Los mayores desastres naturales … que aún no han sucedido

De año en año, el planeta se encara a volcanes, sunamis, huracanes y mucho más. Pero estos son los catastrofes naturales “normales”. Hay otros muchos que verdaderamente no han sucedido en nuestra vida, o aun en lo más mínimo todavía. Y esa es la parte mucho más espantosa de ellos. No han sucedido todavía. Pero lograron.

10. Erupciones de supervolcanes

La mayor parte de la multitud sabe que el parque Yellowstone está en la cima de un supervolcán. La última enorme erupción fue hace 664.000 años. Antes de eso, 1,3 millones de años. Para bastante gente, las matemáticas significan que hay que a otro cualquier ocasión. No hay evidencia a nivel científico que respalde esa iniciativa, claro. Pero probablemente vuelva a ocurrir cualquier día, aun si es en cientos de años.

En el momento en que el volcán vuelva a soplar, la ceniza se esparcirá por cientos de millas. Múltiples estados próximos quedarían absolutamente sepultados. Y todavía hay supervolcanes mucho más enormes por ahí.

En Indonesia, el supervolcán Toba entró en erupción hace 74.000 años y provocó un invierno global que duró prácticamente una década. Se estima que prácticamente terminó con la raza humana justo en el momento en que estábamos evolucionando. Si uno de estos supervolcanes volviese a ingresar en erupción, poco podría realizar la raza humana para superarlo.

9. Explosión de rayos gamma

La radiación gamma no es el género de cosas con las que la mayor parte de nosotros nos chocamos en nuestro día a día. En su mayor parte, si no eres el Increíble Hulk, no tienes idea nada sobre esto. Pero los rayos gamma podrían representar una seria amenaza para la Tierra.

Un estallido de rayos gamma es una explosión electromagnética ocasionada por 2 estrellas de neutrones que chocan entre sí, o por el colapso de una estrella masiva. Si uno sucediera suficientemente cerca de la tierra, ese estallido de radiación podría arrancar la cubierta de ozono del mundo. Eso, por su parte, nos dejaría a todos expuestos a la radiación ultravioleta del sol sin filtrar.

Aparte del orificio que se abriría, los estallidos de rayos gamma asimismo crean ozono molido. Ese ozono podría ahogar la vida de las plantas en el suelo o filtrarse al océano por el hecho de que es soluble en agua. Si eso sucediese, podría ocasionar una extinción masiva de la vida marina.

8. Terremoto de Cascadian

En el momento en que escuchas a la multitud charlar sobre “el grande”, o sea lo que desean decir. Este es el terremoto que todo el planeta aguardaba que azotara la costa oeste a lo largo de bastante tiempo. El que golpeará el Región de subducción de Cascadian, una falla de 600 millas que va desde California hasta Columbia Británica.

En el año 1700, un terremoto de intensidad 9,0 golpeó la línea de falla. Solo hubo 4 temblores de mayor intensidad en el último siglo. Uno provocó el colapso nuclear de Fukushima. El terremoto de 1700 provocó que la costa cayese múltiples pies. Si se generara otro terremoto de esa intensidad, proseguiría la oportunidad de un sunami con olas de 30 metros.

Hay una oportunidad entre 10 de que el próximo enorme terremoto en esta área ocurra en los próximos 50 años. La presión fué incrementando de forma lenta desde la última y no tiene que ver con que quizás ocurra, esta es determinante. Esto va a suceder, es únicamente una cuestión de cuándo. Y si es suficientemente grande, podría desatar la falla de San Andrés.

Si el terremoto es suficientemente grande, se pronostica que todo al oeste de Interestatal 5 se perderá. Precisamente 140.000 millas cuadradas van a quedar destrozadas. Trece mil personas van a morir, 27.000 resultarán lesiones y en torno a un millón van a ser alejadas si las conjeturas de FEMA son adecuadas. .

7. Orificio negro errante

La mayor parte de nosotros entendemos lo que es un orificio negro, por lo menos en términos básicos. Es un enorme orificio en el espacio tan poderoso que no la luz puede huír. Semeja arriesgado, pero de una forma lejana y sin suma importancia. Entonces escuchas sobre orificios negros errantes, que de todos modos se mueven en el espacio, y de pronto las cosas se ponen un tanto mucho más alarmantes.

Si un orificio negro errante si se dirigiera a nuestro sistema del sol, entonces la Tierra estaría sentenciada, de la misma todo cuanto hay en ella. Por el hecho de que la tierra y todo cuanto hay en ella dejaría de existir. Trece orificios negros errantes fueron vistos no lejísimos de la Tierra en 2020, si bien “no lejísimos” en términos exclusivas significa mil millones de años luz de distancia, conque no le des un beso de despedida a tu gato todavía.

La oportunidad de que tal desastre se coma nuestro mundo es una que se lleva a cabo a lo largo de eones, con lo que probablemente todos estemos seguro por el momento. Y si te preocupan los orificios negros conformados por el hombre, como los que la multitud pensaba Enorme Colisionador de Hadrones haría, no lo sea. Son inofensivos.

6. La depresión de Hilina

Si sabes bastante sobre Hawái, posiblemente ahora sepas el Hilina Slump. Es un deslizamiento de tierra en la ladera del volcán Kilauea y tiene el potencial de ocasionar un megatsunami.

La depresión se constituye de material del interior del volcán. Transcurrido un tiempo, baja poco a poco por la ladera del volcán y llega al mar. Se desplaza a un ritmo de unos pocos centímetros al año. Pero si sucediera una erupción masiva o un terremoto, toda la depresión podría probablemente caer al mar. Si eso sucediese, los desenlaces serían trágicos por decir lo menos.

Los estudiosos han sugerido que el deslizamiento podría hacer un terremoto de intensidad 9, entre los mucho más enormes de la historia. El sunami que acompañó a similar terremoto sería increíble, con olas alcanzando hasta 1,000 pies. En verdad, se estima que ocurrió un acontecimiento afín hace unos 110.000 años.

Las posibilidades de que vuelva a ocurrir lo mismo son pocas, pero asimismo lo es ganar la lotería y la multitud asimismo lo realiza en todo momento.

5. Megainundación

Si en algún momento ha leído la Biblia, es siendo consciente de que la iniciativa de un diluvio que todo lo consume no es en lo más mínimo novedosa. Pero hasta la actualidad, con lo que recuerdan, jamás antes había habido una inundación en esa escala. Pero el cambio climático crea un potencial de peligro más adelante.

Si bien California es eminentemente famosa por sus terremotos, sequías y también incendios forestales, las crecidas de agua asimismo son un enorme potencial allí. La oportunidad de una megainundación en el estado que fundamentalmente podría cerrarlo a lo largo de meses es muy real. California ha permitido crecidas de agua asoladoras anteriormente, pero tuvieron sitio a lo largo de la Guerra Civil. La infraestructura en el estado no era lo que es el día de hoy y el daño no fue tan severo. Hoy día, la comunicación, el alcantarillado, el transporte, todo estaría perdido. En 2013 fue pronosticado crecidas de agua como esta desarraigarían a millones y costarían $ 400 mil millones.

4. Hipercaña

Con un nombre como hypercane sabes que será radical. Una hipercaña es un huracán teorético que abochorna a los huracanes que todos conocemos. La iniciativa de una hipercaña es que si el océano se sobrecalentara a resultas del cambio climático o algo tal como una erupción volcánica masiva, las condiciones dejarían la creación de un huracán que se extendiese alén de la estratosfera inferior hacia la superior. Los huracanes normales no hacen esto.

Una hipercaña tendría velocidades del viento de sobra 500 millas por hora. La presión interna sería suficientemente baja para que no se desgastaran tan veloz como los huracanes normales y podrían perdurar semanas. Asimismo podría eliminar la cubierta de ozono y probablemente tendría el tamaño del conjunto de naciones estadounidense.

Posiblemente una tormenta como esta haya ayudado a matar a los dinosaurios tras el encontronazo del meteorito. Y si bien no hay las condiciones a fin de que se formen de manera natural el día de hoy, el futuro está muy abierto.

3. Un acontecimiento de encontronazo

Hace unos 66 millones de años, un meteoro que se encontraba alrededor siete millas de ancho Chocó con la tierra. Viajaba a en torno a 67,000 mph. El resultado fue que cerca del 75% de siempre en el mundo murió. Los dinosaurios fueron eliminados de la Tierra. Un invierno que duró 18 meses cubrió la tierra. Y ese no fue el meteorito mucho más grande que nunca haya golpeado el mundo.

El hecho es que los meteoros apalean la Tierra en todo momento. Considerablemente más solamente nos extrañan. Las posibilidades de que otro nos golpee con el poder de ese de hace 66 millones de años no se calculan de forma fácil pues es impresionantemente bien difícil de adivinar golpes de meteorito. Echamos de menos a varios de ellos que prácticamente se pierden hasta el momento en que prácticamente nos echan de menos.

Los científicos están tratando detallar sistemas de alarma temprana que logren eludir que acontecimientos como la explosión de 1908 en Tunguska sean tan asoladores, cuando menos en la medida en que dejen que la gente tengan tiempo de evacuar. Pero si llega uno del tamaño del meteoro que terminó con los dinosaurios, ninguna proporción de preparación va a marcar la diferencia.

2. Una pandemia mucho más mortal

Por horrible que haya sido Covid-19 para el planeta, las cosas podrían ser bastante peores. Se ha estimado que la tasa de mortalidad de Covid es cerca del 3,4%. Disponemos una vacuna para ella en este momento y tratamientos que tienen la posibilidad de contribuir a prosperar la patología hasta determinado punto. El total de fallecidos en el mundo entero fué prominente, no obstante, con millones de fallecidos. En este momento imagínese si Covid no podría haber sido la pandemia que sufrió el planeta. Imagínese si fuera una patología como el ébola.

El ébola es un virus hemorrágico, lo que quiere decir que esencialmente licua unas partes de tu interior y te hace sangrar. Es una película de terror llevada a cabo situación y la tasa de mortalidad puede acrecentar sobre el 90%. Películas como “Brote” en su día brincaron al alarmismo del ébola por el hecho de que la patología es tan espantosa. Muere en una semana o 2 de contraerlo. Pero la película acabó con una cura esperanzadora y la multitud se encontraba en su mayoría segura por el hecho de que hasta la actualidad los brotes de ébola fueron bastante apartados. Pero si no lo fueron, si se extendió tan de forma fácil como Covid, o si alguien lo transformó en un arma o una patología como esa, ¿entonces qué? ¿O si fuera una patología, como Covid-19, que era novedosa pero mucho más mortal?

Por lo menos, Covid demostró que el potencial es verdadera. Otra pandemia podría manifestarse cualquier ocasión y podría ser mucho más mortal. ¿De qué forma lo manejaríamos? Solo poseemos lo que vimos de Covid-19 como predictor.

1. Llamarada del sol masiva

En concepto de aptitud destructora, pocos catastrofes tienen el potencial de dañar a la sociedad en exactamente la misma escala que una erupción del sol. No nivelará inmuebles como un terremoto o un sunami, y no terminará con la vida del mismo modo que lo haría un meteorito o un supervolcán. En cambio, tiene el potencial de inmovilizar todo nuestro modo de vida al eliminar fundamentalmente toda la infraestructura electrónica del mundo. El valor estimado estaría en billones de dólares americanos. Las muertes proseguirían después, en el momento en que toda la demás infraestructura fallase. Alimentos, medicinas, transporte, comunicación. Las cosas caerían como fichas de dominó y la restauración sería realmente difícil.

Una llamarada del sol en 1859 alumbró los cielos. A tormenta imantada seguido que ocasionó efectos de auroras cerca del mundo tan refulgentes que podías leerlos. Los telégrafos se cargaron eléctricamente aun si estaban desconectados y, en ciertos casos, empezaron incendios. Y ese sería el enorme inconveniente el día de hoy. La tecnología solamente existía en 1859. Imagínese si la infraestructura eléctrica de todo el mundo de hoy se sobrecargara magnéticamente.

La red eléctrica se cerraría. Eso quiere decir que las finanzas y la comunicación en el mundo entero se fueron. Y probablemente podría tomar meses o mucho más arreglarlo. Otros catastrofes cuando menos asuelan con todo. Una llamarada del sol con una tormenta geomagnética nos mandaría de regreso a la Edad Media.

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