Los criminales más inteligentes de la historia moderna

En honor a la verdad, probablemente el criminal mucho más capaz de siempre no se muestre en esta lista. Eso es por el hecho de que los delitos de los criminales mucho más capaces pasan inadvertidos. O, en el más destacable de las situaciones, jamás se identifica al criminal como creador de un delito, que prosigue sin resolverse, lo que desconcierta a la policía y otras autoridades. Hubo varios poseedores de facultades mentales superiores que optaron por proseguir una vida delictiva, ciertos por causas financieras y otros para atormentar a la policía, burlándose de ellos con su aptitud para agredir y eludir la atrapa. Varios asesinos en serie, como revela esta lista, tenían un coeficiente intelectual sensiblemente superior al promedio. Los estudios completados por criminólogos, psicólogos y siquiatras siguen preguntando por qué razón. La contestación es sortea, sosten a especulaciones.

Asimismo están esos que emplearon sus dones de sabiduría superior para hurtar, a través de hurto a mano armada y a través de elaborados proyectos para asaltar museos, tiendas y bancos bien protegidos. Otros mucho más se han apoyado en el estafa, haciéndose pasar por esos que no eran para hurtar recursos, servicios y efectivo. Todos y cada uno de los delincuentes aquí, salvo solo unos cuantos hermanos que escaparon por un tecnicismo legal y un asesino que se suicidó, fueron apresados y castigados por sus crímenes. Todos mostraron una sabiduría inusual a sus raptores. Aquí están 10 de los delincuentes mucho más capaces de siempre, sus delitos y los costes que pagaron por vivir en el lado equivocado de la ley.

10. Frank Abagnale

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Frank Abagnale ganó popularidad en todo el mundo por medio de su libro y la película que logró Stephen Spielberg fundamentada en él, Atrápame si puedes. En el momento en que aún era joven, Abagnale empapeló el país con talones sin fondos, ayudado por su descarado haciéndose pasar por conduzco de Pan American World Airways. El disfraz le dejó volar por el país, y después por el planeta, gratis, sin rumbo fijo en otras compañías aéreas. Asimismo le asistió a cobrar talones falsos, el traje de Pan Am le daba un aire de vericidad. Después, Abagnale se realizó pasar por médico en un hospital de Atlanta. Entonces aceptó la identidad de un fiscal de Luisiana, conformado con un título de letrado falso de Berkeley. No obstante, pasó el examen de la barra en Louisiana, tras tres intentos.

Tras ser detenido en Francia y cumplir una condena allí, seguido de un periodo en una prisión sueca, Abagnale fue extraditado a los USA, proclamado culpable y sentenciado a una prisión federal. No sirvió bastante. El FBI se aproximó al estafador en pos de asistencia para el enjuiciamiento de los estafadores de talones y otros delitos comerciales. La asociación de Abagnale con el FBI lo llevó a una carrera en seguridad, aconsejando a bancos y otras compañías sobre el tema del género de estafas que creó a lo largo de su juventud. Indagaciones siguientes de cronistas probaron que una gran parte de su crónica fue exagerada, un hecho que aceptó Abagnale. Múltiples sitios aseguran que su coeficiente intelectual sobrepasa los 140, y no cabe duda de que superó a los bancos y las compañías con millones de dólares estadounidenses. Transformó esa experiencia en un consultor de renombre en todo el mundo en las áreas de seguridad financiera y estafa bancario, un conferenciante habitual y un creador de best-sellers.

9. Andrew Cunanan

En el transcurso de un periodo de precisamente tres meses en 1997, Andrew Cunanan ganó notoriedad en todo el mundo por una sucesión de homicidos. Entre sus víctimas están un señalado creador inmobiliario de Chicago, Lee Miglin, y el diseñador Gianni Versace. Las cinco víctimas conocidas de Cunanan fueron salvajemente asesinadas, una vez que desarrolló relaciones personales con todos menos uno, un cuidador del cementerio llamado William Reese. Cunanan supuestamente mató a Reese sencillamente para hurtar su camioneta, que condujo a Miami Beach, Florida. Tras el asesinato de Reese, el cuarto asesinato de Cunanan en menos de un mes, fue incluido en la lista de los diez mucho más buscados del FBI. El 15 de julio de 1997, Cunanan asesinó a Versace en las escaleras de su casa en Miami Beach.

Cunanan se suicidó ocho días después, sin dejar una nota de suicidio y poco para dejar que la policía determinase la causa de su ola de homicidos. Al regresar sobre los pasos del asesino, los estudiosos descubrieron a un hombre que consumía drogas de forma regular, como metanfetamina, opioides recetados, cocaína y mariguana. Asimismo tomaba bastante y entablaba relaciones con hombres mayores y acomodados a quienes les robó sus tarjetas de crédito. Era popular como un mentiroso frecuente, que exageraba sus logros. y creó un trasfondo falso para sí mismo. Asimismo tenía un coeficiente intelectual muy sobre los 140, como se evaluó en la escuela en La Jolla, California. Pese a su sabiduría, probablemente Cunanan padeciese un trastorno de personalidad antisocial, y pasó la mayoría de su corto y beligerante vida viviendo de la generosidad de hombres gays ricos y mayores.

8. Ted Kaczynski

Ted Kaczynski tenía la incierta distinción de ser el sujeto de la búsqueda mucho más extendida y cara en la historia del FBI antes de ser por último detenido en 1995. Popular como el Unabomber, Kaczynski fue un prodigio matemático que ingresó a la Facultad de Harvard a la edad de 16 años. Se notificó que su coeficiente intelectual era de 152. Mientras que estuvo allí se resaltó en las clases, y más allá de que ciertos lo llamaron guardado y retraído, otros que vivían con él en Eliot House aseguraron que era satisfactorio y accesible. Mientras que se encontraba en Harvard, participó en una investigación psicológico en el que fue abusado verbal y emotivamente, sus reacciones fueron grabadas y las películas le fueron reproducidas en un instante posterior. Ciertos aseguran que el estudio lo dañó psicológicamente. Después consiguió un doctorado en matemáticas de la Facultad de Michigan. Tras trabajar en el transcurso de un tiempo en la Facultad de California, Berkeley, Kaczynski decidió vivir “fuera de la red”.

Desde una pequeña cabaña que edificó cerca de Lincoln, Montana, Kaczynski golpeó los símbolos de la sociedad que sintió que se le imponían. Al comienzo, sus actos fueron un pequeño sabotaje contra la invasión del avance inmobiliario. En 1978 empezó la serie de atentados que al final mataron a tres personas y también hirieron a otras 23. Entre 1978 y 1995, se atribuyeron 16 bombas, entregadas por correo o en mano, al hombre que se realizó popular como el Unabomber. Asimismo envió cartas a los jornales describiendo sus hazañas y motivaciones. Demandó un ensayo que había escrito, La sociedad industrial y su porvenir, se publicará para eludir nuevos bombardeos. En el momento en que lo fue, ciertos politólogos lo equipararon favorablemente con el de Orwell. 1984. Kaczynski está cumpliendo ocho cadenas perpetuas sin oportunidad de independencia condicional en una prisión de Supermax en Florence, Rojo.

7. Carl Gugasian

El nombre de Carl Gugasian no es especialmente popular fuera de los círculos de las fuerzas del orden. Un veterano del ejército con entrenamiento y experiencia en las fuerzas destacables, Gugasian estudió un doctorado en estadística y posibilidades de la Facultad de Penn State. Aseveró ganarse la vida jugando. De todos modos, se ganaba la vida robando bancos.. Hurtos minuciosamente planeados, en los que ingresaba al banco inmediatamente antes de cerrar, por norma general un viernes, y siempre y en todo momento con máscara. Prefería singularmente las máscaras de Freddie Kreuger. Eligió pequeños bancos, bordeados de bosques, y estudió la región usando mapas topográficos. Escapó de la escena caminando, hacia el bosque, donde ocultó el botín y los mapas en cubos de plástico o cilindros de PVC, ocultos en la maleza. Entonces montó una moto todo lote hasta una camioneta, la cargó en el vehículo y salió apaciblemente.

Tras hurtar mucho más de 50 bancos, en el transcurso de un periodo de prácticamente 30 años, los pequeños que jugaban en el bosque tropezaron con uno de sus varios escondites. A lo largo de los meses siguientes, la policía de múltiples estados halló múltiples mucho más en el bosque cerca de entre los bancos que robó. Gugasian fue tomado y también instantaneamente cooperó con la policía. Cooperó ​​en la medida en que su sentencia en el momento en que fue proclamado culpable, que podría ser de 115 años, se redujo a solo 17 años. Mientras que se encontraba en prisión, enseñó matemáticas a sus compañeros de prisión en clases formales. Asimismo acordó llevar a cabo un vídeo de entrenamiento sobre hurto de bancos para el FBI. Cumplió su sentencia en la prisión federal de Fort Dix, Novedosa Jersey, liberado en 2017. El FBI lo llama el ladrón de bancos mucho más prolífico en la historia estadounidense.

6. Gerald Blanchard

En el mes de noviembre de 2007, el canadiense Gerald Blanchard encaró 164 años de prisión, mucho más de 16 cargos de estafa y hurto realizados en Canadá y también a nivel internacional. Solicitó a los fiscales un trato, apoyado en la información que tenía sobre el Estrella de la emperatriz Sisi, un adorno de perlas y diamantes que en algún momento usó Isabel de Baviera en el siglo XIX. La estrella había estado en exhibición en el Palacio de Schonbrunn en Austria. Blanchard ha dicho a las autoridades canadienses que la parte en exhibición era una réplica que había comprado en la tienda de regalos del palacio días antes de hurtar la estrella real. Se ofreció a enseñarle a la policía el producto real en lugar de una sentencia achicada. Las autoridades austriacas sabían que la parte había sido robada, pero brindaron pocos datos sobre la investigación.

Blanchard le ha dicho a la policía que se lanzó en paracaídas al techo. del Palacio de Schonbrunn en 1998, desactivó las alarmas y reemplazó la Estrella de Sisi con la réplica, todo en el mitad de la noche. El hurto pasó inadvertido a lo largo de un par de semanas terminadas, instante en el que Blanchard estaba en Canadá. Ocultó la gema de valor incalculable en un sótano de Winnipeg. Sabía que vallar la parte era irrealizable, pero lo sostuvo de todas formas como una manera de seguro. En el momento en que Blanchard dirigió a la policía canadiense a la gema, habían pasado nueve años desde su hurto. Su sentencia fue achicada a ocho años, y en el final cumplió solo 2, sin ninguno de sus cómplices en sus ocupaciones fraudulentas y varios otros latrocinios acusados ​​por sus delitos.

5. Rodney Alcala

En la mitad de una ola de homicidos de un par de años, Rodney Alcala se tomó un tiempo para manifestarse en el software de televisión. El juego de las citas. Ganó una cita con una muchacha llamada Cheryl Bradshaw, quien más tarde se negó a honrarlo, puesto que lo halló “alucinante”. Probablemente fue la resolución mucho más sabia de su historia. Tras su arresto y condena por múltiples homicidos sucedidos antes y tras su aparición en el software. Alcala se realizó popular como el asesino de los juegos de citas. Entre 1977 y 1979 Alcalá mató por lo menos a cinco mujeres en California, y más tarde fue culpado por homicidos en el estado de Novedosa York en 1971 y 1977. Según la policía, Alcalá torturó a sus víctimas, estrangulándolas hasta prácticamente fallecer, reviviéndolas y repitiendo el desarrollo. .

Alcala asimismo usó su notable aptitud de persuasión para seducir a hombres y mujeres jóvenes de que tenía un trabajo de fotógrafo profesional, y compendió un “portafolio” de cientos y cientos de mujeres jóvenes y jovenes, en poses sexualmente explícitas, la mayor parte desvistes. Tras sus condenas en California, múltiples estados lo nombraron como una “persona de interés” en homicidos sin solucionar, incluidos Washington y Wyoming. Graduado de UCLA que asimismo estudió cine con Roman Polanski, se afirmaba que el coeficiente intelectual de Alcala era “mucho más de 160”. Al instante de redactar estas líneas, continúa encarcelado en California.

4. Hassan y Abbas O

Hassan y Abbas O tienen la posibilidad de haber cometido el delito especial en el momento en que birlaron en una tienda por departamentos alemana mucho más de $ 6,8 millones en joyas. en un hurto sacado de manera directa de una película de Hollywood, tres hombres enmascarados ingresaron a la tienda en el primer mes del año de 2009, mediante un tragaluz, deslizándose por cuerdas hasta el séptimo piso. Tras hurtar las joyas, los delincuentes enmascarados emplearon una escalera de cuerda para descender a la planta baja y escaparon. Dejaron atrás un solo guante de látex, del que los estudiosos policiales extrajeron el ADN, que identificó a 2 de los hombres, Abbas y Hassan O, gemelos idénticos. Según la ley alemana, es imposible descubrir su apellido. En el mes de febrero, la policía detuvo a los hermanos y los acusó de hurto.

Según la ley alemana, ninguno de los 2 ha podido ser culpado, puesto que el ADN estableció que uno salió del guante, no los dos. “De las pruebas que contamos tenemos la posibilidad de inferir que cuando menos entre los hermanos participó en el delito, pero no se pudo saber cuál”, decretó el tribunal. Los gemelos eligieron almacenar silencio sobre su participación en el delito, comprensiblemente. Sin más ni más pruebas y sin un tercer sospechoso, las autoridades alemanas liberaron a los gemelos el 18 de marzo de 2009. El período de prescripción por hurto en Alemania es de 10 años. A lo largo de ese tiempo, la ley alemana prohibió a la policía monitorear las cuentas corrientes de los hermanos y pinchar sus teléfonos. El único comentario de los hermanos sobre el delito fue agradecer al estado por haberlos liberado. Se salieron con la suya.

3. Charlene Williams

Charlene Williams y su marido, Gerald Gallego, (asimismo popular como Stephen Sykes) mató a 10 víctimas en el área de Sacramento, California de 1978 a 1980. Antes de su ola de homicidos, Gallego era un criminal de carrera, habiendo juntado 23 arrestos desde los 13 años. Charlene se casó un par de veces antes de comprender a Gallego. Ella venía de Stockton, California, era una consumada violinista y tenía un coeficiente intelectual de sobra de 150. Ella y su marido han comenzado su alboroto asesino en el mes de septiembre de 1978, en el momento en que Charlene persuadió a 2 jovenes a fin de que la acompañaran a una camioneta donde Gerald aguardaba con una pistola. Raptaron a las pequeñas, Gerald violó a ámbas y después las ejecutaron con un tiro en la nuca.

En el mes de junio de 1979, raptaron a otro par de pequeñas de la feria del condado de Washoe, cuyos restos no se hallaron a lo largo de 2 décadas. En el mes de abril de 1980, 2 pequeñas mucho más desaparecieron de un centro comercial cerca de Sacramento. Fueron asesinados en Nevada, apaleados hasta la desaparición. Por lo menos otras 2 mujeres, las dos adultas, fueron secuestradas y asesinadas por la pareja en el verano de 1980. Al final, en el mes de noviembre, un testigo observó a Williams y Gallego secuestrando a una pareja de novios en el momento en que salían de una celebración de fraternidad. La policía rastreó el número de licencia del vehículo usado en el rapto, si bien no antes que la pareja fuera asesinada, en distintas sitios. Presa, Charlene fue puesta en independencia en 1997 tras cumplir su condena. Gerald murió en prisión en 2002.

2. Richard Loeb

Richard Loeb era hijo de un prominente ejecutivo de Sears, Roebuck and Company. Un niño talentoso y muy capaz, Loeb se brincó múltiples grados en la escuela y tenía un coeficiente intelectual estimado en mucho más de 150. Saltarse grados lo aisló de sus compañeros de clase, en tanto que era múltiples años mucho más joven que la mayor parte de ellos. De niño desarrolló una pasión por la patraña y por vivir una vida de fantasía como criminal. En su adolescencia representó ciertas fantasías, cometiendo pequeños latrocinios y también incendios provocados. A los 14 años ingresó en la Facultad de Chicago, donde conoció a Nathan Leopold, tres años mayor que él. Los dos eran gays y entablaron una relación física en el momento en que eran alumnos. En 1921, Loeb se trasladó a la Facultad de Michigan. Loeb se graduó en Michigan en 1923. Tenía 17 años y era el graduado mucho más joven en la narración de la escuela.

En 1924, Loeb regresó a Chicago para efectuar un trabajo de estudio, se reunió con Leopold y lo persuadió de formar parte en un asesinato por la emoción del delito. Su víctima era Bobby Franks, de 14 años., primo de Loeb. Tras matar al niño, la pareja envió una nota de salve a su padre, quien se comunicó con la policía. El homicidio y el posterior juicio de la pareja fue una sensación nacional, con Clarence Darrow dando un con pasión resumen para la defensa, explicando en oposición a la pena capital. Loeb fue culpado a cadena perpetua mucho más 99 años. Mientras que cumplía su condena en la Penitenciaría de Stateville en Joliet, Loeb le ha propuesto proposiciones a otro recluso, en el mes de enero de 1936. El recluso, James Day, aseveró que Loeb había intentado abusar de él en la ducha y respondió apuñalándolo. Day fue absuelto de los cargos de asesinato.

1. Nathan Leopold

Nathan Leopold, la otra mitad del dúo asesino de Leopold y Loeb, tenía un coeficiente intelectual que se creía en 200. Ingresó en la Facultad de Chicago a la edad de solo 15 años, expresando un profundo interés en la ornitología. Se cautivó con el Loeb mucho más joven, quien halló al niño mayor simple de manejar, gracias a su falta de amigos y también ineptitud popular. Después, Leopold expresó su renuencia a sumarse a Loeb en el homicidio de Bobby Franks, y aseveró que el golpe mortal al niño (Franks fue golpeado hasta la desaparición con un cincel) fue golpeado por Loeb. En su juicio, Loeb logró la afirmación contraria. Culpado a exactamente los mismos términos que Loeb, Leopold cumplió su condena en la Penitenciaría de Stateville, si bien evitó el destino que padeció su colega. En cambio, Leopold se ofreció como voluntario para los ensayos médicos completados por la Facultad de Chicago y el Ejército de los USA, para conocer nuevos tratamientos para la malaria a lo largo de la Segunda Guerra Mundial.

Leopold fue inoculado deliberadamente con malaria, y después se ofreció como voluntario para trabajar en el estudio, primero reclutando a otros voluntarios. Después inspeccionó los ensayos y escribió reportes sobre sus desenlaces. Los gobernantes de la prisión, los oficiales del ejército y los científicos de la Facultad de Chicago detallaron favorablemente sobre su trabajo a lo largo del estudio. En 1958, Leopold fue liberado de la prisión y al final empezó a trabajar como técnico de rayos X en el Hospital General Castaner en Puerto Rico. Consiguió una maestría en la Facultad de Puerto Rico y enseñó allí, mientras que estudiaba sobre la lepra en el Hospital Universitario. En el mes de agosto de 1971, murió de adversidades de la diabetes en Puerto Rico. A lo largo de su historia aprendió a charlar cinco lenguajes con fluidez, consiguió múltiples títulos, escribió cuando menos 2 libros y se ganó la infamia eterna como media parta de los conocidos Leopold y Loeb.

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