguridad del Reich bajo la dirección de Reinhard Heydrich y contenía 2.820 nombres, desde el presidente británico Winston Churchill hasta deportados alemanes antinazis asilados.

9. Estación nazi en lo que en este momento es Canadá

Podría ser una enorme sorpresa que los nazis llegaran a eso que en este momento es una parte de la provincia canadiense de Terranova y Labrador, tierras que se unieron a la confederación canadiense tras la guerra. No obstante, había buenas causas a fin de que el intelecto del Reich se aventurara mucho más lejos y la tecnología de los submarinos lo logró viable. Los datos meteorológicos fueron vitales para la planificación de las operaciones militares a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Algunos géneros de despliegues requerían un tiempo despejado; otros dependían de la cobertura de nubes. Con las fuerzas aliadas a la cabeza, el intelecto alemana precisaba información de sabiduría sobre la costa de América del Norte. La estación meteorológica automática alemana “Kurt” se estableció en misterio en la península de Hutton en Labrador el 22 de octubre de 1943 con el apoyo de trabajadores de submarinos y solo se descubrió una vez que acabaron las hostilidades.

2 submarinos estaban premeditados a la distribución de 2 entidades a América del Norte, pero la estación de radio “Kurt” fue la única instalación triunfadora puesto que entre los submarinos se hundió en frente de la costa de Noruega. Con un peso de 221 libras, las entidades, diseñadas por la compañía Siemens y conocidas como “Wetter-Funkgerät Land” (Weather Radio Land) mandaban datos a intervalos de 3 horas por radio de 3940 kH. La energía procedía de baterías de Ni-Cad que durarían seis meses. El U-537 al cargo del capitán Peter Schrewe llevaba a los meteorólogos Dr. Kurt Sommermeyer y su asistente, Walter Hildebrant. Una colisión con un iceberg en el sendero prácticamente acabó el viaje, pero se logró una instalación triunfadora. La instalación se hizo bajo supervisión armada, al paso que una etiqueta corporativa canadiense falsa y cigarros estadounidenses se pusieron en el sitio para espantar a probables saboteadores.

8. Proyectos de América del Norte sobre el Holocausto

Había proyectos increíblemente explicados para desatar crueldades en América del Norte afines a las deportaciones de los campos de exterminio de europa. El creador Heinz Kloss, estudioso y lingüista de la Alemania nazi, escribió el libro de 137 páginas que se titula ominosamente “Statistik, Presse und Organisationen des Judentums in den Vereinigten Staaten und Kanada” (Estadísticas, medios y organizaciones judías en los USA y Canadá) en 1944.

El “Handbuch” (Manual) es un catálogo perturbadoramente terminado de habitantes judíos en los 2 países y refleja los proyectos nazis en el caso de que consiguieran el control del conjunto de naciones. El libro es rarísimo, y entre las escasas copias impresas estaba una propiedad del mismísimo líder nazi Adolf Hitler. Esta copia se presentó en Ottawa, Ontario, Canadá, en el primer mes del año de 2019, después de que los bibliotecarios del gobierno la compraran para el fichero nacional canadiense, quienes consiguieron adquirirla on line.

7. El conjunto de espías condenados mucho más grande de la historia estadounidense

El anillo de espías de Duquesne, comandado por el simpatizante nazi nativo de Suráfrica Frederick “Fritz” Joubert Duquesne, fue la situacion mucho más grande de espionaje que condujo a condenas en la historia estadounidense. Los espías alemanes que trabajaban para los intereses nazis hicieron de todo, desde seguir el transporte marítimo del Atlántico mientras que trabajaban para una compañía aérea hasta aun abrir un lugar de comidas en los USA para conseguir información de los clientes del servicio. Los operativos alemanes planificaron una pluralidad de asaltos, pero fueron se detuvo con la incalculable asistencia de un agente doble germano-estadounidense que trabajaba para USA con el nombre de William Sebold, que desdeñaba los violentos objetivos del régimen nazi.

Antes de la entrada estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, los espías nazis fueron detenidos en un conjunto grande que tenía 33 integrantes. Seis días tras Pearl Harbor, los 33 espías se declararon responsables o fueron condenados en sus juicios, entre ellos el líder del conjunto Duquesne. Las sentencias del conjunto ascendieron a mucho más de 300 años. Los espías planificaron una sucesión de ocupaciones, que incluían aprender fuego a plantas estadounidenses, y uno aun llevó elementos de bombas a Sebold en su oficina falsa en EE. UU. en suelo estadounidense estaban fuera del sendero.

6. Operación Greif

El ahínco de guerra estadounidense fue con cierta frecuencia suficientemente duro, enfrentándose a asaltos directos, pero los operativos nazis vestidos como soldados estadounidenses provocaron un caos incalculable. En la “Operación Greif”, Otto Skorzeny disfrazó a una pequeña compilación de alemanes de charla inglesa con uniformes estadounidenses apresados, les dio documentos falsos del Ejército de los EE. UU. Y los envió en una misión enmascarada tras las líneas oponentes. En cuestión de días, los soldados falsos habían dirigido de manera exitosa el tráfico de tanques y convoyes por las rutas equivocadas, destruido depósitos de municiones, modificaron las señales de tráfico y destrozaron las líneas telefónicas, todo bien frente a las narices de los Socios. Adolf Hitler había estado insistiendo en la operación disruptiva pese a las fuertes intranquilidades de que el plan no funcionaría y llamó a los conocidos nacidos en Austria SS-Obersturmbannführer Skorzeny, un nazi de prominente rango (irónicamente con herencia polaca).

Skorzeny recibió poderes ilimitados para conseguir la misión, aun despojó a los presos de guerra estadounidenses de sus uniformes pese a las intranquilidades sobre las violaciones de la Convención de Ginebra, y envió a los farsantes por medio de las líneas oponentes, pese al hecho de que utilizar el traje al otro lado probablemente conduciría a una ejecución sumaria si alguno de los soldados fue tomado. La paranoia en el lado estadounidense llevó a intensos interrogatorios y cuestiones que solo se estima que saben los estadounidenses. El especial inglés y el convincente acento estadounidense de los farsantes obstaculizaron aún mucho más los sacrificios de contrainteligencia. No obstante, aun las tropas británicas se vieron envueltas en el interrogatorio en el momento en que no respondieron apropiadamente y fueron detenidas en el transcurso de un corto período temporal.

5. Los negocios nazis

Henry Ford

Podría asombrar la visión idealizada y simplificada de bastante gente de la historia mundial (y la Segunda Guerra Mundial) que las delineaciones en blanco y negro entre los Socios y el Eje, el bien y el mal, en ocasiones estaban con seriedad arruinadas por, lo adivinó, el dinero. El dinero en efectivo y las redes desorganizadas de pactos sociales, negocios y cadenas de suministro chocaron con las agendas políticas y militares en la Segunda Guerra Mundial. Si bien supuestamente traidores, ciertos tratos y tratos comerciales impresionantes se resolvieron entre nazis reales y compañías con origen en los USA y otras naciones aliadas. Haciendo un trabajo contra el esfuerzo de guerra se encontraba Thomas Watson de IBM, que optó por admitir una medalla de Hitler, tome un contrato de censo de la Alemania nazi y también intente sostener el control de la subsidiaria alemana de IBM Dehomag.

Un hecho que puede asombrar a varios es que Henry Ford (de renombre de Ford Motor Company) fue admirado por Hitler hasta el punto de que Hitler lo elogió abiertamente e inclusive lo citó como un caso de muestra de accionar empresarial antijudío en el libro de Hitler, MI pelea. Compañía General Motors Asimismo tenía vínculos económicos con el régimen nazi. Durante la guerra, las inversiones estadounidenses, las coaliciones comerciales y los pactos comerciales verdaderamente asistieron en vez de obstaculizar el ahínco de guerra nazi, al paso que los recursos y las tropas estadounidenses se proveían al esfuerzo de guerra de los Socios. ¿Irónico? Si. ¿Bien? Naturalmente que no. ¿Previsible dada la evidente connivencia de las compañías con las dictaduras? Completamente.

4. Operación Pastorius

Nombrado en honor al establecimiento inaugural alemán en Pensilvania, Operación Pastorius fue un horrible complot nazi en suelo estadounidense fallido por la deserción de los competidores y los arrestos siguientes del FBI. En el mes de junio de 1942, 2 submarinos alemanes Llegó con un par de días de diferencia, el primero a Long Island, Novedosa York, el segundo a Florida, cerca de Jacksonville. Un total de ocho probables saboteadores eran alemanes que habían sido habitantes de los USA pero que habían regresado a Alemania y se habían entrenado con el teniente alemán Walter Kappe, un señalado agitador nazi en los USA, antes de su regreso a Alemania. Kappe había predeterminado una “escuela de sabotaje” a las afueras de Berlín en su calidad de una parte de la Abwehr II, una rama de sabiduría alemana encargada de actos de sabotaje en tiempos de guerra.

A la cabeza de los ocho competidores se encontraba George John Dasch, que había trabajado en el negocio de los sitios de comidas en USA. Una vez que los dos submarinos hubiesen aterrizado, se ocultaron explosivos y se examinaron los proyectos para hostigar el puente Hell’s Gate, la estación Newark Penn y el suministro de agua de Novedosa York, al tiempo que las esclusas de los canales en Cincinnati y St. Louis y las factorías de aluminio de Filadelfia eran objetivos planeados. No obstante, Dasch procuró desertar a los USA y entregó al grupo de sabotaje, pero J. Edgar Hoover se encontraba resuelto a enseñar el arresto como un arresto del FBI. La mayor parte del equipo fue ejecutado, al paso que Dasch fue culpado a 30 años, pero liberado tras seis y perdonado con la condición de deportación a Alemania, adjuntado con el asimismo conspirador Berger, que inicialmente había sido culpado a cadena perpetua.

3. El Bund Germano-Americano

Los horrores del nazismo son extensamente vistos como una manifestación única del fascismo en la nación de la Alemania nazi, pero en verdad, el nazismo se se encontraba gestando en un nivel realmente espantoso en los USA. El FBI tenía la trascendente labor de monitorear las turbias acciones del creciente Bund germano-estadounidense, encabezado por un tal Fritz Julius Kuhn. La organización similar a un matón fue iniciada por Kuhn, un veterano de la infantería bávara de la Primera Guerra Mundial que se encontraba muy impresionado con Hitler pero emigró a los USA en pos de seguridad financiera en 1928. Próximamente, trabajaba para Henry Ford.

Kuhn se unió a los Amigos de la Novedosa Alemania, una organización de Chicago centrada en respaldar la ideología nazi, para la que trabajó como oficial. La organización había sido apoyada por el führer adjunto alemán, Rudolf Hess. Con este comienzo en el “activismo” fascista, Kuhn trabajó para hacer un monstruo que engendró el Bund germano-estadounidense que por último llenó el Madison Square Garden con una manifestación nazi en toda regla en suelo estadounidense el 20 de febrero de 1939. Un increíble número de 22.000 agitadores nazis fueron nueces en el sitio, llamando la atención sobre el inconveniente de los nazis locales en USA.

2. Operación de salto de longitud

No es bien conocido que a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, Hitler tramó un complot para matar al presidente Franklin D. Roosevelt de los USA, al dictador soviético Joseph Stalin y al presidente británico Winston Churchill, considerados los “tres enormes” líderes socios. Los tres asistían a la Charla de Teherán en Van a ir en 1943 para debatir el estado de la guerra desde la perspectiva de la estrategia aliada. Hasta entonces, Hitler los deseaba a todos fallecidos o apresados y formó un plan basado en asesinos que se lanzaban en paracaídas al desierto cerca de Teherán para matar a los tres líderes mundiales. El complot fue puesto bajo la dirección del conocido oficial de las SS Otto Skorzeny, quien fue elegido por Ernst Kaltenbrunner a causa de la petición de Hitler para el intento.

No obstante, el plan no iba a ser, por un consejo de Nikolai Kuznetsov, un agente de sabiduría soviético posando como notificó un oficial de la Wehrmacht a Gevork Andreevich Vartanian, un talentoso oficial de sabiduría soviético que empezó su trayectoria a los 16 años. Vartanian y su equipo lograron arrestar a todos y cada uno de los integrantes del complot nazi, que viajaban en camello tras arribar. Una vez detenidos, los integrantes de la trama se vieron obligados a contactar con sus manejadores nazis. Por su enorme servicio al frustrar el plan, Vartanian recibió la medalla de Héroe de la Unión Soviética. Merece la pena indicar que Vartanian fue asistido por su mujer, Goar Vartanian, para frustrar la Operación Salto de Longitud. Vartanian, quien murió en el primer mes del año de 2012, conoció a la nieta de Winston Churchill en 2007 y asimismo ha aparecido en varias entrevistas, tal como en cuentos de libros y películas sobre la trama.

1. Operación Salam

Operación Salam entregó 2 espías alemanes en último término incompetentes, Johannes Eppler y Hans Gerd Sandstede, al Egipto ocupado por los británicos para asistir al Ejército Panzer de África a llevar a cabo seguir el Reich. En 1942, la Abwehr planeó que la operación fuera encabezada por el explorador del desierto húngaro László Almásy, quien fue puesto al cargo de llevar a Egipto a los 2 espías alemanes que iban a hacer la operación. Esto requirió una traicionera travesía del desierto de Libia.

Se dedicaron meses a los preparativos de la misión, al paso que hallar que los espías pasaran los puntos de control requería muchas bravuconadas. Los espías fueron dejados, Almásy regresó sano y salvo a la Libia ocupada por el Eje, y los 2 espías supuestamente malgastaron el dinero para la misión en diversión, en especial en temas románticos. Los espías no consiguieron efectuar ningún espionaje real no entrar en contacto con el intelecto de radio alemana. Los espías fueron por último detenidos por los británicos, pero se salvaron de la ejecución. Almásy, por su lado, fue considerado un héroe por el Reich y recibió una Cruz de Hierro de primera clase de Erwin Rommel y fue ascendido a Mayor.

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