Miembros de las fuerzas del orden que derrotaron a criminales famosos

Muchas de las historias mucho más triunfantes y festejadas tratan sobre cantar las loas de delincuentes conocidos de la vida real. Ed Gein ha entregado fascinación mórbida en múltiples formas distintas, solamente disfrazadas, como Norman Bates de Psicópata. Ted Bundy tiene películas biográficas y una sucesión de Netflix. ¿Cuántas docenas de actores fueron contratados para lograr que Al Capone parezca afablemente maligno a esta altura?

Es una lástima que los pedestales en los que se ponen muchos delincuentes tengan la inclinación de ensombrecer a los integrantes de las fuerzas del orden que los llevaron frente a la justicia. No se habla de forma exclusiva de los policías y también estudiosos de la región; asimismo dedicaremos entradas a los fiscales de distrito. Tras todo, forman parte de un conjunto separado pero del mismo modo esencial que representa a la multitud, emulando el tradicional programa de televisión. Ley y Orden.

10. Frank Hamer

En 1906, Frank Hamer se alistó con los Texas Rangers. Cumplió un par de años, renunció a trabajar con la policía regular, entonces regresó con los Rangers en 1915, donde continuó hasta el momento en que se jubiló en 1932. En 1934, lo sacaron de su retiro para su trabajo más esencial: perseguir a ladrones de bancos conocidos. Bonnie Parker y Clyde Barrow. Él y su pandilla de seis los rastrearon en el lapso de precisamente tres meses tras tener el hallazgo de que habían de estar ocultos en entre los pocos sitios donde ninguno de los equipos de agentes de la ley había planeado siquiera ver: Louisiana. Hamer logró que un amigo del dúo de ladrones fingiese que tenía inconvenientes con el coche en el sendero hacia su refugio cerca de Gibsland, y al final un integrante del equipo inquieto abrió fuego antes que Bonnie y Clyde tengan la posibilidad de rendirse, lo que significó que ninguno de los ladrones de bancos salió vivo de la situación.

Tan señalado como fue el derribo de Bonnie y Clyde, fue el trabajo de Hamer mientras que se encontraba en los Rangers el que fue entre los mucho más trágicos de su trayectoria. Era un contrincante de altísimo perfil de la KKK en el momento en que el conjunto de terroristas se encontraba en su instante mucho más poderoso, y su prolongada enemistad con ellos lo pondría frente a frente con mítines y linchamientos. En cuando menos un caso en 1930, se encaró verdaderamente a cientos y cientos de personas en una turba y prácticamente fue incinerado intentando de socorrer a un preso negro en el momento en que la turba prendió fuego a la prisión que cobijaba al preso. Se le asigna haber ahorrado mucho más de doce personas de linchamientos.

9. Mabel Walker Willebrandt

A lo largo de décadas, el oficial de tesorería Elliot Ness y sus intocables consiguieron la mayoría del crédito por terminar con el señor del delito de Chicago, Al Capone. Análisis históricos mucho más recientes han publicado los encomios. Indudablemente, una de la gente mucho más esenciales implicadas fue un relativamente sueco ex- profesora de escuela de Kansas.

Tras haber conseguido su título de letrada en 1916 por medio de clases nocturnas, a lo largo de años, Mabel Willebrandt fue protectora de las putas en unos 2.000 casos. En 1921, el presidente Warren Harding la nombró Asistente del Fiscal General a tiempo a fin de que entrara en vigor la Ley Volstead (prohibición del alcohol), que ocupó la mayoría de su tiempo y la transformó prácticamente en un nombre familiar en ese instante como “La Primera Señora de la Ley “.

Su caso mucho más importante fue el que contra uno Manly Sullivan, un letrado contrabandista de Carolina del Sur. Ya que las leyes fiscales federales estaban en el campo de Willebrandt, empleó la táctica sin precedentes de procurar arrestar a Sullivan por evasión de impuestos sobre la renta en sus ventas de alcohol. Sullivan argumentó que no podía descubrir sus capital ilegales en sus formularios de impuestos, en tanto que eso violaría su derechos de la quinta enmienda, con lo que la situacion llegó a la Corte Suprema en 1927 en USA V Sullivan, entre los 40 casos que argumentó frente al tribunal mucho más prominente del país. Su victoria en la corte dejaría el éxito del caso contra Capone 4 años después.

8. Frank Worden y Art Schley

Si en algún momento se ha preguntado de qué manera es ser entre los integrantes de las fuerzas del orden público que se adentra por vez primera en una escena del delito internacionalmente conocida, hay escasas historias mucho más recordables que las de este ayudante y sheriff de Plainfield, Wisconsin. El 18 de noviembre de 1957, el veterinario de la Segunda Guerra Mundial Frank Worden, de 35 años, se encontraba de visita la ferretería de su madre Bernice tras un día de caza de corzos. Ella se encontraba desaparecida, había prueba de crueldad tras el registro y había un recibo de anticongelante. Worden se encontraba en la tienda el día previo en el momento en que un cliente frecuente entró y mencionó que precisaba anticongelante, pero salió sin obtener nada. En el momento en que 2 oficiales encontraron al cliente fuera de una tienda local y le preguntaron si respondería ciertas cuestiones, el cliente aseveró que era incriminado. En el momento en que le preguntaron por qué razón creía que era incriminado, el sospechoso aceptó que sabía que Bernice Worden se encontraba desaparecida y el cliente fue detenido. Esa noche, Worden y Art Schley llegaron a la vivienda del sospechoso.

El sospechoso era Ed Gein. En el momento en que Worden y Schley no lograron ingresar en el instante a la vivienda de Gein por el hecho de que se encontraba clausurada, inspeccionaron su cobertizo y Schley verdaderamente chocó con el cuerpo de la desaparecida Bernice Worden, que en un inicio creyó que era un ciervo siendo aniquilado. Los oficiales precisaban el respaldo de 10 hombres mucho más antes que sintiesen que podían entrar a la vivienda de Gein que próximamente sería internacionalmente conocida. En cuestión de días, la red social se anegó de prensa.

Schley era un hombre que estaba en una situación increíblemente bien difícil para un oficial de una pequeña localidad, y no lo manejó a la perfección. A lo largo del interrogatorio de Ed Gein, en un instante Schley perdió la paciencia y golpeó la cabeza del criminal contra la pared, lo que quiere decir que la prueba de la confesión de Gein fue descartada a lo largo de su juicio. Schley murió de insuficiencia cardiaca en 1968, y varios estaban persuadidos de que el profundo trauma de los crímenes de Gein lo había transformado en la última víctima de Gein. Worden, por contra, vivió hasta los 78 años, falleciendo en 2001.

7. Ray Biondi

En el primer mes del año de 1978, el teniente Ray Biondi del Departamento de Policía de Sacramento se encontraba estudiando la escena de un delito con una desconcertante prueba dejada atrás: un envase de youghourt arrugado con sangre al lado del cuerpo de la víctima de homicidio Teresa Wallin. Asimismo halló pequeños rizos de sangre en torno a la escena del delito. Por fortuna, Biondi había asistido últimamente a un seminario con el FBI y empezó a usar la técnica parcialmente novedosa de crear un perfil psicológico. El perfil se utilizaría para seguir ciertamente al asesino, pero lamentablemente solo una vez que el perpetrador despachase a la mayoría de una familia 4 días tras el asesinato de Teresa Wallin. En el momento en que la policía de Sacramento se reunió en la vivienda del sospechoso, no abrió la puerta. Biondi y su equipo fingido en voz alta iban a irse, se ocultaron en unos arbustos próximos, y aguardaron a que saliese el sospechoso con los restos de sus víctimas y su arma. Ese sospechoso era Richard Chase, y llegaría a ser popular como “El asesino de vampiros”, con su ola de crímenes inspirando películas como Alboroto.

Más allá de que la situacion de Richard Chase fue un caso de muestra mucho más radical que el de la mayor parte, fue solo uno de varios para Ray Biondi. En el final de sus 17 años haciendo un trabajo en asesinatos para la policía de Sacramento, había trabajado precisamente 500 casos. Aun tras su retiro en 1993 continuó realizando concretes sicológicos para el Buró Federal de Indagaciones.

6. Robert Mueller

Más allá de que recientemente su trabajo adelante de la Investigación de Rusia ha eclipsado el resto de su trayectoria, Envase de la estrella de bronce (quien recibió un tiro en la pierna a lo largo de la guerra de Vietnam) Robert Mueller todavía tiene entre las condenas mucho más esenciales de las últimas décadas en su currículo. En 1991, John Gotti era entre los mafiosos mucho más relevantes del país. Se estimó que tenía un patrimonio neto de $ 30 millones, transformándolo en entre los 10 delincuentes mucho más ricos estadounidense en ese instante. Había sido juzgado 4 ocasiones y salió libre a lo largo de tres de ellas, una vez recibió una sentencia corta donde se le dejó proseguir reuniéndose con los líderes de la mafia. En 1991, daba la sensación de que Gotti podría sostener su alias, “Teflon Don”.

Entre las claves del éxito de la condena de Mueller fue el testimonio de un tal Sammy Gravano. Emplear su testimonio fue increíblemente riesgoso para las dos partes. Gravano precisaba confesar 19 homicidos a fin de que su testimonio fuera convincente, al paso que apostaba por el FBI quería decir que era considerablemente más posible que lo matasen en prisión. Los métodos de Mueller para sostener a Gravano convencido y sostenerlo con vida consistieron en escoltarlo a la entrevista con un sinnúmero de guardas. Otro fue un truco de ascensor que apartó a Gravano de otros presos y su letrado de la mafia, asegurando que Gravano pudiese ofrecer su testimonio al FBI en misterio. De esta manera fue la prueba que distanció a Gotti de la adquirió el resto de su historia, dejando a Mueller con una reputación que lo pondría adelante del FBI.

5. David Lee

Tanto un oficial de patrulla de Pensacola, Florida como un capitán de la Guarda Nacional del Ejército de Florida, el 15 de febrero de 1978, David Lee se encontraba patrullando a la 1:00 am en el momento en que apreció que el conductor de un Volkswagen Beetle de 1968 parecía estar asomando en los hogares de la gente. Lo llamó, y tras una verificación de Wants and Warrants, resultó que el vehículo había sido robado tres días antes. Lee logró que el conductor que miraba se detuviese. Eso lo puso frente a frente con el icónico asesino en masa Ted Bundy.

David Lee no lo pasó simple con Ted Bundy. En el momento en que le ha dicho a Bundy que se encontraba bajo detención, Bundy logró patear las piernas de Lee y se escapó. Lee disparó 2 tiros, el primero una observación, y después despegó tras Bundy. El tenia que entrada el asesino en masa, e inclusive tras eso debió combatir con Bundy para eludir perder su arma. Tras controlar a Bundy, Lee registró el vehículo y halló las identificaciones de tres mujeres en el interior. Bundy tardó un par de días en la prisión para ofrecer su nombre real.

Uno pensaría que la incorporación de David Lee a entre los asesinos mucho más conocidos del siglo XX querría decir que, cuando menos a nivel local, sería una suerte de chaval de oro. En verdad, en un año, Lee estaría demandando al Departamento de Policía de Pensacola por ser despedido por discusiones de programación entre su tiempo en la Guarda Nacional y el departamento, una demanda que se alargó hasta 1981. Para 1989, en el momento en que estuvo presente para la ejecución de Bundy, había pasado a ser un capitán en el Comisión de Caza y Agua Dulce de Florida.

4. Ken Landwehr

Es de conocimiento bastante común entre la multitud de True Crime que Dennis Rader, el conocido asesino de BTK en Wichita, Kansas, fue fundamentalmente engañado a fin de que se entregase diciéndole que no podía ser rastreado si mandaba sus mensajes a la prensa con apariencia de disquetes. Menos popular fue dado que Rader se sintió obligado a mandar mensajes antagónicos a la prensa, por el hecho de que en 2004 el teniente Kent Landwehr publicó un montón de Comunicados de prensa que deliberadamente llegaban a conclusiones equivocadas sobre la situacion. El inusualmente largo reinado de muerte de Rader como el Asesino de BTK, marcado por el envío de mensajes a las fuerzas del orden y los medios, duró de 1974 a 1991 antes que detuviese tanto sus homicidos como su comunicación. Aún de esta forma, los “fallos” de Landwehr fueron un ataque bastante grande al ego de Rader, y en el mes de enero de 2005 dejó los discos que lo derribarían a fin de que lo encontraran. Sería reconocido tras minutos de investigación y culpado en meses.

El arresto de Rader fue el instante culminante de una carrera de 20 años como jefe de investigación de asesinatos. Se encontraba increíblemente destinado a los datos en la investigación de situaciones del delito y en teoría asimismo era con la capacidad de inferir la cronología de un delito prácticamente de una ojeada. Aseveró que entre los acontecimientos que lo dejó como un estudioso obstinado fue que lo han tomado como rehén en el transcurso de un hurto en 1977 en la tienda de ropa donde trabajaba. La experiencia de estar atado con un arma en la cara lo dejó intensamente empático con otras víctimas en semejantes ocasiones y furioso por la viable incompetencia de las fuerzas del orden, con lo que se unió a la policía. Trabajó en mucho más de 600 casos de homicidio antes de jubilarse en 2012.

3. Joseph Kozenczak

Si usted fuera Teniente Joseph Kozenczak de Des Plaines, Illinois, lo mucho más posible es que la imagen mental mucho más vívida del caso más esencial de su trayectoria sea un espacio de ingreso. Para el resto del país, la impresión mucho más fuerte de ese caso fue un hombre con maquillaje de payaso. Eso es por el hecho de que el veterano de la Guerra de Corea, Kozenczak, fue entre los oficiales que capturó a John Wayne Gacy en 1978. Como enseñamos antes en Top Tenz, Gacy fue el asesino en masa que popularizó la presunción de los payasos como asesinos en serie pues tenía un negocio secundario como Pogo el payaso de la celebración. En lo relativo a Kozenczak, el aspecto “mucho más triste” del caso fue que en un instante él interrogó a Gacy mientras que el cuerpo de la última víctima de Gacy se encontraba en el ático. Gacy asistió inconmensurablemente a ocasionar su caída al intentar hacerse estimar por Kozenczak y otros estudiosos, invitándolos a regresar a su casa con un sótano lleno de cuerpos. En el momento en que los estudiosos retornaron, el sótano se anegó, lo que provocó que los cuerpos antes ocultos emitieran un fragancia fétido y alertaran a Kozenczak de su presencia.

A los un par de años de arrestar y conseguir una confesión de Gacy, Kozenczak alcanzaría el rango de capitán. En 1985 se transformó en jefe de la Policía de Des Plaines. En suma, él serviría 27 años con la policia. En el momento en que se jubiló, continuó haciendo un trabajo como estudioso privado y en carreras similares como directivo de seguridad regional para TNT Express. Su obituario de 2015 apuntó que tenía un enorme interés en lo paranormal.

2. Sam Brower

A lo largo de siete años, el estudioso privado Sam Brower examinó y también estudió un solo conjunto que, según él, era una organización criminal antes de difundir un libro sobre él. Eso puede parecer una infinita cantidad de deber para solo una investigación, pero para Brower fue solo el comienzo. 4 años tras la publicación del libro participó en la adaptación de un reportaje de 2015 apoyado en el libro. Aun tan últimamente como Mayo de 2019 proseguía su campaña contra la organización. ¿Es eso quizás prácticamente fanático? Bueno, teniendo en cuenta los crímenes de la familia Jeffs en la Iglesia Fundamentalista de los Beatos de los Últimos Días, el impulso de Brower es bastante comprensible.

Inspirado para ingresar en investigación criminal por el homicidio de su amigo a lo largo de una invasión de casa, Brower trabajaría tanto con el Departamento de Justicia de los USA como con el Departamento de Trabajo. Empezó su investigación sobre el conjunto disidente mormón en 2004 (si bien él mismo era partidario de la fe mormona) y también insistió en que el FBI agregara a Warren Jeffs a la lista de los mucho más buscados. Gracias a sus indagaciones, se supo que Jeffs se casaba con pequeñas increíblemente menores para abusar de ellas. La convicción de Jeffs lo dejaría con un cadena perpetua mucho más 20 años de sentencia. Brower, no obstante, se apuró a apuntar que el abuso de inferiores por la parte de la secta no acabó con el encarcelamiento de Warren Jeffs, y asimismo incluyó colocarlos a trabajar en proyectos de construcción a edades peligrosamente jóvenes. Aparte de su campaña para terminar a la aptitud de la FLDS de abusar de los pequeños, Brower se postuló sin éxito para la Comisión del Condado de Iron en Utah en 2016.

1. Dominick Polifrone

Si supieses sobre la vida de Richard “Iceman” Kuklinski, probablemente tendrías temor de estar cerca de él. Aseveraría que en el lapso de 30 años había matado a mucho más de 100 personas usando métodos que iban desde tiros en la cabeza hasta golpes y envenenamientos, y con la bastante previsión de congelar los cuerpos antes de tirarlos para descartar necropsias intentando de saber la hora de la desaparición . Aún de esta manera, el agente de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, Dominick Polifrone, trabajaría encubierto con él en el transcurso de un año y medio desde 1985, sabiendo en todo momento que Kuklinski era el género de persona que aniquila a sus compañeros en el delito de quien desconfía sin dudar. Las historias de Polifrone incluirían contratar a Kuklinski para un éxito, contratarlo por quinientos mil de dólares americanos en contrabando de armas y contratarlo para entrenamiento de intoxicación. Sería el entrenamiento de veneno que derribó a Kuklinski, con la situacion apoyado primordialmente en El testimonio de Polifrone.

No es que la situacion de Kuklinski fuera de ninguna forma el único logro de Polifrone. Él gasta 30 años en la app de la ley, precisamente 15 de ellos enmascarados. Se infiltraría en cinco familias delincuentes esenciales a lo largo de su trayectoria, y se firmaron contratos con él a lo largo de ese tiempo. Se ganó bastante animosidad con su trabajo aun en círculos civiles que entre los acontecimientos mucho más irritantes de su historia fue en el momento en que se encontraba en una boda, y una muchacha lo atacó por arruinar la vida de su amiga, la hija de Kuklinski. Raramente, hay comunidades de personas que han etiquetado a Polifrone como un traidor por trabajar encubierto para sacar a los criminales de las calles. Esa es la extraña vida que puede conducir un policía encubierto.

Novela de fantasía urbana de Dustin Koski Una historia de magia que salió mal cualquier día va a ser una parte de terminar con un criminal popular, sencillamente lo sabe.

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