Los asombrosos misterios del Amazonas

En dependencia de quién esté viendo, las enigmáticas selvas del Amazonas inspiran varios impulsos distintas. Los sabios se preocupan y respetan la biosfera impresionantemente diversa. Los curiosos entran en sus selvas con una sensación de desconcierto y contienen esperanzas de ser descubiertos, al tiempo que los codiciosos ven la confusión verde del espeso bosque como algo que ha de ser destruido y transformado en un tipo diferente de verde.

En ocasiones llamada los pulmones de todo el mundo, la cuenca del Amazonas está eminentemente en el país sudamericano de Brasil (si bien la selva tropical se prolonga por múltiples naciones, incluidos Perú, Colombia y proporciones inferiores en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guyana, Surinam y el territorio francés de Guayana Francesa). La cuenca del Amazonas en sí es colosal, prácticamente 2.9 millones de millas cuadradas, o precisamente el 35% de América del Sur. Aun con la horrible explotación de las prácticas agrícolas de tala y quema, la mayor parte de sus junglas del trópico inexploradas son realmente difíciles de traspasar. Bajo su espeso y profundo dosel se ocultan varios secretos …

10. El explorador Francisco de Orellana

Una vez que Francisco Pizarro conquistó el Imperio Inca, su medio hermano Gonzalo Pizarro (quien participó en la destrucción inca) llegó al Perú como gobernante de Quito. La multitud local charlaba de un enorme reino al este de los Andes llamado la Tierra de la Canela, o la conocida localidad dorada de El Dorado. En 1541, Pizarro escogió a uno de sus inferiores de seguridad, Francisco de Orellana, a fin de que lo acompañara en su búsqueda para conseguir los Reinos. Desde el comienzo, las cosas no salieron bien con la cruzada de exploración. Cientos de integrantes de la expedición fallecieron o sencillamente desaparecieron en el desierto. Tras atravesar los impresionantes picos montañosos de los Andes, solo quedaban unas escasas docenas. Pizarro decidió regresar a Quito y ordenó a Orellana que intentara localizar mucho más reinos que apoderarse y que asimismo prosiguiera los ríos hasta el Atlántico.

Con unos 50 hombres, Orellana edificó ciertos navíos fluviales y partió por el Amazonas. En el sendero registró el acercamiento múltiples ciudades costeras que concluyeron que estaban regidos por un Inland Empire. En el momento en que Orellana interrogó a estas personas sobre la localización de las ciudades de oro, los lugareños no sabían de qué hablaba. Suponiendo que estaban mintiendo, los conquistadores de europa recurrieron a la tortura, y al final transformaron en contra suya a la mayor parte de los pueblos con los que entraron en contacto. El 24 de junio de 1542 se hallaron con otro conjunto de pobladores costeros. Advertidos de las acciones hostiles de Orellana por la parte de los originarios río arriba, atacaron al partido de Orellana. Mientras que luchaban contra los valientes combatientes, los conquistadores se sorprendieron de estar peleando contra mujeres guerreras. Esto recordaría después a los de europa a los conocidos luchadores amazónicos de la historia de historia legendaria griega, dando de este modo su nombre al río. El 26 de agosto de 1542, los hombres llegaron al Pacífico, transformándose en los primeros de europa en viajar por el Amazonas.

De regreso a España, Orellana charló de sus viajes y de las considerables áreas urbanas que halló en todo el río. No obstante, años después, en el momento en que los españoles lograron por último regresar al Amazonas, no hallaron solamente que una densa jungla. ¿Qué sucedió con todas y cada una la gente que vio?

9. La selva amazónica fue la vivienda de millones

En el momento en que expediciones siguientes procuraron conseguir la civilización de la que charló Orellana, todo cuanto lograron conseguir en todo el río Amazonas fue selva. Orellana había fallecido poco tras su viaje y no podía prestar ninguna iniciativa o defensa de lo que la multitud en este momento confirmaba que era, en el más destacable de las situaciones, una exageración y, en el peor caso, una patraña con la promesa de estafar a la corona de españa sin dinero para una exclusiva expedición. Desde hace tiempo, esta fue la sabiduría usual de todo el mundo académico: que la selva amazónica se encontraba escasamente poblada por un puñado de tribus nativas recluidas en este momento reconocidas.

Una exclusiva investigación rompe estas suposiciones, con el apoyo de tecnología nuevo como imágenes de satélite y LIDAR (un sistema de imágenes láser que puede ver inofensivamente mediante las copas de los bosques). El análisis de estos datos reveló que a lo largo de 1200 y 1500 d.C.una gran civilización de millones. vivía en todo el sistema del río Amazonas.

Se estima que esta civilización fue arruinada por su éxito como una complicada red comercial, puesto que las anomalías de la salud de europa recién introducidas se extendieron a todos y cada uno de los rincones del Imperio. La gente se infectaron sin ver ni tomar contacto con un europeo enfermo. Con la mayor parte de su gente fallecida y su sociedad destruida, la jungla medró sobre los asentamientos urbanos dejados en unos pocos años. En el momento en que los navegadores de europa retornaron años después, todo cuanto vieron fue una jungla densa y también inescrutable.

8. Suelo negro

Entre los mayores razonamientos en oposición a una enorme civilización amazónica fue la conocida baja calidad del suelo de la cuenca, un suelo tan malo que jamás podría haber sostenido a una civilización con una población tan enorme. Aun actualmente, una vez que se corta la jungla y se queman sus árboles, los labradores solo tienen la posibilidad de generar un desempeño con limite de cultivos antes que el suelo se agote y deban proseguir adelante y proseguir con el destructivo período agrícola de tala y quema.

Este razonamiento fue por último anulado con el hallazgo de terra preta. Los científicos hallarían parches de suelo rico y obscuro que llamaron terra preta. Los cultivos cultivados en este suelo nacieron exponencialmente mucho más que los cultivos cultivados en suelo amazónico habitual. Al comienzo, se creyó que se generaba de manera natural, pero entonces los estudiosos lograron saber que el suelo se encontraba compuesto por artesanos de la vieja civilización amazónica por medio de un desarrollo que los científicos recién en este momento están empezando a entender.

7. Río hirviendo

En lo profundo de la selva peruana está un enigmático río hirviente. A lo largo de décadas se creyó que era un mito; Fue solo en el momento en que Andrés Ruzo se adentró en el bosque para intentar procurarlo que se confirmó su vida. Viajando río tras río, al final halló un río tan ardiente que si algo cae en se hierve vivo. Sus orígenes no volcánicos son un secreto. El río empieza fresco y pasa mediante una fuente termal antes de al final enfriarse de nuevo. Sin actividad volcánica local famosa, los estudiosos no están seguros de los orígenes del río en ebullición.

Ciertos sospechan que de todos modos fue desarrollado de manera accidental por motores de búsqueda sin escrúpulos que peinan las selvas en pos de depósitos de petróleo o minerales con poco precaución de las secuelas ambientales de sus técnicas de perforación del Salvaje Oeste. Prácticas de perforación afines provocaron un desastre ecológico en Indonesia: Fluído de lodo de Sidoarjo. Allí, una interfaz de perforación de petróleo desató un volcán de lodo que, a lo largo de precisamente una década, ha sepultado múltiples aldeas en hasta 130 pies de lodo, ha obligado a 60.000 personas a dejar sus hogares y aún lanza lodo hasta hoy.

6. Las construcciones artificiales están por doquier en la Amazonía.

A lo largo de décadas, los labradores depauperados han saqueado la impresionantemente diversa biosfera del Amazonas. La escala de la deforestación es impactante. Desde 2019, los científicos estiman que prácticamente 20 por ciento del Amazonas original fué cortado y quemado. Más allá de que este saqueo del ecosistema único de la selva tropical es imperdonable, hubo ciertos descubrimientos espectaculares entre los tocones quemados y las especies carbonizadas en riesgo de extinción.

Conforme el bosque se quita de los incendios, cientos y cientos de áreas urbanas fortificadas, tal como muchos de círculos, cuadrados y otras formas geométricas, fueron revelados. Los estudiosos estiman que cientos y probablemente cientos de construcciones mucho más aún están escondes por las selvas que ya están. Esto fué relativamente afirmado por escaneos LIDAR limitados. Estas formas insinúan una complicada civilización perdida. Para hacer semejantes construcciones se habrían necesitado astrólogos, puesto que están ajustados con las estrellas, y artesanos con entendimientos matemáticos complejos, como lo detallan las construcciones que son bien difíciles de hacer, como cuadrados en círculos. Asimismo debería haber una sociedad suficientemente grande para respaldar estos permisos especialistas. Únicamente una fracción de la jungla sobrante fué revelada por escaneos LIDAR. Conforme se escanea mucho más jungla, se revelará mucho más de la civilización perdida.

5. Los nutrientes del Amazonas surgen de África

El suelo del Amazonas es notoriamente pobre en nutrientes, el más esencial de los que es el fósforo. El fósforo que tiene el Amazonas se filtra poco a poco en el gran complejo del río Amazonas. Lo que es aún mucho más asombroso es que los nutrientes que tiene no surgen de fuentes locales, no de la masa continental de América del Sur. Se restituye a través del polvo al otro lado del océano.

Cientos y cientos de millones de toneladas de polvo abundante en fósforo transportado por el viento fluyen desde África a través del océano Atlántico y cae sobre el Amazonas, ofreciendo importantes nutrientes. Mucho más de medio polvo que fertiliza la selva amazónica procede de la depresión de Bodélé en el norte de Chad en el desierto del Sahara. Los vientos agitan el polvo, donde se eleva a la atmósfera superior y se transporta a América del Sur y los vientos dominantes.

4. Algo es enigmáticamente realizando pequeñas torres de seda

En lo profundo de la selva amazónica peruana, científicos como el cazador de arañas Phil Torres estaban desconcertados por las construcciones de seda impresionantemente complicadas que están durante sus árboles. Si fuesen de tamaño humano, no se verían fuera de rincón como una plaza de la región o una estatua de arte. Apodados “Silkhenge”, estos “inmuebles” simétricos se remontan a la arquitectura de los viejos. Las enanas creaciones de seda tienen 2 partes: una torre central alta, y una valla circular de unos 6 milímetros de ancho.

Tras meses de investigación, los estudiosos por último lograron saber su propósito en el momento en que una araña bebé surgió de la torre. Esto sorprendió a los estudiosos, en tanto que una suerte de araña que pone solo uno o 2 huevos de araña es impresionantemente extraña. Aun con su investigación, los especialistas en arañas aún no están seguros de qué especies forman los complejos de Silkhenge.

3. El hombre está ocasionando sequías en la Amazonía

Entre los mayores miedos de los científicos del tiempo son los circuitos de retroalimentación de la liberación de carbono de la Tierra. Entre los ejemplos mucho más conocidos es el permafrost ártico. Conforme incrementa el cambio climático, incrementan las temperaturas mundiales. En ningún rincón es esto mucho más arriesgado que en el Ártico. Allí, el incremento de las temperaturas está fundiendo el permafrost. Esto también es liberación de metano y otros gases de efecto invernadero que el permafrost había quedado atrapado bajo su masa congelada. Este gas liberado está subiendo aún mucho más la temperatura, fundiendo mucho más permafrost y liberando mucho más gases de efecto invernadero, un circuito de retroalimentación.

Las selvas del Amazonas son un enorme sumidero de carbono. En el momento en que llovizna, las selvas medran y toneladas tras toneladas de carbono se encierran en la vegetación del Amazonas. Una gran parte del Amazonas es deforestado y está ocasionando sequías, sequías tan extrañas que se creía que ocurrían una vez cada cien años. En este momento suceden con mucho más continuidad, puesto que menos árboles significa menos lluvia. Los capítulos de sequía en 2005, 2010 y 2015 están alarmando a los científicos, en tanto que a lo largo de las sequías el carbono se libera del Amazonas conforme el desarrollo de los árboles se atrofia y los árboles mueren de sed. Desde 2005 y hasta 2008, la cuenca del Amazonas perdió un promedio de 0,27 petagramos de carbono (270 millones de toneladas métricas) al año. Esto hace un bucle de retroalimentación. Mucho más deforestación hace menos lluvias y sequías. Conforme suceden mucho más sequías, mucho más bosque muere, ocasionando mucho más sequías, un período de retroalimentación del cambio climático.

2. Hay un hongo que come plástico en el Amazonas

Entre las mayores creaciones de la era actualizada fué la invención de los plásticos. Asimismo fué una de nuestras mayores maldiciones. El plástico mancha el paisaje, ocasionando enormes inconvenientes, inconvenientes tan graves que ciudades e inclusive países han contraindicado cosas como bolsas de plástico. En los océanos, el plástico desechado creó gigantes parches de basura que son mayores que Texas. Los océanos están llenos de tanto plástico que los peces y los animales lo confunden con alimento. Las aves fallecidas e inclusive las ballenas están mostrándose en las costas con estómagos llenos de desechos plásticos. El inconveniente con el plástico asimismo es su mejor característica: es muy duradero. Posiblemente se haya encontrado una contestación a este inconveniente en el Amazonas.

Pestalotiopsis microspora es un hongo que puede ser nuestra salida a nuestra crisis de desechos plásticos. Descubierto en el Amazonas, los científicos han cambiado los hongos en Mutarium de hongos, que da un giro plástico en comida. Hoy en día, el desarrollo es bastante retardado para ser una manera eficiente de enfrentar la crisis del plástico. Con suerte, más adelante, se va a crear una exclusiva industria fundamentada en este hongo que va a ser con la capacidad de lidiar con las montañas de desechos plásticos que nuestro planeta crea cada… solo… día.

1. La selva amazónica es un jardín descuidado

La civilización perdida del Amazonas está surgiendo de forma lenta del olvido. Historias como la contada por el explorador español Francisco de Orellana son vistas bajo una exclusiva luz. Las construcciones que surgen de las junglas destrozadas nos están exponiendo pruebas físicas de su vida. Su tecnología avanzada, como lo exhibe el enigmático suelo negro, en este momento solo empieza a comprenderse. No obstante, entre los mayores vestigios que dejó su sociedad se ha escondido a plena vista.

Los estudios de las especies de plantas del Amazonas revelaron desenlaces espectaculares. Mientras que estudiaban las especies de árboles del Amazonas, los científicos descubrieron un enorme porcentaje (bastante prominente para ser por al azar) son flora domada como la nuez de Brasil, la uva del árbol del Amazonas y el árbol de frijoles helados. Los desenlaces detallan que la civilización perdida del Amazonas avanzó en la silvicultura, o la ciencia de detectar, domesticar, cultivar y cultivar árboles. No cualquier árbol, sino más bien árboles que dan bastante alimento para sostener a miles de individuos.

El Amazonas no es una compilación azarosa de árboles, como se aguardaría si fuera un desierto virgen. No, las selvas del Amazonas son de todos modos únicamente una compilación enorme de huertos artificiales y cubiertos de maleza.

Jon Lucas cubre los acontecimientos que sucedieron en este día a lo largo de WW1. Puedes continuar la acción en Gorjeo, Tumblr o Instagram

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