Los hechos más cruciales sobre la crisis financiera de 2008

La crisis financiera de 2008 todavía es entre los hechos mucho más esenciales de nuestro tiempo, tal como entre los de mayor alcance. No es el único, en tanto que los últimos veinte años estuvieron infestados de acontecimientos esenciales y trascendentes para todo el planeta, como los asaltos del 11 de septiembre, y la próxima Guerra contra el Terrorismo, y el veloz desarrollo de Internet. Ninguno de ellos, no obstante, todavia tiene un efecto mayor en la geopolítica y la economía mundial que lo que fue de forma fácil la mayor crisis financiera mundial desde la Enorme Depresión.

No obstante, los datos reales del colapso prosiguen ocultos tras una jerga financiera indescifrable que la mayor parte de la multitud no entiende. Para la mayor parte de nosotros, empezó con la declaración de quiebra de Lehman Brothers, y todo sencillamente se desmoronó desde ahí. Eso es pese al hecho de que antes asimismo había habido bastantes bloqueos de entidades ‘bastante enormes para fallar’ (como Enron). Asimismo había algo sobre los préstamos de bajos capital, los préstamos ‘de prominente peligro’ y el comercio poco responsable de derivados en algún sitio de ahí, si bien precisamente lo que significan estas cosas está alén de la entendimiento aun de los más destacados laicos entre nosotros.

Esto se origina por que, exactamente la misma algún otro campo profesional, las finanzas asimismo son lastimosamente simples de comprender cuando se suprimen los términos complicados. Si lo separa en sus conceptos básicos, la crónica de la crisis financiera de 2008 es la de la avaricia política y corporativa, el estado completamente lamentable de nuestras agencias reguladoras a lo largo del periodo previo al colapso y las secuelas masivas y también irreversibles para otras partes. de todo el mundo que tenía poco o nada que ver con todo el tema. Lo que es mucho más alarmante, varios de los componentes que llevaron a la crisis todavía hay y, de todos modos, están mucho más amplificados y intimidan la economía mundial de lo que jamás lo fueron. Naturalmente, si supiésemos cuáles son.

En un esfuerzo por entender lo que podría decirse que es el acontecimiento financiero mucho más vital (y también intencionalmente difícil) de nuestro tiempo, aquí existen algunos hechos sorprendentes y parcialmente extraños sobre la crisis financiera de 2008.

El mercado de derivados es diez ocasiones el PIB mundial total

Durante la cobertura de la crisis, para esos que recuerden, el término ‘derivados’ predominó bastante, aun si la mayor parte de nosotros todavía no entendemos realmente bien qué son. Los derivados son fundamentalmente mecanismos financieros que ganan o pierden dinero dependiendo del desempeño de su entidad subyacente (como el oro) sin que el cliente o el vendedor lo tengan. Si eso le suena a una apuesta, terminantemente lo es, a pesar de que los derivados en sí mismos no son conflictivos. Promueven el fluído de dinero y sostienen activa la economía. El inconveniente es en el momento en que la desregulación deja que los derivados se negocien sobre cosas como hipotecas y fondos de capitalistas, que es precisamente lo que sucedió en el colapso de 2008. La negociación excesiva de derivados en hipotecas de bajos capital, que creaban valor artificialmente donde no lo había, en tanto que estos préstamos eran los que tenían menos posibilidades de devolverse, fue lo que estrelló el mercado en ese instante.

¿La parte alarmante? El comercio de derivados está en su punto mucho más prominente hoy en día, y se sospecha que varios de ellos se fundamentan en activos improductivos, afín a la burbuja inmobiliaria que condujo al colapso de 2008. Según ciertas estimaciones, el mercado de derivados de el día de hoy puede llegar a lograr los 1,2 billones de dólares estadounidenses, lo que equivale precisamente a diez ocasiones el PIB mundial. En este momento, eso no quiere decir que $ 1.2 billones de dólares estadounidenses reales estén verdaderamente en el mercado de derivados ahora mismo, puesto que de todos modos es solo la suma total de todas y cada una de las apuestas que flotan alrededor. Esa diferencia, no obstante, no significa bastante en el momento en que las cosas van mal, como bien probó el incidente de 2008.

Los derivados de el día de hoy asimismo están considerablemente más diversificados; aun puede llevar a cabo uno totalmente nuevo si lo quiere, siempre y cuando el cliente esté en concordancia. Desde géneros de interés y percibes hasta hipotecas e inclusive patrones meteorológicos, podría obtener y vender derivados sobre prácticamente cualquier cosa.

La conexión Clinton

La culpa política de la crisis fué bien difícil de saber, pero eso puede deberse a tantas otras cosas políticamente importantes que suceden en ese instante (como las próximas selecciones de presidentes o la guerra de Afganistán y también Irak en curso en ese instante). Naturalmente, la administración Bush todavía fue extensamente criticada por dejar que continuaran las malas prácticas financieras, y probablemente con razón asimismo, si bien el ámbito se encontraba listo bastante antes.

Muchas de las políticas de desregulación que brindaron paso de manera directa a la crisis de la vivienda y al eventual colapso de 2008 se establecieron de todos modos a lo largo de la era Clinton. Tomemos la legislación Glass-Stegall, una ley de la era de la Depresión que apartaba la banca comercial de los fondos de capitalistas, en tanto que mostrar las inversiones al peligro de mercado fue lo que asimismo ocasionó el colapso de 1929. Fue derogado y sustituido por el Ley Gramm-Leach-Bliley de 1999, que dejó a los bancos comerciales negociar con valores. Asimismo fue exactamente la misma administración la que eximió swaps de incumplimiento crediticio – los complicados mecanismos financieros cuyo colapso de todos modos desencadenó el colapso – de la regulación con su Ley de Modernización de Futuros de Materias Primas.

Los enormes bancos son en este momento mucho más enormes que jamás

Una razón muchas veces citada, y precisa, tras la pura grandeza de las secuelas del colapso es la naturaleza ‘bastante grande para fallar’ de ciertas entidades financieras de la temporada. Las operaciones de Lehman Brothers, y hasta un punto otros actores afines, como AIG, estaban tan entrelazadas en toda la economía global que tan rápido como cayeron, todo lo demás asimismo se desmoronó, con independencia de si se encontraba de manera directa relacionado con algún inconveniente. de esas compañías o no.

Si eso semeja una cosa del pasado, de todos modos no es así, puesto que los enormes bancos de el día de hoy son todavía bastante enormes para quebrar. De todos modos, son aun mucho más enormes, en tanto que la banca es una industria considerablemente más afianzada en este momento que jamás. Ciertos enormes de la industria, como Bank of America y Citigroup, todavía son muchos esencial a deja fallar si se reitera una situación afín a la de 2008, lo que debería estar preocupados a todos.

Lehman Brothers todavía existe

Más allá de que las críticas difieren sobre los inconvenientes latentes que desencadenaron la crisis, así sea la diferencia irreconciliable entre los sueldos planos de la clase media y los mercados bursátiles en alza de la temporada, o las políticas de desregulación masiva de gobiernos precedentes, lo que fundamentalmente dio a los mercaderes independencia para realizar cualquier cosa: en la área, el punto de inflamación real de todo el tema era precisamente aparente. La declaración de quiebra por la parte de Lehman Brothers, el modelo de la civilización del ‘bullicio’ de Wall Street y entre las firmas financieras mucho más enormes de todo el mundo, hasta ese instante, fue verdaderamente lo que logró que todos se diesen cuenta de que esto no era únicamente una corrección menor. en el mercado de la vivienda, pero algo mucho mayor. Eso fue verdaderamente lo que logró que los inversores perdiesen toda la seguridad en el mercado y corriesen a sacar sus inversiones, y… bueno, ahora conoces los datos.

No obstante, lo asombroso es que Lehman Brothers jamás se desarticuló completamente tras el incidente. Gran parte de la parte no productiva de la compañía se entregó a Barclays, si bien su sociedad de cartera se sostuvo como está para solucionar las cientos de reclamaciones en contra suya de todo género de inversores. Más allá de que la mayor parte de esas reclamaciones se han resuelto y el dinero se devolvió a los inversores a esta altura, todavía quedan ciertas atentos de resolución, como la 350 ex- usados que habían invertido sus talones de pago en un plan de jubilación diferido en los años 80.

Una década de altercados

Los efectos durables de la crisis de 2008 son tan profundos que es prácticamente irrealizable exagerarlos. Los mercados de todo el planeta perdieron gran parte de su riqueza de un día para otro, hundiendo a la economía mundial en una recesión de la que todavía no se ha recuperado completamente.

Más esencial aún, la crisis de 2008 asimismo es, de alguna forma, responsable de los altercados sociales y políticos que se vieron en el mundo entero desde ese momento, y no solo nosotros lo mencionamos. Moody’s, entre las agencias de calificación crediticia mucho más enormes de EE. UU., Había proclamado poco tras el colapso que requeriría muchas medidas estrictas para solventarlo, medidas que tienen la posibilidad de ‘amenazar la cohesión popular‘en sitios como USA, Reino Unido y Francia. Eso es precisamente lo que sucedió asimismo, puesto que la última década fué testigo de una secuencia de manifestaciones y revueltas en considerablemente más países de los que adelantaron, tal como un resurgimiento alarmante de la política extremista de tipo nazi en el mundo entero. Más allá de que sería injusto culpar de todo eso a la crisis, precisamente asistió a hacer un lote fértil para bastantes de los acontecimientos mucho más esenciales de los últimos diez años.

Todavía impacta la política estadounidense

Está claro que el colapso financiero fue un acontecimiento esencial para todo el planeta, si bien sus efectos mucho más agudos podrían verse en la política estadounidense. Con independencia del lado político en el que esté, se va a haber dado cuenta de que todas y cada una de las selecciones desde la crisis fueron luchó en una suerte de interfaz antisistema, de ‘adecentar Wall Street’. Eso es un resultado directo del colapso de 2008, puesto que todos podían ver que la avaricia corporativa y financiera había llevado al país al filo de la ruina y eliminado porciones enteras de los ahorros de la multitud en un momento.

Europa vió un incremento afín en el reconocimiento de las ideologías políticas antisistema en este tiempo, si bien todavía se encontraba lejos de ser la región cero de la crisis. USA, por otra parte, probablemente se ocuparía de sus secuelas a lo largo de considerablemente más tiempo.

El valor humano

Internet y los jornales están llenos de información sobre los efectos políticos y financieros del colapso, de la misma el resto de este producto. Aun si la mayor parte de nosotros no lo comprendemos en términos financieros precisos, comprendemos que tuvo un valor sin precedentes en el mercado, tal como en la geopolítica.

No obstante, un lado de las secuelas del incidente que con frecuencia se pasa por prominente en esos productos y vídeos informativos es el valor humano de todo. Según ciertas estimaciones, todos y cada uno de los estadounidenses perdieron $ 70 000 de sus capital para toda la vida en la próxima recesión. Naturalmente, eso no incluye el dinero que perdieron en toda la deuda de mayor precio desde el colapso, tal como el dinero de los impositores usado para salvar a los pésimos actores. Según una investigación, EE. UU., Canadá y Europa registraron mucho más de 10,000 suicidios relacionados con la crisis. Y son solo los números a los que poseemos ingreso. La crisis diezmó de forma indirecta industrias enteras en países del tercer planeta que dependían de Occidente para sus ahora pocos capital, y sumió a numerosos países en un período interminable de incesante enfrentamiento y hambruna. Estos tienen la posibilidad de ser costes que quizás jamás se cuantifiquen con precisión, si bien prosiguen estando como partes diarias y también indivisibles de la vida real en el mundo entero.

Mientras que observamos el barril de otra enorme crisis financiera, probablemente aun mayor que la de 2008, haríamos bien en rememorar la primera línea de defensa que cae en instantes como estos: la multitud común que no tuvo nada que ver con ocasionar alguno de eso.

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