¿Quiénes son los monarcas reinantes más largos de la historia?

Tabla de contenidos

  • 10. Hirohito: 62 años, 13 días (El país nipón)
  • 9. James I: 62 años, 319 días (Aragón)
  • 8. Victoria I: 63 años, 216 días (Reino Unido de Enorme Bretaña y también Irlanda, Emperatriz de la India)
  • 7. Fernando I: 65 años, 90 días (Sicilia … bueno, aproximadamente)
  • 6. Isabel II: 67 años y contando (Reino Unido de Enorme Bretaña y otros reinos y territorios de la Commonwealth)
  • 5. Franz Joseph I: 67 años, 355 días (Imperio austriaco)
  • 4. Johann II: 70 años, 91 días (Liechtenstein)
  • 3. Bhumibol Adulyadej: 70 años, 126 días (Tailandia)
  • 2. Luis XIV: 72 años, 110 días (Francia)
  • 1. Sobhuza II: 82 años, 254 días (Swazilandia)

De manera frecuente se dijo: “Pesada es la cabeza que transporta la corona”. Si bien parafrasear a Shakespeare no es horriblemente bien difícil, el acto de gobernar es, aparte de forjado con bastante drama, riesgo y, en ocasiones, aun muerte beligerante, solo pregunte. El bardo. Sin embargo, durante la historia, ciertos líderes han logrado retar la longevidad y sostenerse en el poder, desde los de mano dura hasta la benevolencia con guantes suaves.

Tenga presente que la próxima lista procura enseñar un relato verificable de los mandatarios cuyos reinados no solo rivalizan con la vida útil de un elefante, sino representan fronteras precisamente establecidas y rigen como una entidad singular. Como resultado, el poder compartido, los feudos medievales microscópicos y los amos de civilizaciones viejas o mitologías religiosas quedan descalificados. Lo siento. Reglas son reglas.

10. Hirohito: 62 años, 13 días (El país nipón)

El reinado de Emperador Hirohito técnicamente empezó en 1925 y duró 63 años. No obstante, probablemente merezca un crédito agregada por haber servido cinco años como regente de El país nipón para su padre enfermo, el emperador Taish ?. Este periodo interino asimismo presagió el gobierno turbulento de Hirohito y el desarrollo del poderío militar de su país. Irónicamente, su ascensión al trono fue designada como la era Showa, que significa “Paz Alumbrada”.

Nativo de Tokyo el 29 de abril de 1901, Hirohito se transformaría en el monarca mucho más longevo (y mucho más longevo) de la crónica de El país nipón. Si bien se encontraba facultado con total autoridad, comunmente se sostenía distanciado de la política y dejaba que sus en general dictaran una política exterior poco a poco más combativa. Pero sería su nombre, sobre todos los otros gobernantes nipones, el mucho más popular por tender un puente en una coalición con la Alemania nazi y la Italia fascista en la Segunda Guerra Mundial para sumarse a la Potencias del Eje. La resolución resultó catastrófica.

A causa de la rendición de El país nipón a las Fuerzas Aliadas en el mes de agosto de 1945, a Hirohito se le dejó mantenerse en el cargo como figura ornamental. Su exaltada presencia dejaría a El país nipón volver como estaba como nación y emerger como entre los países mucho más ricos de todo el mundo y crear el automóvil que probablemente en este momento está en su sendero de entrada. Asimismo merece la pena apuntar que la mayor parte de los historiadores militares y especialistas en aviación piensan Mitsubishi cero ser el caza con base en portaviones mucho más con la capacidad de la Segunda Guerra Mundial, mezclando hábil capacidad de maniobra y eficacia de comburente de largo alcance. Algo en lo que meditar la próxima vez que se adentre en el tráfico como un kamikaze mientras que llega tarde al trabajo.

9. James I: 62 años, 319 días (Aragón)

Jaime I de Aragón se distingue de todas las otras entradas en esta lista como un líder que asimismo reinó supremo en el campo de guerra. Mientras que se encontraba bajo la atenta mirada de los Caballeros Templarios, James empezó su entrenamiento de guerrero a la edad de seis años, después de la desaparición de su padre, el rey Pedro II.

Popular como ‘El conquistador,” el monarca ibérico agregaría las Islas Baleares y el puerto escencial de Valencia a su reino a lo largo de las Cruzadas aragonesas contra las fuerzas musulmanas. Entonces escribió Libra dels Fets (“Libro de los hechos”), la primera autobiografía famosa de un rey católico. Si bien fundamentalmente una narración que señala sus conquistas militares, el increíblemente piadoso James le dio crédito a Dios por asistirlo a aniquilar a muchos infieles como fuera viable en territorio español.

El precioso vencedor asimismo conquistó decenas y decenas de corazones femeninos como un “hombre de fembres” (“El hombre de la dama”) pese a sus valores católicos entrañables como hombre casado. Un tema especialmente sórdido implicó a James acusando a su mujer, Teresa Gil de Vidaure, de ser leprosa para lograr anular el matrimonio y casarse con su apasionado, ¡que asimismo era su prima! Como era de aguardar, no el Papa ha podido asistirlo con ese Ave María.

8. Victoria I: 63 años, 216 días (Reino Unido de Enorme Bretaña y también Irlanda, Emperatriz de la India)

Reina Victoria de manera fácil se posiciona como entre las figuras históricas mucho más conocidas y también esenciales de Enorme Bretaña, cuyo encontronazo de enorme alcance es sencillamente inconmensurable. A lo largo de sus 63 años como reina, la Era Victoriana vio adelantos veloces en tecnología, medicina y ciencia. Además de esto, ocasionalmente presidiría el imperio mucho más grande de la historia, precisamente medio planeta popular.

Alexandrina Victoria nació el 24 de mayo de 1819 en el Palacio de Kensington de padre inglés, Eduardo, duque de Kent, y de madre alemana, la princesa María Luisa Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfald. En 1837, a la edad de 18 años, se transformó en la reina Victoria y tres años después se casó con su primo hermano Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. Su corto pero con pasión matrimonio asistió a proteger una práctica de extendida data de combinar sangre real, robusteciendo de esta manera las lealtades de europa mientras que procuraba hacer un estirpe de aspecto regio. Afirmemos que los desenlaces fueron mixtos.

La vigorosa pareja causó nueve hijos y la friolera de 42 nietos. Como resultado, la enorme prole asimismo se casó en familias reales, lo que le dio a Victoria el bien justo alias de “Abuela de Europa”. De forma alternativa, fué llamada “La Reina del Apetito” por el atroz abandono de Irlanda bajo su supervisión en la época del siglo XIX.

7. Fernando I: 65 años, 90 días (Sicilia … bueno, aproximadamente)

De todo el caos monárquico desesperadamente difícil y absurdo que definió a Europa en el siglo XVIII, Fernando I se encontraba en una liga propia. Heredó los reinos separados de Nápoles y Sicilia en el momento en que su padre, Carlos III ascendió al trono español, lo que le demandó abdicar de sus títulos en el sur de Italia gobernado por los españoles, transformando a su hijo de ocho años en el Rey de las 2 Sicilias. ¿Eh? Espera, se regresa aún mucho más absurdo. El siciliano asimismo estilizado como Fernando III, Fernando IV en el transcurso de un periodo de importante tamaño que duró mucho más de 65 años y también implicó a un colorido elenco de individuos, incluido Napoleón, Lord Nelson y un tipo llamado Bernie (mucho más sobre eso mucho más adelante).

Ferdinand empezó de manera oficial su reinado en 1759, pero mientras que aguardaba que comenzara la pubertad, los deberes gubernativos fueron puestos a cargo de un estadista conspirador llamado Bernardo Tanucci. El ambicioso toscano, que se imaginaba a sí mismo como un hombre ilustrado que habría de ser rey, descuidó deliberadamente a su joven solicitado y, en cambio, lo incitó a abrazar la disparidad de la juventud con un abandono imprudente. Basta decir que los últimos días de la semana en Bernie’s tienen que ser LOCOS.

Ferdinand entonces se casó Archiduquesa María Carolina, la hermana mayor de la sentenciada reina francesa, Maria Antonieta, y también hija de la súper vigorosa emperatriz del Sacro Imperio De roma Germánico, María Teresa. Tras consumar su unión real sin amor y arreglada, el recién casado en teoría declaró: “Duerme como un fallecido y suda como un cerdo”. Forma de sostenerlo muy elegante, Ferdi.

Carolina, como Tannucci, tenía su agenda sedienta de poder y se encargó de los dominios de sus maridos irresponsables pese a las permanentes guerras, los cambios de fronteras y las puñaladas por la espalda a la vieja. No obstante, en el final, Fernando subsistió a la mayor parte de sus oponentes y, tras su muerte en 1825, entregó el atribulado imperio a su hijo, Francisco I.

6. Isabel II: 67 años y contando (Reino Unido de Enorme Bretaña y otros reinos y territorios de la Commonwealth)

Reina Elizabeth II ascendió al trono británico en 1952 tras la desaparición de su padre, Jorge VI. Hoy día es la monarca que reina mucho más tiempo en el planeta y, pese a su avanzada edad de 93 años, la querida monarca todavía sigue fuerte.

Elizabeth nació en Londres el 21 de abril de 1926. Se transformó en su presunta heredera en 1936 y después sirvió en el Servicio Territorial Ayudar a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. En 1947 se casó con el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, con quien tiene 4 hijos: Carlos, príncipe de Gales; Anne, princesa real; El príncipe Andrew, duque de York; y el príncipe Eduardo, conde de Wessex.

En 2017, se transformó en la primera monarca británica en lograr el jalón de Sapphire Jubilee de 65 años. Además de esto, es la jefe de estado mucho más vieja de todo el mundo en la historia. A lo largo de este tiempo, superó múltiples escándalos reales, incluyendo las supuestas múltiples hazañas sexuales de su hermana. Princesa margarita, y la desaparición demasiado sensacionalista de su ex- nuera Diana, princesa de Gales.

5. Franz Joseph I: 67 años, 355 días (Imperio austriaco)

Como comentamos, el peso de la corona puede ser una pesada maldición. O sea: Franz Joseph, quien en el transcurso de prácticamente 68 años padeció múltiples intentos de asesinato, el homicidio de su mujer, el suicidio de su hijo, la ejecución de su hermano y el homicidio de su sobrino. Franz Ferdinand – un acontecimiento que al final provocaría Primera Guerra Mundial.

Franz Josef era un integrante de la vieja escuela de la Casa de Habsburgo, que se transformó en Emperador de Austria en 1848. Asimismo tuvo un sinnúmero de otros títulos reales en el Imperio Austro-Húngaro, incluyendo el servicio como Enorme Príncipe de Transilvania, un ascenso que indudablemente lo transformó en un ícono gótico venerado.

Pese a presenciar la caída de la dinastía Habsburgo y presenciar incontables pérdidas personales, gozó de una enorme popularidad en su reino antes de fallecer por causas naturales en 1916.

4. Johann II: 70 años, 91 días (Liechtenstein)

El pequeño principado sin litoral de Liechtenstein puede ser bien difícil de localizar en la mayor parte de los mapas. Con 62 millas cuadradas, la nación europea alpina de charla alemana tiene precisamente una tercer parte del tamaño de Albuquerque, Nuevo México. No obstante, Liechtenstein tiene entre las tasas de PIB por persona mucho más altas de todo el mundo, y debe una gran parte de su éxito a un hombre popular sencillamente como Johann der Gute (“Juan el Bueno”).

Johann II aceptó el cargo en 1858 tras cumplir 18 años. Seis años después, inspeccionó la primera constitución de Liechtenstein y después solidificó aún mucho más su autonomía al retirarse de la vigorosa Confederación Alemana. En otro movimiento osado, Johann derogó el ejército del país y, en cambio, se centró en crear un ámbito financiero fuerte que emergería como un paraíso fiscal de renombre.

A lo largo de su largo orden, apoyó ampliamente las artes y las ciencias, pero no era precisamente un individuo de personas y evitó acontecimientos sociales y visualizaciones públicas. En contraste a otros integrantes de la realeza que se aprovecharon de su elevada situación, el príncipe jamás se casó ni engendró ningún descendiente real, y rigió hasta su muerte a la edad de 88 años en 1929.

3. Bhumibol Adulyadej: 70 años, 126 días (Tailandia)

Ser rey a lo largo de siete décadas no solo ilustra un historial laboral permanente, sino tiende a ser el logro mucho más pasmante en el currículo de un individuo. No para Bhumibol Adulyadej (pronunciado como se ve: poo-mee-coloca ah-dun-yaa-det). Aparte de su corona gastada, el gobernante mucho más viejo de Tailandia y el noveno Rama de la dinastía Chakri, llevó una vida realmente destacable como músico, pintor, marinero, creador y también inventor consumado. Asimismo logró sofocar varios alzamientos internos y eludir habilidosamente enfrentamientos en el vecino sudeste asiático devastado por la guerra. Para resumir, el hombre se sostuvo ocupado.

Como hijo menor del príncipe Mahidol, educado en Harvard, Bhumibol nació en Cambridge, Massachusetts el 5 de diciembre de 1927 (y el único monarca nativo de suelo estadounidense). Se transformó en gobernante en 1946 una vez que su hermano, el rey Rama VIII, muriera de una herida de bala en situaciones enigmáticas.

A lo largo de los próximos 70 años, Bhumibol continuó en el trabajo y se ganó una reputación caracterizada por ser tanto astuto como al estilo de Buda, y en su momento de libertad estuvo lleno de leyendas del jazz. Benny Goodman, Stan Getz y Lionel Hampton. Encima de eso, papá-O.

2. Luis XIV: 72 años, 110 días (Francia)

Para cualquier aspirante a monarca que desee dejar su huella en el planeta, Rey Luis XIV sería un buen modelo a proseguir. Su increíble reinado de 72 años, que gotea caída, definió el poder absoluto y estableció a Francia como una capacidad mundial tanto económica como militar. Además de esto, el “Le Roi Soleil” (“El Rey Sol”), vestido como una estrella de rock, edificó la cuna determinante en Versalles y amontonó una gran fortuna, estableciendo el estándar por el que se miden todas las otras cabezas coronadas.

Que viene de la Casa de Borbón (de nuevo, tres estrella de rock), Luis XIV ascendió al trono mediante la consagrada práctica del derecho divino de los reyes, un sistema que de todos modos funcionó bastante bien en su día. Entre sus varios logros y su extendido patrocinio a las artes, su mayor logro implicó el empoderamiento absoluto de solo una entidad: él mismo.

Leal a su pasmante sobrenombre, todas y cada una de las facetas de la vida francesa viraban en torno al Rey. Su gobierno de mano dura le dejó sostener el control mediante un código incuestionable que sostenía a raya a los testaferros en rivalidad en la iglesia, la aristocracia y el ejército. Apócrifo o no, su famosa cita “L’état, c’est moi” (“Yo soy el estado”) fue un decreto de caída del micrófono para las edades. O para decirlo de otro modo, si el zapato dorado con lentejuelas te queda bien, úsalo.

1. Sobhuza II: 82 años, 254 días (Swazilandia)

Más allá de que la mayor parte de los octogenarios tienen la fortuna de haber vivido tanto tiempo, Rey Sobhuza II pasó prácticamente todas sus ocho décadas sentado firmemente en el trono. Con 82 años extraordinarios, su reinado lo transforma en el monarca que rige por mucho más tiempo. Felicidades, noble majestad.

Sobhuza nació el 22 de julio de 1899 en el sur de África. Heredó la corona a la tierna edad de 4 meses una vez que su padre, el rey Ngwane V, muriera mientras que hacía un ritual de baile de celebración llamado el Incwala (Precaución: NO intente esto en el hogar). Más tarde, según un New York Times informe, “un consejo tribal encabezado por la mujer preferida de su padre escogió al joven Sobhuza como su sustituto entre una multitud de otros hijos”.

El rey africano pasó su niñez aprendiendo en el extranjero en Inglaterra, recibiendo una educación formal antes de retirarse a casa. Si bien Swazilandia (en este momento eSwatini) continuó bajo el dominio británico antes de conseguir su independencia en 1968, Sobhuza rigió como el líder de hecho de su pueblo y asistió a marcar el comienzo de una era de prosperidad poscolonial. Además de esto, a fin de que conste, tuvo un total de 70 esposas y engendró 210 hijos. Viva el rey.

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