Los caballeros más famosos de la historia

El día de hoy tiraremos una ojeada a varios de los caballeros mucho más visibles y conocidos de la historia.

Solo para mayor claridad, entendemos que los títulos de caballero todavía se dan de manera regular, pero nos vamos a quedar con los caballeros de la pluralidad medieval: los que tienen espadas y armaduras. Asimismo vamos con caballeros reales, con lo que tampoco figuras legendarias.

10. Pierre Terrail

Empezamos con un hombre que encarnaba todas y cada una de las virtudes que asociamos con los caballeros: caballerosidad, valentía, lealtad, nobleza y piedad. Naturalmente, la mayor parte de las ocasiones, estas características son considerablemente más simples de conseguir en los caballeros románticos de las historias de ficción que en los reales, pero parecían aplicarse a Pierre Terrail, popular como “le Bon Chevalier” o “el buen caballero”. . “

Nativo de Château Bayard en el sur de Francia en torno a 1476, Terrail procedía de una familia noble con una extendida historia que se remonta a siglos de pelea por el rey y muerte con honor en la guerra. Como era de aguardar, este fue el destino que Terrail asimismo imaginó para sí mismo.

El Buen Caballero participó en muchas peleas y asedios, todos ellos a lo largo de las guerras italianas de finales del siglo XV y principios del XVI. Primero sirvió como hombre de armas en 1490 y fue caballero cinco años después por el rey Carlos VIII de Francia por su papel en la guerra de Fornovo. Su mayor hazaña se causó en la guerra de Garigliano donde, según la historia de historia legendaria, Terrail defendió un puente por sí solo resistiendo a 200 soldados españoles.

Prontísimo, merced a sus acciones, Terrail fue ovacionado como le caballero sans peur et sans reproche, que significa “el caballero sin temor y sin reproche”. Nobles, mesnaderos, aun el Papa trataron de atraerlo a su lado, pero Terrail no mostró interés en traicionar a su rey. Murió por un tiro de arcabuz en la guerra de Sesia en 1524, mientras que resguardaba la retaguardia mientras que su ejército se retiraba.

9. James Douglas

Nativo de 1286 en Escocia, James Douglas tuvo una enorme Zapatos atestar. Era el hijo mayor de Sir William Douglas “el Hardy”, un noble y un estable partidario de William Wallace. En el momento en que los ingleses invadieron Escocia en 1296, William envió a su hijo a París, tanto por seguridad para que pudiese entrenar sin pausas en los caminos de un caballero. El adulto mayor Douglas fue tomado en la guerra y más tarde murió en la Torre de Londres.

En el momento en que James Douglas regresó a casa, le solicitó al rey inglés Edward Longshanks que restaurara las tierras y los títulos de su familia, una petición que el rey, como era de aguardar, rechazó. En consecuencia, Douglas se alió con otro popular escocés luchador, Robert the Bruce.

James Douglas tuvo múltiples riñas visibles a lo largo de la Guerra por la Independencia de Escocia. Estuvo que se encuentra en la Guerra de Bannockburn, que fue una victoria vital para Escocia, pero mucho más infame fue su pelea por recobrar su taburete familiar, el Castillo de Douglas. En 1307, el Domingo de Ramos antes de Pascua, Douglas y sus hombres se ocultaron esperando de que los soldados ingleses asistiesen a misa y los cargaron sendero a la iglesia. No hubo piedad. Todos y cada uno de los ingleses que subsistieron al ataque o se rindieron fueron llevados al sótano del castillo y degollados, con la cabeza montada en toneles de vino rotos. La matanza se conoció como “la despensa de Douglas”, al tiempo que el caballero fue llamado “el Douglas negro” por los ingleses por su ferocidad.

8. Guy de Lusignan

Gracias a que hablamos de caballeros conocidos, no de los más destacados caballeros, asimismo debemos nombrar a Guy de Lusignan, un hombre que se ganó su popularidad por medio de un fracaso que dio forma al curso de la historia.

Nació en el ducado de Aquitania hacia 1150, hijo de Hugo VIII de Lusignan. En algún instante irreconocible a lo largo de la década de 1170, Guy viajó a Jerusalén donde ingresó al patrocinio del rey Balduino IV, asimismo popular como “el rey leproso” pues, bueno, tenía lepra. Guy se casó con la hermana del rey, Sibylla. No obstante, el rey Baldwin no se encontraba verdaderamente impresionado con las capacidades militares de su nuevo cuñado, con lo que nombró al hijo pequeño de Sibylla de un matrimonio previo, Baldwin V, como su heredero. El Rey Leproso murió en 1185 pero, lamentablemente para él, el joven Baldwin asimismo murió por año siguiente y Guy de Lusignan se transformó en el nuevo Rey de Jerusalén.

Poco después, reventó la guerra con la dinastía ayubí apuntada por Saladino. Tras la catastrófica pérdida en la guerra de Hattin en 1187, Guy fue llevado preso y Jerusalén cayó unos meses después. Tras eso vino la Tercera Cruzada, la apuntada por Ricardo Corazón de León, Rey de Inglaterra, el Emperador del Sacro Imperio De roma Germánico Federico Barbarroja y el Rey Felipe II de Francia. Nuestro Guy fue liberado y se le dio soberanía sobre Chipre, donde rigió en el transcurso de un par de años mucho más antes de fallecer sin un heredero.

7. John Hawkwood

La lealtad es un aspecto que valoramos bastante en los caballeros, pero la verdad es que era viable transformarse en un caballero exitoso y poderoso sin esta cualidad especial merced al trabajo mesnadero. Un perfecto ejemplo de o sea Sir John Hawkwood, un inglés que se transformó en el mesnadero mucho más popular de Italia a lo largo del siglo XIV.

Los datos sobre su historia temprana son pocos. Nació en torno a 1320, pero no nos encontramos seguros de si su familia era pobre o rica. Entendemos que fue nombrado caballero en un instante particular pues el inscripción de un popular fresco destinado a él en el Duomo de Florencia afirma “John Hawkwood, caballero británico, el líder mucho más sensato de su temporada y el mucho más especialista en el arte de la guerra”.

Más allá de que no nos encontramos seguros de las situaciones precisas, el título de caballero debió llegar merced a las acciones de Hawkwood en la Guerra de los Cien Años. Allí, se unió a una infame banda de mesnaderos llamada White Company y al final se transformó en su líder. Una vez que el Tratado de Brétigny en 1360 marcó una paz temporal entre Inglaterra y Francia, la Compañía Blanca aceptó las órdenes del Papa de pelear en Italia a lo largo del Cisma de Occidente.

Ese se transformaría en el papel de Hawkwood a lo largo de los próximos 30 años. El era un condotierro, esto es, el comandante de una compañía mesnadera. Luchó por múltiples facciones, pero su mayor victoria normalmente se considera la Guerra de Castagnaro de 1387, que ganó para la localidad-estado de Padua.

6. Hugues de Payens

Pasemos en este momento a un caballero francés cuya vida está muy mal documentada. Su nombre era Hugues de Payens o Payns, y nació cerca de 1070 en la provincia de Champagne. Más allá de que entendemos tan poco sobre él, de Payens se ganó su rincón en esta lista al lugar entre los conjuntos mucho más enigmáticos y discutidos de la temporada medieval, los Pobres Compañeros de Soldado de Cristo y del Templo de Salomón, mucho más populares como los Caballeros Templarios.

En algún instante a inicios del siglo XII, Hugo, Conde de Champagne, fue en peregrinación a Tierra Santa. Indudablemente lo acompañaban Hugues de Payens y sus otros caballeros. Esto fue solo unos años tras la Primera Cruzada. Más allá de que había tenido éxito, la mayor parte de los cruzados han comenzado a regresar a casa con sus votos cumplidos, dejando a los peregrinos atacables a los asaltos. Al notar esto, De Payens y ciertos otros caballeros eligieron quedarse atrás para resguardarlos y, con la aprobación del rey Balduino II de Jerusalén, formaron la orden militar religiosa famosa como los Caballeros Templarios, con Hugues de Payens como su primer Enorme Maestre. .

Los Templarios nacieron velozmente en poder y riqueza. Han recibido donaciones de varios nobles de europa e inclusive se les concedió particular permisos por el Papa. Desde ese momento, se han asociado con muchas leyendas, misterios y conspiraciones, transformándose en la organización obscura predeterminado de la Edad Media.

5. Roger Mortimer

Si hay un caballero cuyas hazañas serían una película enternecedora, probablemente sería Sir Roger Mortimer, primer conde de marzo. Su historia incluyó guerras, intrigas, traiciones, romance, riñas, una fuga de la prisión y fue coronada por una muerte beligerante.

Mortimer nació en 1287 en Wigmore Castle en una familia vigorosa y también influyente. Se transformó en un señor de la marcha como su padre, esto es, un noble que tenía y resguardaba tierras situadas en la frontera entre Inglaterra y Gales. Al lado de otros 266 hombres, Roger Mortimer se transformó en caballero en 1306, en un acontecimiento único llamado la Celebración de los Cisnes, donde él y todos los otros caballeros juraron lealtad al nuevo Rey Eduardo II.

A lo largo de las próximas 2 décadas, la lealtad de Mortimer al rey se erosionó merced al favoritismo y los permisos que el monarca dio a otra familia noble llamada Despenser. Mortimer no fue el único y, en 1321, lideró una revuelta contra el rey Eduardo II famosa como la Guerra Despenser. El rey ganó y Mortimer solamente escapó de la ejecución siendo culpado a cadena perpetua en la Torre de Londres.

Un mes después, con asistencia externa, Mortimer logró sustancia sus guardas, huír de la prisión y escapar a Francia. Unos años después, la mujer del rey Isabel, que era hermana del rey de Francia, viajó a ella. país de origen en misión diplomática. Allí, conoció a Mortimer y los 2 han comenzado una aventura. Juntaron un fuerte acompañamiento tras ellos y, en 1327, invadieron Inglaterra para deponer a Eduardo II.

Tuvieron éxito. Eduardo II se vio obligado a abdicar, muriendo unos meses después en prisión en “situaciones sospechosas”, lo que probablemente quiere decir que Mortimer lo logró matar. El hijo, Eduardo III, era en este momento rey pero, como era individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta, Roger Mortimer fue su regente, transformándolo en el de hecho gobernante de Inglaterra.

Esto solo duró tres años. Como varios antes que él, Mortimer fue corrompido por la avaricia y el poder y, prontísimo, todos los otros nobles lo deseaban fallecido. En el momento en que Eduardo III alcanzó la mayor parte de edad, lo persuadieron de que el caballero era un traidor, con lo que Roger Mortimer fue detenido, culpado y ahorcado.

4. Edward de Woodstock

El Caballero Negro es un personaje común muy habitual de los cuentos medievales, uno que normalmente interpreta al villano primordial de la historia. Viendo a sus contrapartes reales, hubo ciertos caballeros que compartieron este sobrenombre, como Sir James Stewart, el Caballero Negro de Lorn, pero el mucho más conocido de todos fue Edward de Woodstock, asimismo popular como el Príncipe Negro.

Nativo de 1330, era el hijo mayor del citado Eduardo III y heredero al trono de Inglaterra. Se unió a su padre en la guerra desde una edad temprana y recibió su título de caballero a lo largo de su primera campaña militar en Crécy en 1346, en el momento en que solo tenía 16 años.

Edward probó tener una aguda cabeza militar. Tuvo múltiples victorias visibles en la Guerra de los Cien Años contra Francia, pero ninguna fue mucho más pasmante que la Guerra de Poitiers en 1356. Los ingleses dirigidos por el Príncipe Blac fueron superados en número prácticamente 2 a 1, pero consiguieron un triunfo definitivo donde padecieron bajas mínimas y consiguieron tomar preso 2.000 soldados contrincantes y prácticamente 100 nobles, incluyendo el propio rey de Francia, Juan II y su heredero.

Todos respetaban la habilidad de combate de Edward, incluidos sus contrincantes. Parecía designado a transformarse en entre los reyes mucho más enormes de Inglaterra, pero no fue de este modo, en tanto que murió de disentería antes de tomar el trono.

En lo relativo a su alias, de todos modos no está claro por qué razón Edward fue llamado el Príncipe Negro. Tenía una mácula negra enorme en su historial. En el momento en que la localidad de Limoges se sublevó contra el control inglés, la asedió y aniquilado 3.000 civiles enfurecidos. Por consiguiente, el sobrenombre procede de la “obscuridad de su alma”. No obstante, los documentos encontrados últimamente proponen que esta matanza es posible que jamás haya sucedido y que el alias procede de la armadura negra y la heráldica de Edward que usó en los campeonatos de justas.

3. Suero de Quiñones

Comentando de los Caballeros Negros, hay una escena conocida en Monty Python y el Santurrón Grial donde el Rey Arturo está con un Caballero Negro que almacena un pequeño puente, demandando que todos y cada uno de los que deseen pasar tienen que combatir contra él. Lo crea o no, tal caballero de todos modos existió y su nombre era Suero de Quiñones.

Nativo de el Reino de León a inicios del siglo XV, Suero de Quiñones y un conjunto de otros nueve caballeros eligieron denegar el puente sobre el río Orbigo a lo largo de 30 días en el verano de 1434, con el propósito de combatir a todos y cada uno de los oponentes y “Romper” 300 lanzas. Para poder esto, los caballeros debían romper verdaderamente las armas de sus contrincantes, sacar la primera sangre o derruirlos de sus caballos.

Esto se realizó absolutamente con la aprobación del rey y los caballeros de todas y cada una partes vinieron para probar su valía y evaluar su temple. Se erigieron decenas y decenas de carpas cerca del puente para los combatientes y se edificaron su séquito y interfaces de madera al lado del puente para ordenar a una audiencia pública. Fue un espectáculo, si bien acabó antes que Suero y sus hombres “rompiesen” 300 lanzas pues estaban bastante heridos para proseguir.

Tal acontecimiento no fue tan extraño como cabría aguardar. Fue llamado un pas d’armes o “paso de armas”. Fue entre los juegos de combate medievales en los que participaron los caballeros pero, por alguna razón, verdaderamente no ha tomado la imaginación del público moderno como lo hicieron las justas y los campeonatos.

2. El Cid

Su auténtico nombre era Rodrigo Díaz de Vivar, un noble menor nacido hacia 1043 en la ciudad de Vivar en el Reino de Castilla. Desde ahí, se transformó en caballero y después en príncipe y, al final, se transformó en entre los héroes mucho más insignes de España, popular sencillamente como El Cid.

Desde muy joven, Díaz impresionó con su perspicacia militar. En el momento en que Sancho II llegó al poder en Castilla, nombró a Díaz como su portaestandarte y comandante de sus tropas, más allá de que todavía tenía solo 22 años. No obstante, en el momento en que Sancho fue ejecutado en 1072, su hermano Alfonso se transformó en rey de Castilla y León. Pensaba que El Cid era bastante habitual entre la multitud, con lo que primero le quitó su puesto y, al final, lo exilió.

Díaz inicialmente edificó su reputación peleando contra los reyes moriscos presentes en la Península Ibérica, o Al-Andalus como lo llamaban los musulmanes. No obstante, eran esos reyes en este momento los que estaban apasionados ​​en sus servicios, en tanto que respetaban sus capacidades. El Cid asistió a la corte de Al-Mu’taman Billah, gobernante de Zaragoza, y lo asistió a combatir contra el Reino de Aragón.

Hasta entonces, las tierras del rey Alfonso eran conminadas por una invasión almorávide de Marruecos. Tras padecer una aplastante derrota en la guerra de Sagrajas en 1086, deseaba que El Cid volviese. Le devolvió al caballero su mando, tal como el derecho a preservar las tierras que conquistó.

Con ese fin, Díaz decidió que conquistaría el reino morisco de Valencia y gobernarlo como un principado sin dependencia. Le tomó seis años pero, tras un largo asedio, El Cid logró su propósito y se transformó en Príncipe de Valencia en 1094. Su reino solo duró cinco años antes que los almorávides mismos asediaran y El Cid muriera en 1099. No obstante, se transformó en un Instante icónico en el periodo de 800 años de la crónica de España popular como Reconquista.

1. William Marshal

Acabamos esta lista con William Marshal, un hombre que fue apropiadamente llamado “el mayor caballero que está en el mundo entero “. ¿Qué logró precisamente para ganarse tal reputación? Bueno, tuvo éxito en justas y campeonatos, sirvió a cinco reyes distintas, salió a la cruzada, se transformó en el de hecho gobernante de Inglaterra en un par de ocasiones diferentes, era un hábil luchador y diplomático, y asimismo asistió a redactar la Carta Magna.

Todo lo mencionado prácticamente jamás sucedió puesto que Marshal estuvo cerca en el momento en que era un niño. Nacido cerca de 1146, era hijo de un noble menor llamado John Marshal. Su padre se puso del lado del rey Esteban a lo largo de una guerra civil famosa como La Anarquía. En el transcurso de un asedio, el rey se llevó al joven William rehén y demandó que su padre entregase su castillo, en caso contrario ejecutaría al niño. John Marshal prácticamente le mencionó que prosiguiera adelante puesto que podía tener mucho más hijos, pero, por suerte para William, el rey no era tan frío como su padre y lo disculpó.

En el momento en que tenía en torno a 12 años, William Marshal salió a Normandía para vivir con uno de sus tíos y empezar su capacitación como caballero. En el momento en que cumplió 20 años participó en su primera guerra, se ganó el título de caballero y asimismo participó en su primer torneo donde se realizó visible su capacidad como luchador. Enrique II era rey de Inglaterra en ese instante, y nombró a Marshal como tutor de armas de su hijo y heredero, el joven rey Enrique.

En un instante, el joven Enrique declaró la guerra a su padre y a su hermano, el futuro rey Ricardo Corazón de León. Marshal se unió a él y, si bien perdió, se lo consideró bastante apreciado para ser castigado. En verdad, en el momento en que Ricardo se transformó en rey, recompensó a Marshal casándolo con Isabel de Clare, entre las mujeres mucho más ricas de Inglaterra, y después esencialmente lo dejó al cargo del país como Lord Protectorado mientras que Richard se encontraba de cruzada.

Este respeto asimismo fue extendido por el rey Juan quien, en su lecho de muerte, nombró al mariscal regente y asegurador de su heredero, Enrique III. El mayor logro de Marshal fueron las negociaciones entre el rey Juan y los barones que al final llevaron a la firma de la Carta Magna. La relevancia de su papel es visible puesto que su firma en el archivo es la segunda, inmediatamente después de la del rey.

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