Mitos de la invención que la gente todavía cree

Hay algo mítico en los inventores durante la historia. Personas que lograron ver la necesidad de algo que jamás había existido antes y lograr que cobre vida. Es una suerte de genio al que varios aspiran pero pocos lo consiguen.

Y si bien el planeta parecería poco mucho más que un conjunto de hombres de las cavernas asustados en el bosque sin una extendida historia de inventos, merece la pena apuntar que en ocasiones los inventores se pierden en la confusión. Las ideas son robadas, o sencillamente se edifican, y perdemos la pista de quiénes fueron los auténticos renovadores. En ocasiones, el mito eclipsa la realidad, y todos ofrecemos por sentado que conocemos una historia que, bueno, de todos modos no entendemos.

10. Abner Doubleday no inventó el béisbol

El comisionado de las Enormes Ligas, Bud Selig, se refirió una vez a Abner Doubleday como el padre del béisbol. Es un título bastante alto para alguien, etiquetándolo como el constructor del pasatiempo mucho más popular estadounidense. (El campo del Salón de la Popularidad del Béisbol Nacional en Cooperstown, Novedosa York asimismo se nombra en su honor). Pero tampoco es un alias válido para Doubleday, puesto que no fue el constructor del béisbol.

Abner Doubleday, un general de división en la Guerra Civil, escribió una vez una carta en 1871 pidiendo equipo que sus hombres tengan la posibilidad de utilizar para jugar béisbol. Si eso te transforma en el padre del béisbol, entonces quizás encaja con perfección. No obstante, la mayor parte afirmaría que este no es la situacion. Y el hecho es que esa es la única contribución de Doubleday al juego.

La historia asigna al béisbol la evolución de los juegos británicos de cricket y rounders. La historia afirma que Doubleday inventó el béisbol en 1839 en Novedosa York. En verdad, Doubleday estuvo en West Point en 1839 y supuestamente ni solo una vez en su historia aseveró haber inventado el béisbol.

El béisbol había existido en USA a lo largo de un buen tiempo antes que naciese Doubleday. Aun había equipos y ligas de béisbol de apasionados que jugaban el juego en y en torno a la temporada en que se atribuyó a Doubleday haberlo inventado. Todo el rumor semeja ser desarrollado por la industria de productos de deportes y AJ Spalding a inicios del siglo XX como una manera de captar los clientes del servicio con una aceptable historia.

9. Apple no inventó el iPod

¿Recuerdas los iPods? En 2001, si eras excelente, tenías un iPod. Si no tenías un iPod, no eras excelente. Eran la única forma de oír mp3. Eso quiere decir que la mayor parte de los pequeños de el día de hoy no tienen ni la más mínima idea de lo que habla esta entrada. No obstante, antes que los teléfonos móviles inteligentes se transformaran en la herramienta de referencia para oír música, jugar, ver películas y vivir la vida al límite, esta era la solución. Es lo que logró que Apple fuera aún mucho más grande de lo que era. Y no era de ellos.

En 2008, Apple se defendía en los tribunales contra Burst.com, que confirmaba ser el inventor de la tecnología iPod. Apple tenía un as bajo la manga con apariencia de un hombre llamado Kane Kramer. Kramer, un inventor británico, aseveró que había inventó el iPod en 1979. Kane fue movido en avión para ofrecer testimonio y enseñar sus dibujos del pequeño dispositivo afín al iPod para el que había hecho proyectos en su día.

Merced a Kramer, Apple ha podido probar que no le birlaron la iniciativa a Burst. Al tiempo, aceptaron que, para comenzar, tampoco fue iniciativa suya.

8. Samuel Morse no inventó el telégrafo

La razón por la cual la mayor parte de la multitud conoce el nombre de Samuel Morse el día de hoy es merced al código Morse. La razón por la cual el día de hoy conoce el código Morse es merced al telégrafo, la máquina que dejaba que el código Morse se transmitiese en una sucesión de pitidos para trasmitir mensajes. La creencia es que Morse creó el telégrafo particularmente para trasmitir información, e inclusive hay una historia de que se le ocurrió la iniciativa a lo largo de una comida con amigos una noche. No es cierto.

Morse finalmente mejoró el diseño del telégrafo, pero de todos modos hubo un puñado de personas que hicieron esencialmente precisamente exactamente la misma máquina prácticamente al tiempo. Aparte de Morse, asimismo estaban Converses Wheatstone, Edward Davey, Sir William Fothergill Cooke y Carl August von Steinhiel, quienes lanzaron máquinas afines en una línea de tiempo suficientemente confusa para que absolutamente nadie pudiese conseguir la patente.

Joseph Henry descubrió que el cable en espiral podía acrecentar el electromagnetismo, y fue Samuel Morse quien empleó esa técnica de cable en espiral para acrecentar la fuerza del telégrafo. Los modelos mucho más viejos empleaban varios cables, al tiempo que el de el podía reducirse a uno. Aun el sistema de código Morse fue de todos modos inventado por su colega Alfred Vail.

7. Edison no inventó el proyector de películas

En el momento en que la multitud piensa en los mayores inventores de la historia, el nombre de Thomas Edison tiende a estar en la parte de arriba de la lista. Esos que han profundizado en la narración de Edison asimismo saben que era un personaje un tanto sin escrúpulos, y no sobre tomar crédito por cosas que no eran siempre sus ideas, mientras que trataba de sabotear a otros. El proyector de películas es otro caso en el que se le dio a Edison un crédito que no ganó.

Thomas Armat y Converses Francis Jenkins trabajaron en una máquina que mostraría imágenes de películas a una enorme audiencia y, si bien la primera versión falló, Armat pasó a hacer su Fantoscopio en 1893. Se inspiró en el kinetoscopio, un dispositivo por el que Edison puede atribuirse el mérito, que fue desarrollado para enseñar imágenes en movimiento a un espectador al unísono, al estilo peep espectáculo.

Armat le mostró su Phantoscope a Edison, quien lo descartó tal y como si no fuese esa impresión, pero aún de esta forma lo logró crear bajo su nombre.

6. Parker Brothers no creó Monopoly

Según la Wiki monopolio Hay verdaderamente una cantidad enorme de ediciones de este habitual juego de mesa que van desde la versión tradicional hasta las fundamentadas en programas de televisión como “Game of Thrones” y otras fundamentadas en la pesca de la lubina. Parker Brothers vendió el juego por vez primera en 1935 y después cayó bajo la bandera de Hasbro en 1991 en el momento en que adquirieron a los hermanos de juego.

Si bien Parker Brothers popularizó el juego, para iniciar, no era de el. A Lizzie Magie se le puede atribuir el mérito de haber desarrollado el juego en 1904. En su versión, llamada el El juego del arrendador, los players aprenden sobre la desigualdad del sistema de dueños y también inquilinos y de qué manera los monopolios eran fundamentalmente algo malo. Sostuvo la patente del juego hasta 1935, en el momento en que se lo vendió a Parker Brothers, quien optó por imprimir un juego diferente llamado Monopoly que un hombre llamado Converses Darrow asegura haber inventado. La versión del juego de Darrow se remonta a la versión de Magie, lo que revela que ella fue la autora de la iniciativa primeramente.

5. Marconi no inventó la radio

Por más que el planeta moderno parezca querer a Nikola Tesla, no se le dio bastante del crédito que le correspondía con lo que logró a lo largo de su vida. Por servirnos de un ejemplo, Tesla verdaderamente habría de ser acreditado con la invención de la radio, si bien de manera frecuente se cita a Guglielmo Marconi como el inventor de la tecnología.

Más allá de que Marconi terminantemente contribuyó al avance de la radio, Tesla recibió una patente antes que él. En 1897 solicitó y recibió la primera patente de tecnología de radio. El inconveniente que semeja haber retenido a Tesla por el crédito que le corresponde es que jamás se detuvo en las ideas. Él había desarrollado la tecnología y la empleó y después pasó a otras cosas. Marconi, por otra parte, se centró y mejoró la tecnología y, como resultado, con frecuencia se lo ve como el constructor de exactamente la misma.

4. Galileo no inventó el telescopio

En el momento en que miras a las estrellas en estos días, existen muchos renovadores que nos asistieron a llegar al punto en que tenemos la posibilidad de comprender nuestro cosmos, desde Copérnico hasta Carl Sagan. El astrónomo italiano Galileo Galilei asimismo ocupa un espacio en la historia y se considera el padre de la astronomía observacional. Examinó las máculas solares, vio los Anillos de Saturno, descubrió las lunas de Júpiter y mucho más. Pero, si bien de manera frecuente se le asigna la creación del telescopio que acostumbraba a llevar a cabo todas y cada una estas cosas, no fue de esta manera.

En 1608, el inventor holandés presentó la primera patente de telescopio. Hans Lipperhey, un hombre que había sido desarrollador de lentes y gadgets ópticos. Para su crédito, la historia afirma que Galileo sencillamente había oído charlar de la invención y, al entender su capacidad, creó un telescopio propio que fue por supuesto muy efectivo. Entonces, si bien mejoró la iniciativa, no se le puede atribuir el mérito de haberla inventado.

3. George Washington Carver no inventó la mantequilla de maní

Absolutamente nadie en la historia está tan relacionado al maní como George Washington Carver. A Carver, ecologista y científico de Alabama, se le asigna haber fabricado verdaderamente cientos y cientos de artículos de maní. El inconveniente es que no inventó todas y cada una esas cosas y jamás aseveró haberlas inventado. Conque es algo interesante desacreditar las declaraciones fabricadas en su nombre, en tanto que jamás las logró por sí solo.

La confusión semeja proceder del hecho de que Carver publicó un libro que se titula “De qué manera cultivar el maní y 105 maneras de hacerlo”. Para consumo humano “. No confirmaba haber desarrollado esas 105 formas, solo las se encontraba distribuyendo. En consecuencia, jamás se le ocurrió la creencia común de que inventó la mantequilla de maní y, en verdad, la mantequilla de maní había existido desde hace tiempo antes, habiendo sido construída por aztecas y ahora se había emitido una patente estadounidense para su fabricación en 1884.

2. Alexander Graham Bell no inventó el teléfono

La historia del sistema telefónico se remonta de manera directa a Alexander Graham Bell, cuya presencia está tan relacionada a este proyecto que la compañía telefónica mucho más grande de todo el mundo, Bell System, llevó su nombre hasta el momento en que el monopolio que representaba y que controlaba completamente el panorama telefónico fue se rompió en la década de 1980 tras mucho más de un siglo de vida.

AT&T nació de la disolución de Bell, y Bell Canada todavía es la compañía telefónica mucho más grande de ese país. Pero su tocayo, Alexander Graham Bell, de todos modos no inventó la tecnología que lo transformó en una fuerza mundial tan dominante.

Antonio Meucci estuvo haciendo un trabajo en tecnología telefónica a lo largo de años antes que Bell participara. Bell recibió la primera patente del teléfono, pero Meucci había pedido una patente temporal por su sistema de telégrafo parlante 5 años antes. Diríase que no ha podido mandar por correo la cuota de $ 10 para la renovación y, como resultado, su patente acabó en 1874. Bell consiguió su patente en 1885.

Meucci de todos modos procuró demandar a Bell, pero no ha podido conseguir los bocetos auténticos de su proyecto que había enviado al laboratorio de Western Union, en tanto que enigmáticamente habían desaparecido.

1. Edison no inventó la lámpara

Si bien varios de nosotros ofrecemos por sentado las lámparas, y probablemente no pensamos en ellas hasta el momento en que nos ofrecemos cuenta de que no marchan, pertenecen a los inventos mucho más esenciales de la historia. Asimismo se convirtieron en un símbolo de la iniciativa misma de invención. Charlamos sobre esos instantes con lámparas y dibujos animados para escoger una lámpara que hace aparición sobre la cabeza de alguien en el momento en que tuvo un instante de inspiración. Eso charla del valor y la relevancia de la lámpara en la crónica de la invención.

Más allá de que el nombre de Thomas Edison todavía está relacionado a la lámpara hasta hoy, se habían emitido mucho más de 20 patentes a distintas inventores de lámparas antes que Edison apareciese en escena. El primero de estos inventos se remonta a 1806. Sir Humphry Davy tenía una lámpara eléctrica que mostró a la Royal Society en ese instante y, si bien no duró bastante, eso no desecha dado que él la creó.

En lo que se refiere a Edison, mejoró de enorme manera la tecnología y dejó que la luz eléctrica se volviese posible y extendida. Las creaciones que inventó su compañía garantizaron que las lámparas tengan la posibilidad de quemarse a lo largo de cientos y cientos de horas. Pero esos no llegaron hasta la década de 1870, tres cuartos de siglo una vez que Davy creara la lámpara.

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