Los 10 mejores autores posibles para las obras de Shakespeare

Pese al estatus de William Shakespeare como un enorme literario, un pequeño pero ruidoso conjunto de eruditos, dramaturgos, actores y teóricos de la conspiración han argumentado a lo largo de un buen tiempo que él no es el auténtico creador de sus proyectos. Si bien la enorme mayoría de los investigadores de Shakespeare lo han rechazado, esta teoría se volvió poco a poco más sobresaliente desde la década de 1980 e inclusive ha inspirado una próxima película llamada Anonymous. Los incondicionales de la teoría del creador alterno apuntan los orígenes humildes de Shakespeare, la carencia de educación formal y la obscuridad de su registro histórico como prueba de que el Bardo era inútil del genio que se puede localizar en su trabajo. No solo eso, sino frecuentemente nominan aspirantes, ciertos de ellos bastante conocidos, como el auténtico creador. Los próximos son diez de los probables autores mucho más visibles de las proyectos de Shakespeare, adjuntado con explicaciones de por qué razón ciertos suponen que podrían ser el más destacable escritor del que jamás has oído charlar.

10. Sir Fulke Greville

Un Shakespeare reciente

Fulke Greville fue un candidato político y noble inglés que asimismo cultivó un talento para la poesía y el teatro. Fue amigo íntimo y biógrafo de Sir Philip Sidney, entre las figuras literarias mucho más resaltadas de su tiempo, y pasó buena parte de su historia en la corte con la reina Isabel, para quien se desempeñó como juez, soldado e inclusive como juez. espiar.

Prueba de autoría

El razonamiento en pos de la autoría de Greville se apoya en una cita obscura de su biografía, que afirma que él deseaba “ser popular para la posteridad bajo ninguna otra noción que la del profesor de Shakespeare”. Esta extraña declaración logró que los eruditos comenzaran a estimar con seriedad a Greville como un candidato para ser el “verdadero creador”, y cuanto mucho más se estudiaba, mucho más prueba se descubría. Greville era muy conocido por su capacidad para redactar, y su situación como espía de la corte lo había llevado por toda Europa. Esto le habría dado el saber y la visión para redactar proyectos de teatro extranjeras de Shakespeare. Su historia asimismo tiene paralelismos inquietantes con Shakespeare. Los dos vivían en Stratford on Avon —quizá aun en exactamente la misma calle— y los dos tenían varios de exactamente los mismos amigos y populares. Las semejanzas biográficas son tan espectaculares, en verdad, que varios llegaron a argumentar que “Shakespeare”, la figura histórica fue de todos modos Fulke Greville, quien usó el nombre como seudónimo para redactar proyectos de teatro sosteniendo su situación como noble.

9. Emilia Lanier

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Múltiples de las aspirantes proposiciones fueron mujeres, y de ellas la enigmática Emilia Lanier pertence a las mucho más reconocidas. Nacida como Emelia Bassano, se encontraba casada con un músico de la corte, pero pasó múltiples años como apasionado de la prima hermana de la reina Isabel. A pesar de que los datos de su historia están incompletos, el día de hoy se recuerda a Lanier por ser entre las primeras versistas expertos de Inglaterra.

Prueba de autoría

La apasionado de Lanier era mecenas de las artes, con lo que habría estado familiarizada con el teatro y probablemente con nuestro William Shakespeare. Inicialmente, varios la consideraban la inspiración de múltiples de los conocidos poemas de amor de Shakespeare, particularmente los sonetos mucho más audaces de la “Dama Obscura”. Esta teoría se ha ampliado últimamente para argumentar que Lanier es quien se encarga de todo el trabajo de Shakespeare, y que usó a Shakespeare como testera a fin de que se ve que sus proyectos fueron escritas por un hombre. La prueba incluye conjuntos concretos y también poco comunes de expresiones que semejan solo manifestarse en el trabajo de Lanier y proyectos de teatro como El sueño de una noche de verano, y algunos puntos de la trama que hay tanto en las proyectos de Shakespeare como en el libro de poesía de Lanier, Salve Deux Rex Judaeorum. En múltiples casos, la biografía de Lanier asimismo se alinea con el contenido de las proyectos de Shakespeare, y se usan distintas ediciones de su nombre como nombres de individuos en todo el canon de Shakespeare, que ciertos aseguran que incluyó como rastros de que ella era la auténtica autora.

8. La teoría de conjuntos

Desde el siglo XIX, una teoría habitual de la autoría de Shakespeare fué que las proyectos no eran obra de un solo escritor, sino un sindicato de distintas dramaturgos con una agenda concertada. Según la teoría, este conjunto se limitó a usar la figura de William Shakespeare como testera para la divulgación de sus escritos colectivos. (Shakespeare y sus amigos en Mermaid Tavern por John Faed).

Prueba de autoría

El análisis de la obra de Shakespeare de manera frecuente reveló una extensa variedad de estilo y técnica, que ciertos afirman que es bastante complejo a fin de que las proyectos de teatro sean obra de un solo hombre. Se han propuesto múltiples aspirantes de conjuntos distintas, incluidos Mary Sidney, Francis Bacon e inclusive Sir Walter Raleigh, todos los que se han anunciado como probables líderes del sindicato de Shakespeare. Entre los primeros estudios de teoría de conjuntos ha propuesto que Bacon y Raleigh usaron el trabajo de Shakespeare como una manera de fomentar un sistema político especial en la civilización habitual. Los defensores de la iniciativa apuntan que en la era isabelina no era excepcional que las proyectos de teatro y otras maneras de ficción fuesen coescritas por múltiples autores. Para ellos, la proporción de conocimiento que el escritor de las proyectos de Shakespeare tenía más que nada, desde la religión y la ciencia hasta la crónica de la corte y el derecho, es sencillamente bastante riguroso para haber venido de la cabeza de solo una persona.

7. Roger Manners, quinto conde de Rutland

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Roger Manners, un noble que en teoría estudió con Francis Bacon, fue el quinto conde de Rutland, un condado de la zona central de Inglaterra. Manners fue un mecenas de las artes popular por su agudo intelecto. Asistió a Oxford y Cambridge, viajó bastante por Europa y sostuvo correo con varios de los eruditos y pensadores de la temporada.

Prueba de autoría

Como varios de los otros aspirantes, Manners tenía la educación, la capacidad y la visión para haber escrito proyectos de teatro y poemas de muy alta definición. Aún mucho más atrayente, se sabía que el conde, su mujer Elizabeth Sidney y un pequeño conjunto de amigos publicaban escritos bajo múltiples nombres teóricos y en teoría “recurrentes” para su diversión. Se sabía que Manners particularmente había sido un escritor prolífico, pero solo publicó bajo pseudónimos. Esto, adjuntado con dado que la escritura de Shakespeare cesó tan rápido como Manners y su mujer fallecieron, llevó a varios a argumentar que los 2 actuaron en concierto para generar las proyectos y después las han publicado de manera anónima.

6. William Stanley, sexto conde de Derby

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Un noble inglés con una inclinación por la dramaturgia, William Stanley se desempeñó como el sexto conde de Derby desde 1594 hasta su muerte en 1642. Es mucho más popular por los viajes que emprendió en el momento en que era joven, que lo llevaron a pasar un tiempo en Francia, Italia, Rusia, Groenlandia y Egipto.

Prueba de autoría

The Early of Derby se ha propuesto por vez primera como candidato a la autoría de Shakespeare en 1891, en el momento en que un archivero descubrió cartas de un espía jesuita que describían a Stanley como “ocupado escribiendo proyectos para los players recurrentes”. Según la mayor parte de las teorías “Derbyite”, pasajes de proyectos como “Love’s Labour’s Lost” están bastante empapados de historia francesa y europea para no ser escritos por alguien que estuviese íntimamente familiarizado con lo que sucedía en la cancha. El viajado Stanley se puede detectar en Francia y también Italia en la temporada en que tuvieron sitio estos acontecimientos escenciales, y su situación como noble habría concepto que se encontraba alerta de acontecimientos clave que tienen la posibilidad de haber inspirado situaciones en las proyectos de Shakespeare. Hasta entonces, los individuos de otras proyectos de Shakespeare se han relacionado con algunos populares de la vida real de William Stanley, entre ellos el ocultista John Dee, quien varios comentan que es la inspiración para el personaje de Prospero en La tempestad. Según los defensores de la autoría del conde de Derby, el auténtico William Shakespeare era sencillamente un testaferro a través del que se publicaban las proyectos. Stanley era el auténtico creador, pero no ha podido agregar su nombre a su trabajo por miedo a que ser un escritor comercial y anunciado mancillara su reputación como noble.

5. Mary Sidney Herbert, condesa de Pembroke

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A objetivos del siglo XVI y principios del siglo XVII, quizás solo la reina Isabel era una mujer mucho más educada y también influyente que Mary Sidney Herbert. Natural de una familia vigorosa, Herbert fue una auténtica mujer renacentista. Charlaba con fluidez múltiples lenguajes y era especialista en medicina, derecho e inclusive cetrería. Más que nada, era especialista en redactar y traducir proyectos de teatro y poesía. Hoy día es mucho más famosa por fundar Wilton Circle, un considerable conjunto literario, y por ser entre las primeras mujeres en Inglaterra en difundir una obra teatral.

Prueba de autoría

Mary Sidney Herbert es indudablemente la aspirante mucho más habitual. Tenía los antecedentes, el intelecto y el deseo de hacer una escritura al nivel de Shakespeare, y su situación popular como mujer le dio un fundamento especial: en ese instante, a ninguna dama se le habría tolerado tener sus proyectos de teatro. efectuado en el teatro. Los investigadores coinciden en que Shakespeare se encontraba alerta de su trabajo, y posiblemente aun la haya empleado La catástrofe de Antonie como modelo para su obra Antonio y Cleopatra. Con esto en cabeza, varios han argumentado que la iniciativa de que ella misma escribió las proyectos de Shakespeare no es tan disparatada. Otra prueba vital tiene relación a los conocidos sonetos de amor de Shakespeare, varios de los cuales charlan de una aventura con un hombre mucho más joven que veía a una mujer de ojos oscuros y pelo obscuro. Una historia afín está documentada en la vida personal de Mary Sidney, lo que llevó a ciertos a argumentar que los sonetos son autobiográficos. Los académicos han sentido a lo largo de bastante tiempo toques y voces femeninas en la obra de Shakespeare. Quienes creen en la candidatura de Mary Sidney afirmarían que fue por el hecho de que la autora era de todos modos una mujer.

4. Sir Henry Neville

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De los mucho más de sesenta aspirantes para el “verdadero creador”, Sir Henry Neville se encuentra dentro de las incorporaciones mucho más recientes y populares. El noble y político se formó en Oxford, viajó por Europa e inclusive sirvió a lo largo de cierto tiempo como embajador inglés en Francia. Más allá de que era popular por ser un hábil escritor y erudito, la mayoría de su historia profesional la pasó como integrante del parlamento. Fue encarcelado en la Torre de Londres en 1601 por desempeñar un papel menor en un fallido alzamiento contra la reina Isabel, pero fue liberado en el momento en que James I ascendió al trono.

Prueba de autoría

La mayor parte, si no todos, de los autores alternos propuestos tienen biografías que encajan con los individuos, niveles y tramas de las proyectos de Shakespeare. Pero se ha argumentado que la vida de Neville se alinea prácticamente perfectamente. Neville se puede poner en el ámbito de muchas proyectos de Shakespeare en la temporada en que fueron escritas, y tenía el saber de los lenguajes y la ley que se habrían necesitado para redactar con el género de aspecto que se exhibe en las proyectos. Los exámenes de su estilo de escritura han encontrado visibles semejanzas con Shakespeare, y se encontró un archivo con el sello de Neville en el que la firma “William Shakespeare” está redactada múltiples ocasiones, tal y como si alguien lo estuviese llevando a la práctica. Más allá de que los académicos de forma frecuente se han preguntado por qué razón el trabajo de Shakespeare se volvió de repente mucho más obscuro y trágico a inicios del siglo XVII, los defensores de la autoría de Neville sostienen que se debió a la depresión de Neville por ser encarcelado y desposeído de su riqueza y situación política.

3. Christopher Marlowe

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En la era isabelina, el dramaturgo Christopher Marlowe fue superado en popularidad solo por William Shakespeare, pero varios aseguran que de todos modos compuso proyectos para los dos. Quizás sea mucho más popular por su discutida obra Doctor Faustus, y por su enigmática muerte a la edad de 29 años. Poco se conoce sobre Marlowe, y hay cuentos de que era, entre otras muchas cosas, un espía y falsificador profesional.

Prueba de autoría

Según Marlovians, el conjunto que asegura que Marlowe es el auténtico creador, el joven poeta de todos modos no murió a la edad de 29 años, sino fingió su muerte y prosiguió escribiendo proyectos de teatro que se hicieron pasar por obra de William Shakespeare. . A lo largo de un buen tiempo se ha acordado que Marlowe es una enorme predominación en la obra de Shakespeare, y ciertos piensan que las semejanzas entre sus estilos de escritura son muchos exactas para ignorarlas. En verdad, el análisis informático de la escritura de Shakespeare y Marlowe no logró conseguir diferencias importantes entre los 2. Marlowe no solo habría tenido la educación y los antecedentes correctos para redactar las proyectos de Shakespeare, sino la primera obra publicada de Shakespeare se causó no menos de trece días tras la presunta muerte de Marlowe. Los elementos de la vida de Marlowe se muestran en incontables sitios en las proyectos de Shakespeare, y varios aseguran que los cifrados y anagramas ocultos en las proyectos dan pistas de que Marlowe es el auténtico creador. Más allá de que se apoya en ciertas declaraciones inciertas, la teoría de Marlovia se encuentra dentro de los razonamientos de autoría mucho más viejos de Shakespeare. Aun ha inspirado un premio literario, que asegura una enorme recompensa a cualquier persona que logre proveer pruebas concluyente de que Marlowe era Shakespeare.

2. Sir Francis Bacon

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Sir Francis Bacon fue entre los primeros “reales autores” propuestos por los “Anti-Stratfordianos” —el término general utilizado para referirse a esos que vacilan de la autoría de Shakespeare— en el siglo XIX. Bacon fue un escritor, letrado, político y pensador británico que fue una figura clave en la revolución científica. Fue uno de los más importantes pensadores del empirismo, la rama de la filosofía que asegura que todo conocimiento se consigue por medio de los sentidos. Su dedicación a la experimentación y la investigación procedimental llevó a varios a llamarlo el padre del procedimiento científico.

Prueba de autoría

Esos que piensan que Bacon escribió a Shakespeare han señalado todo, desde sus cartas personales hasta la similitud en el estilo de escritura, el análisis textual, las semejanzas autobiográficas e inclusive teóricos pasajes criptográficos ocultos en las proyectos. Bacon era un especialista en derecho, y varios han señalado las varias referencias legales en las proyectos de Shakespeare (referencias que un hombre de la educación de Shakespeare no debería haber popular) como prueba de que Bacon era el auténtico creador. Más que nada, Bacon era sencillamente el pensador y escritor más importante de su temporada. Como sugirió un erudito, “si las proyectos nos hubiesen llegado de manera anónima … no podríamos haber encontrado a absolutamente nadie de ese día salvo a Francis Bacon a quien conceder la corona”.

1. Edward de Vere, decimoséptimo conde de Oxford

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El decimoséptimo conde de Oxford, Edward de Vere fue un noble, poeta y vencedor jinete que pasó sus primeros años como alumno de la reina Isabel. Recibió una increíble educación antes de ser útil en la Cámara de los Lores y después viajar a Francia y también Italia. Pasó la mayoría de su historia como integrante frecuente de la corte de la reina, pero asimismo se distinguió como mecenas del teatro y como poeta lírico.

Prueba de autoría

En los últimos tiempos, Edward de Vere se convirtió en el candidato mucho más habitual por ser el auténtico creador de las proyectos de Shakespeare. El conde de Oxford no solo fue elogiado de forma frecuente por su deliciosa poesía y proyectos de teatro, sino asimismo se encontraba intensamente arraigado en la escena teatral de Londres. Era popular por el misterio respecto a su escritura —no ha subsistido ninguna obra teatral redactada bajo su nombre— lo que varios aseguran que lo transforma en el candidato idóneo para ser un “creador suprimido”. Los “oxfordianos” apuntan los viajes de De Vere y su situación como cortesano como prueba de que habría tenido todas y cada una de las referencias que precisaba para redactar sobre la nobleza y la realeza como se describen en las proyectos de Shakespeare. Asimismo han estudiado su biografía de cerca y han encontrado varios paralelismos entre su historia en la corte y los individuos y acontecimientos de Shakespeare. Ya que una gran parte del contenido de las proyectos es satírico, De Vere asimismo tenía un fundamento idóneo para estimar mantenerse en el anonimato. Ciertos investigadores han afirmado que el lenguaje usado por De Vere en sus escritos personales es claramente afín al de Shakespeare, y apuntan un archivo de gramática latina al que se se refiere en Shakespeare que tiene dentro la oración “Edwardus es mi nombre propio” como una viable pista de de Vere. Hasta entonces, fue la familia de De Vere la que financió la publicación del primer folio de los escritos de Shakespeare en 1623. Quizás lo mucho más atrayente de todo, si bien Shakespeare vivió 12 años tras la desaparición de De Vere, continuó en silencio sobre algunos temas contemporáneos, más que nada los adelantos científicos política — en su obra posterior. Para los oxfordianos, esto recomienda que esas proyectos ahora habían sido escritas por De Vere antes de su muerte.

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