Mitos y conceptos erróneos sobre los castillos

En la era actualizada, todo el planeta está familiarizado con el aspecto de un castillo y la iniciativa general de su desempeño. Lamentablemente, la mayoría de estos entendimientos proceden de la civilización pop. Conocemos los castillos pues vimos a Jon Nieve o a Aragorn defendiéndolos. Los castillos de la vida real nos resultan mucho más extraños y ciertos de sus mecanismos internos están sujetos a mitos y conceptos errados.

10. La mayor parte de los castillos no tenían cárceles

La persona media de la era actualizada, en el momento en que se le da el nombre de las unas partes de un castillo, probablemente podría meditar en un puñado de nombres. La enorme salón, los rastrillos, las murallas, las torres, etcétera. Asimismo probablemente brote una mazmorra. No obstante, de todos modos, una mazmorra era una adición extraña a cualquier diseño de castillo. La mayoría de las ocasiones, lo que el día de hoy se considera una mazmorra no era mucho más que un sótano de algún tipo en aquella temporada. Y si bien podía albergar presos, no se encontraba desarrollado para eso

Entre las cárceles mucho más reconocidas de la historia británica era de todos modos la Torre de Londres, ubicada muy sobre el suelo y no abajo. Los castillos medievales acostumbran a no tenían cárceles pues sostener a la multitud presa no era algo común

9. No todos y cada uno de los castillos eran de piedra

Si hay algo que todo el planeta sabe sobre los castillos, es que eran enormes inmuebles de piedra con torres, murallas y defensas mucho más enormes. Salvo en el momento en que no lo eran. Los primeros castillos acostumbraban a ser de tierra y maderalo que quiere decir que se hicieron con tierra para hacer muros y murallas, o sencillamente inmuebles de madera.

Actualmente solo tenemos en cuenta los castillos de piedra por el hecho de que fueron los que subsistieron. Durante los siglos, los castillos de tierra y de madera se estropearon y prácticamente desaparecieron

Los castillos de madera fueron de todos modos preconstruidos en la temporada de la invasión normanda. La madera se cortaba a la medida y se hacían pernos para ensamblar todo. Las unas partes del castillo se podían transportar de forma fácil a donde se precisaban y se montaban donde fuera preciso. Esta fue la razón por la cual Los constructores formaban una parte de las fuerzas de invasión.. Es posible que no fuesen tan fuertes como un castillo de piedra, pero ofrecían una defensa razonable y, dada la velocidad con la que se podían montar, eran un activo apreciado.

8. Eran mucho más limpios de lo que muchas personas cree

La iniciativa de un castillo como algo frío, húmedo, sucio y también incómodo semeja estar bien arraigada en el pensamiento moderno. ¿De qué manera podría ser otra cosa un edificio de piedra en la Europa medieval?

Si bien era posible que hiciese bastante frío en algunas partes a lo largo del invierno, las chimeneas enormes y bien apartadas y los entapices en las paredes habrían hecho un trabajo aceptable para calentar y aislar las partes donde vivía la multitud. Pero en el momento en que llegó a la limpiezaun castillo se encontraba verdaderamente bien pertrechado

Los inodoros del castillo eran muy afines a una letrina en el sentido de que había un taburete de madera sobre un orificio. Ese orificio se encontraba construido de tal modo que salía de la pared del castillo, y cualquier cosa que cayese en ese orificio habría caído fuera y lejos del castillo.

Por supuesto, esto quiere decir que el foso o el suelo fuera del castillo no se encontraba ni remotamente limpio. Pero el castillo en sí habría sido bastante higiénico puesto que la multitud fundamentalmente lanzaba sus desechos alén de los muros

7. Las escaleras no eran todas y cada una en el sentido de las agujas del reloj

Entre los “hechos” que se leen con cierta frecuencia sobre los castillos medievales es que la escalera subía en espiral en el sentido de las agujas del reloj. La historia cuenta que, como la mayor parte de los arqueros y defensores eran diestros, una escalera en el sentido de las agujas del reloj les facilitaba la pelea contra los atacantes y asimismo la oportunidad de sacar y disparar flechas desde las ventanas.

Semeja una historia razonable y una característica de diseño ingeniosa en el momento en que se enseña de esta forma, pero el inconveniente es cuántos castillos se edificaron con escaleras en sentido opuesto a las agujas del reloj. La Torre Blanca de la Torre de Londres se edificó en 1070 y tiene escaleras en el sentido de las agujas del reloj y en sentido opuesto. Hay decenas y decenas de ejemplos de escaleras en los dos sentidos construidas desde el año 1000 hasta el siglo XVI

La teoría de que el diseño de la escalera era una característica militar verdaderamente no posee ninguna base documentada. Viendo hacia atrás, tiene sentido teóricamente, pero esto jamás se ha predeterminado verdaderamente como una razón. En combinación con la prevalencia de las escaleras en sentido opuesto a las agujas del reloj, semeja que quizás fue solo una decisión estética y solamente.

6. Varios castillos en ruinas eran falsos

Una rápida búsqueda en Google plus de las ruinas de los castillos te mostrará muchas reliquias de una temporada pasada. Medias paredes y torres y parapetos cubiertos de maleza. El inconveniente es que no todas y cada una esas ruinas existen. Ciertas ruinas de castillos que hay actualmente fueron diseñadas particularmente para ser ruinas.

En el siglo XVIII, hubo un movimiento arquitectónico que se encontraba ofuscado con la iniciativa de hacer ruinas desde el princípio en vez de aguardar a que las construcciones se derrumbaran por sí mismos. En Irlanda, una ruina famosa como el Muro de los Celos, exhibe una escalera fracturada y una abadía rota que semeja ser una vez un enorme y magnífico castillo medieval. De todos modos, fue desarrollado por Robert Rochfort en el siglo XVIII como un ruina prefabricada

Estas ruinas falsas, o manías de las ruinas, solo fueron la inclinación mucho más cool en el transcurso de un intérvalo de tiempo de tiempo entre los modelos de la alta sociedad. Parece ser, un terrateniente del castillo de Scotney, en Kent, se edificó una vivienda absolutamente novedosa solo para romper la vieja y hacerla parecer ruinas.

5. Los asedios no fueron muy simples

Entre las imágenes mucho más populares que disponemos de la guerra en los castillos es la de un ejército fuera de las murallas que edifica catapultas o trebuchets para publicar piedras contra los muros y hacerlos trozos. Las armas de asedio y la artillería parecían la ruina de cualquier castillo. Pero de todos modos no era de esta manera.

Los cañones de artillería eran notoriamente bien difíciles de apuntar bien, pero se usaban mejor para pegar solo algunos puntos de las fortificaciones. Las entradas, como los portales, eran por supuesto las mucho más atacables. No obstante, los muros no eran especiales, puesto que podían ir desde seis pies a mucho más de 20 pies de espesor

Asedios militares podían perdurar meses, y esta era la razón. En una película, una catapulta podría achicar el trabajo de un castillo, pero en la verdad podrían ser útiles para pegar las edificaciones en los muros del castillo, pero no para entrar al propio castillo. Con frecuencia, un asedio solo funcionaba si se suponía a los defensores limitando sus líneas de suministro y haciéndoles pasar apetito. Pero los atacantes se encaraban al mismo peligro, que estaban en una tierra ignota y podían terminar hambrientos y agotados asimismo.

Las armas de asedio eran bien difíciles de trabajar y se edificaban sobre el lote con materiales locales. Era realmente difícil arrastrarlas por el campo y conseguir munición asimismo podía ser un inconveniente. Los ejércitos atacantes solo se dedicarían a la guerra de asedio como último recurso por el tiempo y los costos que suponía llevarlo a cabo.

4. Los pasadizos misterios fueron sumes extrañas o tardías

La iniciativa de que los castillos se edificaban sobre una red de pasadizos misterios y vías de escape semeja elogiable, y además de esto era alguna en ciertos casos. Mencionado lo anterior, no eran tan usuales como nos hacen meditar las películas.

Raramente, varios de los túneles que hay no formaban una parte de los diseños auténticos. En su rincón, fueron renovaciones añadidas en una fecha posterior. Castillo de Ashby de le Zouch en Leicestershire tiene un túnel que se añadió en años siguientes como ruta de suministro entre la torre y la cocina.

El castillo de Nottingham y el de Knaresborough contaban con túneles que podían o no ser empleados con objetivos de escapada, pero tenían túneles misterios de algún tipo. No obstante, por norma general no eran el trámite frecuente. En verdad, en el momento en que los atacantes procuraban ingresar en los castillos, en ocasiones ingresaban por el garderobe, que era esencialmente un orificio de aseo y lo mucho más similar a un pasaje misterio

3. Los orificios de aseo no provocaban varios homicidos

Los orificios asesinos, mucho más propiamente llamados maquicolaciones, eran como balcones invertidos en las murallas de un castillo. Los defensores podían situarse sobre estos orificios y ver hacia abajo. Esto les daba la posibilidad de publicar cosas como piedras a los atacantes que estaban abajo.

El primer empleo que se le dio a esto tuvo menos que ver con el homicidio y mucho más con la preservación. Dado a que la puerta de cualquier castillo se encontraba sosten a ser dañada por el fuego, los orificios de asesinato sobre las puertas eran un espacio perfecto para defensores para permitir que caiga agua para apagar las llamas

Se encontraba claro que permitir que caiga piedras u otros elementos pesados asimismo sería útil para proteger el castillo. Mencionado lo anterior, la creencia común de que aquí se dejaba caer aceite hirviendo era, en el más destacable de las situaciones, inverosímil. Lo que no significa que absolutamente nadie usara aceite de cocina, puesto que hay pruebas de que alguien lo probó en el asedio de Orleans. No era práctico calentar tanto aceite pues debe lograr 200 grados centígrados, o sea, el doble de la temperatura del agua hirviendo. Además, habría supuesto un mayor peligro de incendio en el castillo que como arma contra los forasteros.

Ciertos orificios asesinos eran completamente ornamentales, algo de arquitectura performativa que pretendía parecer genuina o reconocida mucho más que práctica. Los orificios asesinos del castillo de Tattershall estaban sobre el vecindario interior del castillo, mucho más que en el exterior.

2. Las antorchas no fueron muy usadas

Merced a la civilización pop, entre las imágenes mucho más usuales que la mayor parte de la multitud tiene en su cabeza de un castillo medieval es la de un pasillo pedregoso bordeado de antorchas. En el momento en que te mueves durante la noche, recoges una y navegas por los oscuros pasadizos.

El inconveniente de las antorchas como fuente de luz es que no es práctico para apps realistas en un largo plazo. La iniciativa de que las paredes del castillo tengan candelabros llenos de antorchas encendidas carece de sentido

En dependencia de de qué forma se haya fabricado una antorcha, se puede aguardar que arda entre 20 minutos y 2 horas. Una antorcha encendida a lo largo de bastante tiempo debería estar empapada en alquitrán o brea para perdurar mucho más de una hora, lo que generaría un humo espeso y humos dañinos. En un castillo, con las paredes forradas, esto sería poco práctico y arriesgado. Carecería de sentido sostener una antorcha corta encendida. Podrían estar libres para arder en el instante en que fuera preciso, pero sostenerlas encendidas solo para la iluminación ambiental carecía de sentido.

La mayor parte de las luces de los castillos serían de lámparas o candelas. Estas ardían a lo largo de mucho más tiempo y de manera mucho más segura. El coste y el tiempo de producción de cosas como los cirios sería probablemente mucho más manipulable que algo como las antorchas asimismo

1. Las fosas no eran solo agua

No todos y cada uno de los castillos tenían un foso a su alrededor. Era un concepto poco práctica por múltiples causas, entre ellas dado que la proporción de castillos construidos en las tierras altas sobre rocas y lomas lo hacía irrealizable. Pero en el momento en que un castillo tenía un foso, podía adoptar mucho más de una manera.

Los fosos secos, los que no tenían agua, existían y servían para frenar el progreso de los contrincantes. Pero la mayor parte de nosotros probablemente imaginamos un foso lleno de agua en el momento en que pensamos en el término. Y múltiples castillos los tenían.

Los fosos húmedos se creaban comunmente redirigiendo el fluído de un rover lo bastante para anegar el área cerca de la base de un castillo. Eso quería decir que tenía un estanque estancado que indudablemente se llenaría de aguas residuales en algún instante

Además del hedor, un foso era una aceptable defensa contra los invasores por el hecho de que podía evitar múltiples géneros de ataques directos. Los contrincantes no podían llegar a las murallas, con lo que aun las armas de asedio debían ponerse lejos del castillo, y también impedía que los túneles pasaran bajo las murallas.

El castillo de Cesky Krumlov, en la República Checa, era un castillo único en el sentido de que su foso se encontraba lleno de osos. En el siglo XVI, los osos comenzaron a ser criados en los muros del castillo, y en 1707 ahora se habían instalado en el foso. El foso prosigue albergando osos hoy día, y también invitan a los turistas a venir a observarlos si están en la localidad. Lo mejoraron para transformarlo en un hogar seguro para los animales y en este momento es mucho más un zoológico que un castillo.

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