Mitos de la Segunda Guerra Mundial en los que todavía creemos

La Segunda Guerra Mundial fue entre los acontecimientos de mayor alcance en la narración de la raza humana. Cambió principalmente el planeta como la mayor parte de las otras enormes guerras no lograron, y sus efectos aún se tienen la posibilidad de sentir en varios sitios. Asimismo es probablemente la guerra de la que mucho más se charla, puesto que hemos discutido prácticamente todas las trivia de la Segunda Guerra Mundial ahora mismo.

Pese a eso, todavía existen muchos conceptos errados sobre la guerra, en tanto que mucha información de esa temporada procedió de la publicidad y el boca a boca poco fiable. Aun si pasaron mucho más de siete décadas desde el momento en que se declaró el objetivo de la Segunda Guerra Mundial, ciertos de estos mitos que se repiten habitualmente se niegan a extinguirse.

El recuento total de muertes del Holocausto fue de 6 millones

El Holocausto fue la parte mucho más espantosa de la Segunda Guerra Mundial, lo que o sea algo, puesto que tuvo muchas partes horripilantes. La matanza sistemática de seis millones de judíos en territorio controlado por los nazis convulsionó al resto de todo el mundo en el momento en que acabó la guerra, puesto que la llegada de la crueldad se encontraba, hasta el momento, oculto en la niebla de la guerra. Cambió el planeta en mucho más maneras de las que podíamos contar, dentro muchas resoluciones de todo el mundo siguientes que se prometieron mutuamente que quizás no deberíamos dejar que eso vuelva a ocurrir.

No obstante, lo que de manera frecuente olvidamos en ese recuento de fallecidos de ‘seis millones’ es que los judíos no fueron los únicos objetivos de la Solución Final de Hitler. Los campos de concentración eran un lugar bastante inclusivo, que cobijaba a una gran pluralidad de personas que no agradaban a los nazis. Las bajas del Holocausto estaban lejos mayor si se tienen dentro otros presos de los campos, como facciones políticas opuestas, presos de guerra soviéticos, gitanos romaníes, polacos, gays y serbios. Según ciertas estimaciones, el Roma perdió del 70 al 80 por ciento de su población europea en el Holocausto. Más allá de que no contamos los números precisos sobre el recuento total, los historiadores calculan que el recuento total de muertes del Holocausto está en algún sitio en el rango de 15 a 20 millones.

Los estadounidenses lideraron el día D

El desembarco de Normandía, asimismo popular como Día D, siempre y en todo momento se recordaría como “aquella vez que empezamos a vencer a los nazis”. Con bastante, la invasión marítima mucho más masiva de la historia, tenía bastante en juego. Fue una operación masiva destinada a quitarle a los nazis una una gran parte del territorio europeo ocupado, y es extensamente considerada como el punto de cambio de la guerra. Además de los países socios que luchaban en el Teatro del Este, que tenían sus cosas en marcha, prácticamente todos los otros participaron y salieron victoriosos.

No obstante, pese a ser un esfuerzo mezclado, todavía se lo conoce como un esfuerzo primordialmente estadounidense, aun en otros países. De todos modos, aun si su contribución a la invasión fue importante, USA no lideró el desembarco de Normandía en lo más mínimo. En cualquier caso, fue Enorme Bretaña quien dio la mayor proporción de elementos a lo largo de la guerra para la invasión. Los buques de guerra británicos superaban en número a los estadounidenses por 4: 1. El 31% de los abastecimientos para la invasión procedían de Enorme Bretaña, tal como 2 tercios de los 12.000 aeroplanos socios desplegados. Si no fuese por las bases militares de Enorme Bretaña en la zona, la invasión probablemente jamás hubiese ocurrido. La mayor parte de los líderes militares que comandaban toda la operación asimismo eran británicos.

Permitir que caiga la bomba atómica fue el peor bombardeo de la guerra

Se mencionó bastante sobre los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki en el final de la guerra. Asimismo se han omitido varias cosas, en tanto que todavía es entre las partes mucho más discutidas de toda la guerra. Más allá de que varios piensan que las bombas eran primordiales para lograr que El país nipón se rindiese, ciertos historiadores afirman que El país nipón se habría rendido independientemente, y las bombas fueron una suerte de exageración. Además de la ambigüedad histórica sobre si las bombas eran primordiales, asimismo fue el comienzo de una exclusiva era de armas nucleares, algo que influye en la política global hasta hoy.

Más allá de que está claro que los bombardeos atómicos mataron a bastante gente, singularmente a civiles, con frecuencia eclipsan otro bombardeo en El país nipón que fue tan malo, si no peor, que las bombas atómicas. De forma frecuente llamado el bombardeo mucho más destructivo de la historia, el bombardeo de Tokyo se encontraba singularmente dirigido a civiles. Empeoró por la última invención del napalm; mucho más de 500.000 tubos llenos de napalm y vaselina se dejaron caer sobre viviendas primordialmente de madera y papel en las partes mucho más espesas de la región.

Según ciertas estimaciones, mucho más de 100.000 civiles fallecieron quemados en solo una noche, con mucho más de un millón mutilados y un millón mucho más sin hogar. En El país nipón, los bombardeos se recuerdan de esta manera que las bombas atómicas, puesto que quizás fue el mayor bombardeo incendiario de la historia.

Varios historiadores coinciden en que, como un solo ataque con bomba, fue considerablemente más mortal que ámbas bombas atómicas, y debería ser acusado de delito de guerra.

Las bombas atómicas hicieron que El país nipón se rindiese

La narrativa sobre las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki fué exactamente la misma desde el instante en que sucedió, en especial en el plan de estudios de educación estadounidense. Todo el tiempo se nos comunica que El país nipón se rindió únicamente gracias a las bombas, puesto que una invasión del país provocaría mucho más bajas y una extensión de la guerra.

Más allá de que la última parte asimismo puede ser alguna, la iniciativa de que El país nipón se rindió gracias a las bombas atómicas es, en el peor caso, sabiduría imperfecta y, en el peor, publicidad intencional. El país nipón ahora había discutido los términos de la rendición antes de las bombas, si bien condicional (deseaban que el Emperador no fuese acusado de criminal de guerra). Naturalmente, los términos no estaban precisamente según con los socios en ese instante, si bien sabían sobre la intención de El país nipón de rendirse. Habían perdido prácticamente toda la aptitud para mantener su esfuerzo bélico, y ocasionalmente habrían cedido de todas maneras, en especial tras los letales bombardeos que los socios ahora llevaban a cabo en todo El país nipón.

No obstante, lo más esencial es que la razón primordial tras la rendición de El país nipón fue la Invasión soviética de colonias niponas en el tiempo entre ámbas bombas. Eso logró mucho más para persuadir a El país nipón de que se rindiese que cualquier otra cosa en la guerra, en tanto que no podrían haber luchado contra los soviéticos adjuntado con el resto de los socios.

El día D acabó la guerra

Los desembarcos de Normandía con frecuencia se conocen como el punto de cambio de la guerra. Una operación militar masiva según todos y cada uno de los reportes, facilitó la reconquista del territorio francés ocupado y, al final, el resto de la Europa ocupada. En los países occidentales, todavía se lo conoce como el punto mucho más vital en la guerra contra los nazis.

En este momento no nos encontramos aquí para despreciar los sacrificios hechos a lo largo de la invasión, en tanto que todavía era una operación militar esencial que precisaba tener éxito para ganar la guerra, si bien el Día D no fue el punto de cambio. Eso fue de todos modos en algún instante de 1941, en el momento en que Hitler decidió irrumpir el único país que probablemente debería haber dejado solo: la Rusia soviética. La única razón por la que el resto de los socios aun tuvo la fuerza para reagruparse y publicar un contraataque en Normandía es que los nazis estaban bastante ocupados peleando contra los soviéticos en el teatro de guerra mucho más grande de la historia. En 1944, en el momento en que sucedió el Día D, Alemania se encontraba en sendero de derrota. Claro, si el Día D no hubiese sucedido, una sección considerablemente mayor de la Europa de la posguerra habría estado bajo control soviético tras la guerra, a pesar de que los nazis habrían perdido de todas maneras.

La carga de caballería polaca jamás sucedió

Entre las historias de la guerra mucho más repetidas es la de lanceros polacos a caballo cargando contra los Panzers alemanes. Se cita como el último empleo de la caballería a caballo en la historia militar, tal como una prueba general de la superioridad de la caballería polaca. Tras todo, si puedes reunir el valor para cargar caballos en los tanques tecnológicamente mucho más avanzados de todo el mundo, probablemente sepas lo que haces.

De todos modos, no obstante, la carga de la caballería polaca jamás sucedió verdaderamente, aun si fueron popular por ser de las mejores fuerzas de caballería de todo el mundo en algún instante. Fue expandido por los nazis en un intento de retratar a los polacos como pésimos luchadores, lo que se encontraba lejos de ser la situacion. La resistencia polaca jugó un papel fundamental en la emancipación de muchas áreas controladas por los nazis en toda Europa. Asimismo jugaron un vital Probablemente definitivo, papel en las fuerzas aliadas que derrotaron a los nazis, si bien su contribución continúa en parte importante olvidada.

Los nipones eran buenos en Jungle Warfare

No nos encontramos seguros de los orígenes de este, si bien aceptamos que es porque los jornales en ese instante confundían a los nipones con otros ejércitos asiáticos, o sencillamente a conceptos equivocados extendidos sobre la topografía de El país nipón. Varios soldados socios (tanto en el instante de la guerra como después) pensaban que los nipones eran especialistas en la guerra en la jungla, probablemente asumiendo que El país nipón, de la misma toda Asia en la imaginación habitual, está compuesto por una densa jungla. Varios de los primeros reveses contra los nipones se atribuyeron a este aspecto, más allá de que no hay prueba de esto.

Los nipones no eran mejores en guerra en la jungla que cualquier país aliado en la guerra, por la fácil razón de que El país nipón no posee tantas selvas como pensamos. Hubo varios instantes en la guerra en los que los nipones lucharon contra los combatientes de la jungla en Asia, puesto que tenían poco o ningún entrenamiento en la jungla. Es verdad que eran buenos peleando durante la noche, lo que puede haberles dado una virtud involuntaria en el lote de la jungla, dando paso al mito.

Empezó en 1939

Si alguien te preguntara sobre el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, probablemente no sea algo con lo que poseas inconvenientes. Todos nos aseguran que la guerra empezó con la invasión nazi y la eventual ocupación de Polonia en 1939, que es como se enseña en las academias de todo el planeta. Bueno, excepto las academias en los países donde la guerra ahora se había liberado a lo largo de bastante tiempo antes de 1939.

Ciertos historiadores, no obstante, aseguran que situar el comienzo de la guerra en torno a 1939 es una visión bastante eurocéntrica de las cosas. De todos modos, otros muchos enfrentamientos cerca del planeta que se piensan una parte de la guerra han comenzado bastante antes de 1939. En dependencia del historiador al que preguntes, la Segunda Guerra Mundial puede estar pasando desde 1931, en el momento en que El país nipón invadió. Manchuria, o 1937, en el momento en que Italia invadió Etiopía. La mayor parte de los historiadores no de europa / estadounidenses, no obstante, están en concordancia en que no podría ser después de 1937, en el momento en que los nipones invadieron China continental en entre las invasiones mucho más brutales de la historia. En todas y cada una partes, desde nuestros medios hasta los políticos, se nos comunica que la guerra empezó en el momento en que los socios occidentales intervinieron, lo que está lejos de la realidad.

Fue una guerra clara entre el bien y el mal

Entre los mitos mucho más perdurables sobre la Segunda Guerra Mundial es que se libró entre buenos y pésimos. Que todos y cada uno de los que estaban en oposición a las fuerzas del Eje luchaban por el bien. Fue en contraste directo con la visión general hacia la Primera Guerra Mundial, donde las líneas morales no estaban tan precisamente establecidas.

Más allá de que los nazis proseguían siendo unos pésimos, conque comprendimos bien esa parte, los socios asimismo cometieron varios actos horripilantes durante la guerra que enturbian la reputación de “buenos contra pésimos” de la guerra. La invasión soviética de Alemania en el final de la guerra fue entre las invasiones mucho más asoladoras de la historia, con violaciones masivas y ejecuciones de civiles a plena luz del día (la situación era afín, si bien menos extrema, en Alemania Occidental). Ahora hemos citado los asaltos contra incendios de Tokyo, si bien el napalm se usó indiscriminadamente en muchas otras campañas aéreas en territorio del Eje, como Dresde. Una trascendente mayoría se dirigió a áreas civiles, con la intención de tomar represalias contra la población que cualquier propósito militar real, puesto que esos países ahora estaban en sendero de derrotarlos. Las campañas británicas de bombardeos aéreos mataron a centenares de miles de civiles mientras que recobraban Alemania, adjuntado con otras campañas represivas en muchas de sus colonias contra las ciudades rebeldes.

Bastante de eso podría detallarse por la carencia de leyes de todo el mundo y conceptos modernos de accionar ético de guerra en ese instante, y todavía no se equipara con las acciones de Alemania y El país nipón, si bien la Segunda Guerra Mundial terminantemente no fue la en blanco y negro enfrentamiento que nos dijeron que era.

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