Los premios Ig Nobel más ridículos jamás otorgados

Un Premio Ig Nobel es para la ciencia lo que un premio Darwin es para la supervivencia. Estos premios “innobles” no son siempre Razzies de investigación tacaños, en tanto que normalmente tienen como propósito lograr que la multitud se ría y piense. En verdad, un ganador del Ig Nobel aun ganó un real Premio Nobel. Mencionado lo anterior, los Ig Nobel tienden a gravitar hacia lo risible, hasta el punto en que la mascota de Ig Nobel es una sátira caída de la escultura del Pensador, llamada Stinker.

En un mar de absurdos triunfadores del Ig Nobel, los diez siguientes son varios de los mucho más absurdos.

10. El SnotBot hace honor a su nombre

Ciertos científicos tienen la posibilidad de dedicar su historia profesional a localizar una cura para el cáncer. Otros tienen la labor de peinar los océanos para hallar mocos de ballena. Karina Acevedo-Whitehouse, Agnes Rocha-Gosselin y Diane Gendron pertenecían a la última categoría, pero estaban dispuestas para emprender su labor con todo el talento y el entusiasmo que tengan la posibilidad de reunir. Es así como edifican el SnotBot, un dron especializado para juntar moco nasal de enormes mamíferos marinos… y, increíblemente, el ganador del Ig Nobel 2010 de ingeniería.

Los drones SnotBot están premeditados a flotar sobre las ballenas que surgen y juntar muestras del tubo de escape que espiran de sus pulmones. Sobre el papel, esta es una espléndida hazaña de ingeniería y una manera práctica de catalogar información de las ballenas con objetivos de conservación y también investigación sin incordiar a los animales. En la práctica, es un helicóptero robot para juntar mocos de nariz. Lo que, para ser justos, probablemente transforma a estos tres científicos en la gente mucho más espectaculares de todo el mundo, por lo menos en el respetado conjunto demográfico de 4 años.

9. El cosmos ficcional del príncipe nigeriano

Es prácticamente seguramente ha leído ciertas proyectos de los triunfadores del 2005 Ig Nobel de literatura. El premio fue concedido a los orgullosos nuevos negociantes online del país de Nigeria, por hacer una renovadora serie de historias cortas que fueron leídas por miles de individuos en el mundo entero. Estos estimados cuentos tiene un elenco colorido de individuos ricos, como Barrister Jon A Mbeki Esq. y la Sra. Mariam Sanni Abacha. Sus historias de vida y ocasiones con frecuencia cambian, pero el hilo que conecta todas y cada una estas historias es el poco afortunado hecho de que hoy día no tienen la posibilidad de entrar a su enorme riqueza. Es dependiente de usted, amado lector, darles una pequeña proporción de dinero, que van a estar mucho más que contentos de devolverle mil ocasiones (¡si no mucho más!) Tan rápido como estos agradecidos millonarios consigan los fondos que les tocan. espalda.

Sí, le brindaron un Ig Nobel a la estafa del “Príncipe de Nigeria”. Sí, es ese género de premio.

8. El “¿Eh?” estudiar

En 2015, el El premio Ig Nobel de literatura fue a Mark Dingemanse, Francisco Torreira y Nick J. Enfield, cuya renovadora investigación “Is ‘Huh?’ una palabra universal? La infraestructura conversacional y la evolución convergente de los términos lingüísticos ”se establecieron para saber cuántos lenguajes muestran la palabra titular. Los estudiosos verdaderamente se dieron cuenta que cada el lenguaje semeja tener una versión de “¿Eh?”, que es bastante atrayente… o mucho más bien, lo sería, si no fuese por dado que los estudiosos no estaban segurísimos de por qué razón era de esta manera. Si solo hubiese algún género de palabra corta y universal que tengan la posibilidad de utilizar para expresar su desconcierto.

Los autores del estudio semejan haberse tomado con tranquilidad su Ig Nobel, en tanto que es la primera cosa que hablan de en el cibersitio del estudio, y en verdad emplean su notoriedad Ig Nobel para conectar sus Estudio de rastreo sobre la reparación de inconvenientes de comunicación universal.

7. Capacidades de lenguaje vulgar

En 2005, tres estudiosos de la Universitat de Barcelona fueron los autores de “Efectos del charla hacia atrás y la variabilidad del hablante en la discriminación lingüística de las ratas”, una investigación lingüístico que descubrió al planeta que las ratas en ocasiones no tienen la posibilidad de distinguir entre personas que charlan holandés del revés y personas que charlan japonés del revés. Sus sacrificios les valieron el 2007 Ig Nobel de lingüística, que los triunfadores admitieron graciosamente mediante un alegato grabado (no se conoce si lo pronunciaron del revés).

Irónicamente, el premio en sí semeja jugar bastante con el lenguaje y, particularmente, con lo absurda que suena la propuesta del estudio. Como Científico nuevo apunta, los estudiosos asimismo se dieron cuenta que las ratas normalmente tienen la capacidad de distinguir entre los 2 lenguajes en el momento en que se charlan comunmente, y tienden a elegir el que han escuchado mucho más … si bien en su mayor parte escuchan el ritmo y la cadencia en vez de admitir cualquier palabra real. Este es un enorme hallazgo para los científicos que procuran seguir los orígenes de los patrones de reconocimiento del lenguaje humano, si bien asimismo es un golpe aplastante para los adiestradores de ratas que podrían estar aguardando mascotas políglotas.

6. Las ventajas dietéticos del canibalismo

En 2018, el Ig Nobel de nutrición fue para un estudioso dedicado llamado James Cole, quien cosechó su recompensa merced a sus meticulosos cálculos sobre el aporte calórico de los regímenes cárnicas. Aún de esta forma, no apostaríamos a que el Dr. Cole se transforme en el próximo enorme gurú de la dieta, en tanto que su estudio se llamó “Evaluación de la relevancia calorífica de capítulos de canibalismo humano en el Paleolítico. ”

Sí, Cole echó una ojeada a los valores alimenticias del canibalismo, y hete aquí: descubrió que la ingesta calórica de una dieta “humanitaria” es bastante menor que la proporcionada por muchas de los regímenes mucho más habituales a partir de carne. Ojalá absolutamente nadie tenga la refulgente iniciativa de integrar este hallazgo en su versión de la dieta Paleo.

5. Sábanas a nivel científico arrugadas

¿No es molesto en el momento en que las sábanas de tu cama se arrugan? Afirme, ¿en algún momento se ha preguntado sobre el desarrollo exacto que lo torna posible? ¿N-no? ¿Terminas de asumir que tus giros y vueltas lo ocasionan, como todos los otros?

Precisamente, no eres L. Mahadevan de la Facultad de Harvard o Enricue Cerda Villablanca de la Facultad de Santiago en Chile. Los 2 estudiosos han estudiado el desarrollo exacto de de qué forma las hojas se arrugan en sus documentos de 2002-2003 “Arrugamiento de una hoja flexible bajo tensión”Y“ Geometría y física de las arrugas ”. Su propósito era estudiar la “caracterización mecánica de películas sólidas delgadas”, que es … una manera muy elegante de decir “estudiamos de qué forma se arrugan las hojas”, de todos modos. Sus valientes estudios fueron retribuidos ​​con el Ig Nobel de física de 2007, que Mahadevan aceptó graciosamente en persona. Villablanca no ha podido ayudar a la liturgia, con lo que envió a su hermana. Imaginamos las expresiones “Deseas que lleve a cabo ¿qué?” se pronunciaron en más de una ocasión a lo largo de esa discusión entre los hermanos.

4. Un material de investigación de patrañas

En 2016, los receptores del Ig Nobel de Psicología se prepararon para un fracaso, o por lo menos una gran impulso para la crisis existencial, desde el comienzo. El equipo internacional tras “De menor a mayor Pinocho: una investigación transversal del engaño durante la vida”Estudió el término de engañar entrevistando a mucho más de 1.000 personas de entre 6 y 77 años sobre sus hábitos y continuidad de patrañas, y observó su aptitud de engañar. En todo el estudio, se dieron cuenta que los jovenes tienden a decir mucho más patrañas y los pequeños pequeños y los jubilados menos.

No obstante, hay un inconveniente menor al entrevistar a un número de mentirosos de 4 dígitos y fundamentar sus desenlaces en sus respuestas, y ese obstáculo es lo que logró que los sacrificios del equipo fuesen tan dignos de Ig Nobel. Verdaderamente, el razonamiento del comité de Ig Nobel tras el premio lo expresó mejor: según ellos, el premio se dio “por preguntar a mil mentirosos con qué continuidad engañan y por elegir si opinar esas respuestas”.

3. ¿Las vacas con nombre generan mucho más leche que las que no tienen nombre?

En 2009, los Annals of Improbable Research (los organizadores de la Liturgia del Premio Ig Nobel) presentaron una exclusiva categoría de premios, la medicina veterinaria. Es prácticamente tal y como si ahora tuviesen triunfadores muy concretos en cabeza: Catherine Douglas y Peter Rowlinson de la Facultad de Newcastle, Reino Unido. Su estudio científico de 516 productores de leche tenía una meta muy concreto: saber si las vacas con nombre generan mucho más leche que los bóvidos sin nombre. Para deleite de los fanáticos de los animales en todas y cada una partes, Bessie, Daisy y Clarabelle generaron mucho más leche que las vacas lecheras de 16 a 18 años, y asimismo en una cantidad bastante importante. A lo largo del periodo de forma anual de lactancia de 10 meses de una vaca lechera, las vacas nombradas brindaron mucho más de 68 galones mucho más que sus primas no identificadas.

A esta altura, probablemente ahora se va a haber enterado de que varios de los receptores de un Ig Nobel son muy benevolentes sobre esto y, de manera frecuente, se muestran para admitir sus premios en persona. No obstante, pocos fueron tan valientes como Rowlinson y Douglas. Más allá de que Rowlinson ha podido ayudar a la liturgia en persona, Douglas había dado a luz últimamente y no ha podido realizar el viaje. Para representarse a sí y a su trabajo, envió una fotografía de ella, su bebé (vestido con un disfraz de vaca, naturalmente) y una vaca.

2. Condenar la utilización de expresiones largas y también superfluas (con expresiones largas y también superfluas)

El Ig Nobel tiene alguna notoriedad en los círculos científicos, si bien solo sea como una broma interna muy querida. Ocasionalmente, semeja que los estudiosos tratan deliberadamente de ser nominados para el premio, singularmente si su campo de investigación está un tanto fuera de lo normal. Un excelente ejemplo de esta categoría “vamos, indudablemente el tipo logró esto a propósito” es la 2006 literatura Ig Nobel, que fue para Daniel Oppenheimer de la Facultad de Princeton.

Verdaderamente asimismo debes quitarte el sombrero frente al hombre: en un año Ig Nobel especialmente bueno que contó con personas que estudiaron por qué razón los pájaros carpinteros no tienen problemas, prueba de que los escarabajos peloteros son quisquillosos para comer, el masaje rectal como una cura para el hipo y una investigación científica seria Mire por qué razón el sonido de las uñas en una pizarra es molesto, Oppenheimer se las arregló para resaltar con un informe bastante razonable que esencialmente afirmaba que emplear bastante expresiones complejas semeja bastante que el escritor está sobrecompensando. Lo que logró que su informe fuera un éxito para un Ig Nobel no fue tanto su contenido como su título: “Secuelas de la lengua vernácula erudita usada con independencia de la necesidad: inconvenientes con la utilización insignificante de expresiones largas. ” Sí, deja que eso se asimile por un tiempo.

Más allá de que Oppenheimer ha podido haber practicado contra lo que predicó como una broma académica, el título del informe era precisamente suficientemente entretenido para que Annals of Improbable Research lo golpeara con un Ig Nobel. Y bueno, si es suficientemente bueno para ellos, es suficientemente bueno para nosotros.

1. Disparar a los entusiastas del arte con láseres … ¡para la ciencia!

La hermosura y el mal son casi los primordiales comburentes del arte, y la ciencia sencillamente tenido poner sus guantes sucios sobre el sujeto para poder ver dónde se cruzan los 2. Como resultado, un trío de estudiosos italianos efectuó una investigación popular como “El valor estético de las pinturas perjudica los umbrales del mal. ” Si ese titular semeja que forzaron a los sujetos a ver el arte mientras que los pinchaban con agujas, no se preocupe, eso no es lo que sucedió. Ningún científico que se precie apuñalaría a un conjunto de fanaticos del arte con elementos afilados. En su rincón, usaron láseres.

Los estudiosos estudiaron la correlación entre el exitación estético y el mal físico realizando que la multitud mirase pinturas lindas y feas … mientras que las disparaban en la mano con poderosos rayos láser. El ensayo fue un éxito, en tanto que se dieron cuenta que las imágenes lindas en verdad generaban puntuaciones de mal mucho más bajas que las desapacibles. Por este inconmensurable servicio a la ciencia, han recibido el Ig Nobel de arte 2014. Es de sospechar que los Annals of Improbable Research creían que un Ig Nobel de láseres sería bastante.

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