Los reinos que lucharon contra los mongoles … y ganaron

El Imperio Mongol fue, con bastante, el imperio contiguo mucho más grande que conocimos. Varios historiadores lo atribuyen a su absoluta superioridad en el campo de guerra, tal como a su enfoque mucho más propio de la guerra en comparación con sus contrincantes. El ejército mongol, durante su vida bajo los distintos Khans, fue una fuerza muy móvil inteligente y ágil. Eran tan veloces que su ritmo de adelanto fue un shock para bastantes reinos suficientemente poco afortunados para interponerse en su sendero. Eso, conjuntado con el liderazgo de Genghis Khan, dio paso a entre las entidades geopolíticas mucho más triunfantes de la historia.

Lo que olvidamos, no obstante, es que debieron pasar por bastantes derrotas para llegar allí asimismo, en tanto que solo pensamos en los mongoles como una fuerza incontenible y también insuperable que asuela en Asia y Europa. Eso no podría estar mucho más lejos de la realidad, en tanto que fueron repelidos y derrotados exitosamente por bastantes fuerzas durante su crónica.

7. Sultanato de Delhi

En su auge, el Imperio mongol se extendió hasta el objetivo de todo el mundo popular en prácticamente todas las direcciones, desde Siberia en el norte hasta el radical sur de China. De manera frecuente diríase que si Genghis Khan no hubiese fallecido, asimismo habría conquistado Europa, si bien jamás lo entenderemos verdaderamente.

Todavía había una zona esencial de Asia que los mongoles jamás lograron apoderarse exitosamente: el subcontinente indio, singularmente a lo largo del reinado de Alauddin Khalji. Entonces popular como el Sultanato de Delhi, el extendido imperio fue atacado por los mongoles cuando menos Siete ocasiones, si bien todas y cada una esas invasiones fueron repelidas de manera exitosa, y en ocasiones salvajemente.

Su campaña india contrastaba de manera directa con el resto de su cartera, puesto que en esta ocasión, fueron las fuerzas de Khalji las que aterrorizaron a los mongoles en vez de del revés. Uno de sus comandantes, Librar Khan, fue especialmente infame entre las filas mongolas por sus métodos de ejecución violentos, lo que verdaderamente afirma algo.

No obstante, no fue solo el temor lo que sostuvo fuera a los mongoles. El Sultanato de Delhi asimismo era un imperio poderoso y tecnológicamente adelantado, pertrechado con ciertas mejores tecnologías militares de la temporada, adjuntado con en general expertos y un suministro prácticamente infinito de elementos de su extendido territorio.

6. Vietnam

Vietnam jamás fué un espacio simple de apoderarse gracias a su consistencia de población perpetuamente alta y su lote accidentado y también inalcanzable. Eso, no obstante, se perdió para los mongoles, puesto que ciertos de sus en general procuraron retar esas posibilidades en distintas instantes de su crónica, si bien con poco éxito.

seguramente el mucho más popular de ellos fue Kublai Khan, quien ordenó la invasión del país tres ocasiones: en 1257, 1284 y 1287. No lo hicieron tan mal, así sea, en tanto que lograron atrapar la ciudad más importante Thang Long (en este momento Hanoi) cada vez. No obstante, eso no sirvió de bastante para su propósito general, en tanto que los vietnamitas, regidos por la dinastía Tran en ese instante, desplegaron Tierra quemada en todos y cada ocasión, dejando la localidad vacía y con escasez de recursos antes que llegaran los mongoles. Tenían virtud en la jungla, donde las tácticas organizadas de los mongoles eran prácticamente inútiles.

Las tres invasiones acabaron en una retirada total de los mongoles, si bien fue la derrota especialmente humillante de 1287, en el momento en que toda la armada mongola de sobra de 400 navíos fue destruida, lo que sirvió como el colmo antes que por último se rindieran.

5. Los mamelucos

El asedio y saqueo de Bagdad por la parte de los mongoles en 1258 fue un hecho monumental en todos y cada uno de los sentidos. Además de la pérdida de la histórica biblioteca de Bagdad y de su conocimiento, el asedio puso fin a la Edad de Oro del Islam desde hace tiempo bajo el Califato Abasí.

seguramente de ahí que los mongoles creyeron que era una gran idea marchar sobre Egipto, entonces gobernado por los mamelucos. No obstante, no fue como Mamelucos eran distintas del califato abasí en varios puntos. Por una parte, eran militarmente mucho más fuertes y estaban en la cima de su poder en ese instante, en contraste a los abasíes que no tenían una fuerza suficientemente grande para igualar a los mongoles.

No obstante, lo que es más esencial, la mayoría de la fuerza mongola bajo el mando de Hulagu debió regresar a casa gracias a la desaparición de Mongke Khan. Los mamelucos aprovecharon esta ocasión y eligieron ponerse en contra a la guerra de Aun Jalit.

Más allá de que los mongoles se vieron superados en número por cuando menos 2: 1, eso prácticamente jamás significó la derrota para ellos. En verdad, eran populares por confrontar de manera regular a contrincantes numéricamente superiores y continuar ganando. Pero este no sería uno de esos instantes, en tanto que los mamelucos resultaron ser mejores que los mongoles en prácticamente todos los puntos. Aun usaron exitosamente una retirada fingida para captar la caballería rápida mongola a una emboscada, una técnica pulimentada y perfeccionada por los propios mongoles.

En el final de exactamente la misma, toda la fuerza mongola en la zona fue dezmada y su general decapitado en la mitad de la guerra. La derrota fue entre las primordiales causas por las que la frontera nordoeste del Imperio mongol jamás se extendió alén de Siria y unas partes del Israel de hoy.

4. Rusia

La Horda Dorada fue solo uno de los múltiples reinos residuales que han quedado tras la desaparición de Genghis Khan, tal como entre los mucho más enormes. En su auge, el reino, heredado por entre los hijos de Genghis, Batu Khan, ocupaba prácticamente toda Europa del Este, tal como una una gran parte del desierto siberiano.

Naturalmente, el tamaño del territorio significó que los mongoles debieron lidiar con muchas rebeliones y guerras civiles, si bien la mayor parte de ellas fueron temas inferiores. No obstante, una guerra prácticamente tuvo éxito en su propósito de independizarse de los mongoles: la guerra de Kulikovo.

Luchó en 1380 entre el príncipe rebelde del ducado de Moscú, Dmitry, y sus otros socios rusos, y Mamai, un célebre general de la Horda Dorada, la guerra empezó con una riña entre vencedores de los dos bandos. Eso resultó ser indeciso, no obstante, en tanto que los dos fallecieron en la riña. En la guerra de tres horas que prosiguió, Dmitry prácticamente acabaría perdiendo la vida por una pérdida de sangre. No obstante, eso no disuadió a sus combatientes, y en el final, su caballería había derrotado completamente a los mongoles.

Esta derrota pasaría a la crónica de Mongolia como la primera en Rusia, si bien no sería la última, puesto que la guerra marcó el punto de cambio en las relaciones ruso-mongoles. Más allá de que los territorios perdidos en la guerra serían retomados por los mongoles en unos pocos años, la Horda Dorada jamás volvió a recobrar su rincón en la zona.

3. Java

El sudeste asiático siempre y en todo momento fue una zona bien difícil de apoderarse para los mongoles, puesto que sus virtudes inherentes en el campo de guerra dejaron de existir allí. Era una vasta zona regida por varios reinos pequeños pero poderosos, y la mayor parte de ellos eran potencias marítimas, algo que los mongoles jamás comprendieron verdaderamente.

Entonces, en el momento en que Kublai Khan envió una fuerza excelente para irrumpir el Reino Singhasari de Java, probablemente aguardaban que en esta ocasión fuera diferente. La invasión asimismo empezó bastante bien para los mongoles, puesto que se las habían arreglado para aliarse con Raden Wijaya, el nieto del rey últimamente depuesto. Juntos, lograron vencer a las fuerzas de Jayakatwang, el tipo que logró la deposición, y tomar la ciudad más importante.

Lamentablemente para los mongoles, no obstante, Wijaya no tenía intención de cederles ningún territorio. En cambio, usó el tradicional truco de ‘dígales que retornará en un tiempo y retornará con un enorme ejército’. Persuadió a los mongoles de que precisaba regresar a su estado, Majapahit, para elaborar el tributo y que se encontraba absolutamente bien si solo mandaban a 200 soldados desarmados para cerciorarse de que no se encontraba mintiendo. Como probablemente consigas acertar, sus fuerzas les tendieron una emboscada en el sendero, seguido de un ataque en toda regla contra el desprevenido ejército mongol, mientras que su armada destrozaba la flota mongol.

Las fuerzas mongolas sobrantes consiguieron huír de regreso a China, y jamás volvió a irrumpir ninguna una parte de las islas de Indonesia. Por contra, Raden Wijaya estableció el primer y mucho más grande reino javanés de la historia.

2. El país nipón

Antes de la Segunda Guerra Mundial, El país nipón tenía la distinción de ser entre los pocos países que jamás había sido invadido de forma exitosa por una capacidad extranjera, en parte importante gracias a su localización geográfica única. No obstante, ese récord prácticamente se rompió en el momento en que los mongoles de Kublai Khan conquistaron Corea y China en el siglo XIII y pusieron la mira en El país nipón.

Si nos ajustamos a los números, los mongoles tenían una clara virtud. En la invasión de 1274, invadieron con una flota de en torno a 800-900 navíos, que transportaban entre 16.000 y 40.000 hombres, según el fuente. Las cosas iban a favor suyo al comienzo, en tanto que conquistaron y asaltaron exitosamente las islas Tsushima y también Iki. No obstante, en el momento en que llegaron a la bahía de Hakata, una horrible tormenta diezmó mucho más de una tercer parte de su flota, obligándolos a regresar.

No son de los que se rinden de forma fácil, lo procuraron de nuevo en 1281, en esta ocasión con una flota aún mayor de 4.400 navíos que transportaban a mucho más de 100.000 soldados. En esta ocasión, no obstante, se hallaron con bastante resistencia de los nipones superados en número, hasta el punto de que el Khan debió mandar mucho más refuerzos desde China. Ellos asimismo habrían ganado si no fuese por otro enorme tifón en Hakata Bay. Hundió prácticamente toda la armada de Mongolia, y los soldados que han quedado atrás fueron salvajemente asesinados por los nipones.

1. Hungría

En el momento en que los mongoles invadido el Reino de Hungría en 1241, se confrontaron a un enemigo absurdamente desprevenido. Lejísimos de los fieros guerreros de la estepa de unos siglos antes que lucharon de forma muy similar a los mongoles, el ejército de Hungría en este momento se encontraba compuesto en parte importante por nobles y caballeros jubilados. Además de esto, sus ciudades no estaban destinadas a repeler un avance de los mongoles con sus viles armas de asedio. Según ciertos reportes, ninguna localidad o pueblo húngaro siquiera tenía murallas en ese instante, con lo que era un trabajo bastante simple para los mongoles embrutecidos por la guerra. La invasión acabó en un desastre para Hungría, y el saqueo final de la mayoría de su territorio por la parte de los mongoles logró retroceder el reino por años.

No obstante, por suerte para los húngaros, los mongoles debieron dejar la invasión incompleta gracias a la desaparición de Ogedei, el Enorme Khan en ese instante. Según la práctica mongola, todos y cada uno de los integrantes de la realeza habían de estar presentes en la ciudad más importante toda vez que moría un enorme kan. Más allá de que los húngaros sabían que no sería la última invasión mongola de sus tierras, esta retirada les dio un buen tiempo para prepararse.

Indudablemente, los mongoles retornaron en 1285, en esta ocasión con la intención de irrumpir el reino y ingresar en Europa Occidental. No obstante, merced a las reformas militares y los proyectos de fortificación emprendidos por el rey Béla IV en las décadas entre invasiones, en esta ocasión no sería tan simple.

Más allá de que las fuerzas mongoles lograron atrapar bastante territorio en su impulso inicial, no lograron tomar no un fuerte o localidad de valor, en tanto que en este momento todos eran asentamientos fortificados. Provocaron bastante padecimiento a la población civil, en tanto que los mongoles amaban sus incursiones sin importar lo más mínimo qué, si bien próximamente se vieron obligados a llevarlo a cabo. retirada gracias a la disminución de los abastecimientos y la ética, tal como al creciente número de derrotas por la parte de las bien abastecidas y entusiastas fuerzas húngaras. En el final, los mongoles debieron dejar atrás sus ganancias y retirarse, o habrían sido totalmente aniquilados.

Esta derrota, adjuntado con la errada invasión de Polonia, marcó un punto de cambio en la estrategia general de los mongoles respecto a Europa. No es exagerado decir que si hubiesen ganado, la historia del conjunto de naciones sería muy distinta de lo que es el día de hoy.

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