Los 10 mejores programas de TV infantiles espeluznantes

La televisión es una sección omnipresente de la vida de cualquier niño y les asiste para ver otra ventana al planeta que de otro modo no verían. Todos poseemos esos programas de nuestro pasado que amamos incondicionalmente en el momento en que éramos pequeños y que todavía llevamos con nosotros a la melancolia de la edad avanzada. Por otra parte, todos contamos esos programas que nos hicieron sentir chistosos, desequilibrados y verdaderamente asustados, y a todos les complacerá entender que la tradición de los mayores que atemorizan a los pequeños a través de la utilización de títeres y también imágenes psicodélicas se realizó en el mundo entero. y todavía es fuerte el día de hoy. Abróchate el cinturón y te voy a llevar a ofrecer un recorrido por varios de los programas de televisión mucho más alarmantes y extraños nunca conformados para pequeños, un viaje del que quizás jamás te recobres.

10. BooBah

La mejor forma de detallar este programa, lo creas o no, es que radica completamente en criaturas de diferentes colores con ojos de anime, bailando y flotando en una dimensión de pesadilla hiperbárica llena de arcoíris psicodélicos y destellos. Cualquier niño que no se separe nerviosamente de la televisión diciendo “… qué demonios…” indudablemente padecerá un ataque epiléptico prontísimo. El software hace un trabajo admirable al conjuntar la cacofonía alimentada por las drogas de los años 70 con cabezas de muñecas intrínsecamente espantosas y cuerpos alienígenas desfigurados. No hay historia, no hay decorados, no hay escritura y no hay voces salvo por un niño molesto que chilla “Boobah! ” cada pocos minutos y, no obstante, es bien difícil imaginar algo que logre lograr que los pequeños que observan cuestionen mucho más el propósito de sus pequeños mundos. No hay solamente alucinante y también inquietante que la destrucción sin ningún sentido de nuestra cordura, y bastante menos la de un niño.

9. Parque de la menta

Peppermint Park fue prácticamente el epítome del arte de los títeres alarmantes. Ojos sin vida, cuerpos de plástico recio con manos humanas de lona y voces que suenan tal y como si hubiesen sido grabadas en un psiquiátrico, todo acaba en una tormenta especial de trauma infantil. El espectáculo presentaba unos cuantos juegos distintas de títeres, entre los cuales era una estafa malvada de Bert y Ernie si Bert y Ernie de pronto se transformaron en hombres-mono autistas, al tiempo que el otro juego eran unos cuantos dragones semilobotomizados (¿dinosaurios? ) con voces aún mucho más extrañas que las de los títeres “humanos”, lo que o sea algo. El espectáculo era algo de ganga en el sótano y lo parecía, terminado con cortinas descuidadas que flanqueaban una ventana sucia del sótano, imágenes alarmantes de pequeños a la suerte jugando en un patio de recreo y actuaciones de Dixieland absolutamente inútiles. Todo cuanto le hacía falta al espectáculo era una camioneta sin colorear al asecho.

8. Jay Jay el avión a reacción

Algo sobre poner caras realistas de formas extrañas en aeroplanos y helicópteros es muy inquietante, singularmente estimando que, en el software, estas criaturas son absolutamente sensibles con psiques propias. Aparece el interrogante, en este cosmos donde los aeroplanos están vivos, ¿la multitud viaja en ellos? ¿Están subordinados para ser útil al hombre o sencillamente a otra clase de animal? ¿De qué manera “nacen” los nuevos aeroplanos? De todas formas, donde Thomas the Tank Engine consigue poner una cara en un elemento inanimado sin poner alterados a los pequeños, Jay Jay no lo realiza. Las caras dominan los planos en los que están pegadas, tienen aspectos voluminosos y son de forma extraña recios. En verdad, las únicas partes que se mueven son los ojos (solamente) y los párpados. Sí, párpados en un avión. Hay un montón de otras imágenes extrañas que se muestran ocasionalmente, como monos de dibujos animados desnudos y individuos humanos virtualmente sin aspectos propios, pero son los aeroplanos mismos los que verdaderamente toman el horror del valle inquietante y apalean a nuestros hijos con él.

7. Rupert el oso

Empezando la tradición de programas de televisión perturbadores diseñados para atemorizar a varios pequeños británicos, Las aventuras de Rupert Bear nació en la década que pocos desean rememorar; los 70. Esos que tienen buenos recuerdos de este programa probablemente solo recuerden la versión animada que vino después, que fue parcialmente inofensiva y probablemente no estén alerta de la versión de marionetas que vino antes. Las marionetas son suficientemente alarmantes por sí mismas, pero en el momento en que vienen en formas extrañas que se semejan de manera vaga a animales antropomórficos con ropa operada por apasionados que precisamente olvidaron de qué forma se piensa que se desplaza un cuerpo, el aspecto alucinante se dispara.

Aparte de Rupert, había una miríada de individuos de aspecto extraño en el software, incluyendo una oveja desfigurada, una bola de fuego flotante con patas y, lo mucho más conocido de todo, Raggety, que parecía una rama de árbol retorcida y encantada cruzada con un esnórquel. La investigación demostró que muchas de las pesadillas británicas de principios de los 70 se centraban en Raggety. Según se comunica, todos y cada uno de los capítulos se perdieron en un incendio, y me agrada meditar que fue la manera en que Dios expuso a la Tierra de la impiedad que era Rupert.

6. Pipkins

Pipkins fue otro programa de televisión británico en los años 70 que presentaba, lo adivinaste, títeres. Las marionetas no son intrínsecamente espantosas y se tienen la posibilidad de utilizar con enorme efecto en programas como plaza Sésamo y Play-A-Long de Lamb Chop en el momento en que se trabaja adecuadamente y se hace con amor. Es imposible sencillamente hallar un pedazo de alfombra andrajosa, meter la mano en su trasero y llamarlo buena comida para pequeños. Bueno, Pipkins logró exactamente eso que dio rincón a un rico elenco de títeres inadaptados con acentos regionales que absolutamente nadie deseaba querer. El mucho más popular del conjunto fue el personaje de Hartley Hare. Se encuentra dentro de los títeres mucho más repulsivos, sucios y espantosos que nunca haya aparecido en la televisión infantil. No solo parecía una mascota fallecida que fue desenterrada y devuelta a la vida tras estar fallecida a lo largo de tres semanas, sino su repertorio radica eminentemente en comentarios sarcásticos y también insinuaciones. Ya conoces, ¡para pequeños!

5. Dirtgirlworld

Dirtgirlworld es un programa parcialmente nuevo que se expone hoy en día en el Reino Unido, USA y Canadá y tiene que ver con una muchacha a la que le chifla salir y mancharse. No es una mala iniciativa, pero hay algo mal con esta chavala, en tanto que no puede elegir si es un humano o una caricatura mal animada. Tiene una cabeza colosal de dibujos animados y una nariz solamente observable, pero ojos humanos reales y una boca humana real que cubren un cuerpo desmesuradamente pequeño y también infantil. Peor aún, los ojos semejan desplazarse independientemente el uno del otro y con su boca volando por su rostro, Dirtgirl todo el tiempo hace unas expresiones faciales muy inquietantes. Es tal y como si Jessica Rabbit se enganchara con Eddie Valiant en vez de Roger Rabbit y esta muchacha fuera su hija mitad humana, mitad caricatura. Al lado de ella hay un semejante masculino que está igualmente arruinado, una cosa de verme amarillo con la cara de Super Dave Osborne, y una abominación híbrida de humano / grillo que utiliza un casco de autobús corto para telegrafiar a todos la razón por la cual los insectos y los humanos no deberían ‘ t mate. ¿Qué tiene de malo utilizar solo humanos o solo dibujos animados? ¡Deja de procurar mezclarlos! ¡Es extraño!

4. Terrahawks

Este espectáculo en sí no es tan malo más allá de que muestra de forma sobresaliente marionetas, asimismo conocidas como “el juguete del demonio”, que en general son suficientemente alarmantes por derecho propio. No obstante, lo que pone a Terrahawks en esta lista es el personaje de Zelda, que es probablemente el villano mucho más espantoso que haya aparecido en un programa infantil, y sus secuaces del mismo modo espantosos. Zelda da temor en un nivel real, en tanto que semeja una abuela mentalmente desequilibrado que transporta una piel de manzana podrida y arrugada en la cara. Ella es la inspiración de las viejas brujas de todas y cada una partes que aspiran a conseguir su garra de Freddy Krueger, su pelo desaliñado y su camisón espectral. En lo que se refiere a sus secuaces, uno se semeja de manera vaga a Frankenstein, pero con ojos desalmados y una voz que suena tal y como si estuviese gorgoteando la sangre de pequeños inocentes con cada sílaba. El otro es un mudo que se semeja a Zelda pero con maquillaje de payaso, una peluca amarilla muy falsa y un estoma. Sí, un estoma; uno de esos orificios en la garganta que tienen los fumadores tras perder una guerra contra el cáncer. Cautivador.

3. Puzzles

Jigsaw fue un programa británico (Dios santo, ¿qué ocurre con los británicos y ofrecer pesadillas a los pequeños?) A inicios de los 80 que contó con ciertos comunicadores humanos estándar que se reunían para solucionar interrogantes y interrogantes adjuntado con los pequeños que miraban. Verdaderamente es algo bastante habitual, no obstante, un personaje concreto de este programa, el Sr. Noseybonk, ha puesto este programa por sí mismo en el peldaño sagrado de las pesadillas de los pequeños que se quedan con ellos hasta la edad avanzada. Cualquier descripción de este personaje no sería ni la mitad de inquietante que ver una fotografía de él, o peor aún, verlo medrar mucho más narices demoníacas en su invernadero. Me agrada meditar que este programa es de donde se inspiró el asesino de Jigsaw de las películas de Saw. No obstante, en vez de utilizar el títere desfigurado que monta el triciclo, Noseybonk habría hecho una tarjeta de presentación considerablemente más temible y premonitoria para Jigsaw. En verdad, no pienso que haya solamente espantoso para estar solo en una habitación obscura que esa máscara blanca con su enorme nariz blanca, ojos sin alma y sonrisa infernal. Alguna persona desorganizada creyó que esto era algo que a los pequeños les encantaría ver y que les encantaría.

2. EI EI Yoga

El escalofrío viene en varios sabores distintas y ahora hemos cubierto varios de ellos; títeres, marionetas, decorados sucios, CGI extraño, etcétera. No obstante, hemos descuidado uno de los más importantes pilares del terror infantil: la pederastia. Esto es, hasta el momento en que visitemos ese pequeño rincón del infierno popular como EI EI Yoga. Solo estando en cintas VHS, este programa trataba sobre Yogi Oki Doki y su gallo rastafari (no, de todos modos) enseñando a los pequeños de qué forma llevar a cabo yoga por el hecho de que todos saben cuánto les gusta mucho a los rastamen llevar a cabo yoga. Es algo mucho más inquietantes que puede ver un humano habitual y, no obstante, como cualquier incidente de tren con un hippy de mentón grande y un gallo jamaiquino, no puedes separar la visión de él. Yogi Oki Doki elige un enfoque práctico para la enseñanza, conque a lo largo de la “lección”, de manera frecuente abraza y toca a todos y cada uno de los pequeños mientras que hacen múltiples posiciones de yoga con leotardos ajustados a la piel pues, ¿por qué razón no colocarlos en leotardos ajustados? ? En un instante, aun empieza a gemir y a vocalizar incontrolablemente sonidos de “Mmm mm mm” mientras que inspecciona su harén de jóvenes de Yoga tal y como si estuviese admirando una jugosa hamburguesa. ¿Conoces el viejo dicho, “en el momento en que mires a un hombre adulto que está verdaderamente feliz de educar Yoga a los pequeños, llama a la policía”? ¿Qué, eso no es un dicho? ¡Bien, maldita sea!

1. Lección bíblica de ciencia cristiana para jóvenes

Ni cristiana ni científica, la Lección Bíblica de la Ciencia Cristiana Juvenil es una abominación puesta en esta Tierra que quizás jamás mucho más se repita. Absolutamente orquestado por un esquizofrénico límite llamado David Hart, el software de ingreso público se apoya en títeres, cómplices humanos incómodos y canciones religiosas horrorosamente malas para llevar su mensaje a los pequeños. Los títeres son, como te imaginas, las figuras mucho más extrañas nunca puestas en pantalla y podrían estar con Chucky en concepto de aspecto de temor. Verdaderamente se derrumban conforme avanza el software, y ​​ya que Hart controla a cada uno de ellos individualmente, los individuos que previamente estaban animados de pronto caen sin vida en el momento en que cambia a una marioneta diferente tal y como si su alma misma podría haber sido arrancada. Flanqueando a las marionetas hay humanos con máscaras alienígenas, el abuelo de alguien con pintura facial y lentes de Elton John que frunce el ceño a la cámara, y una miríada de otros comburentes de pesadilla. Las expresiones sencillamente no tienen la posibilidad de hacerle justicia.

Matthew Hayden redacta en la actualidad para http://www.thebestcolleges.org

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