Todos los gobiernos que la CIA ha derrocado (y lo que sucedió después)

En la serie de máxima audiencia en curso digna de Netflix que es la política mundial, la CIA es el enorme mal general. Durante los años, la Agencia se ha ocupado de tantas cosas alarmantes que es interesante verlas como afines a Ficheros X’ Cancer Man, moviendo todos y cada uno de los hilos tras escena. Indudablemente, has oído charlar de los repetidos complots de la CIA para matar a Fidel Castro, y probablemente aun has oído charlar de su actividad secundaria en completar a la multitud de LSD para intentar supervisar sus psiques. Pero nada de esto tiene nada que ver con las 7 ocasiones que la CIA derribó a un gobierno extranjero.

Sí, en todo el siglo XX, la Agencia gastó un sinnúmero de dinero estadounidense en destituir a los líderes mundiales del poder, entonces silbó con indiferencia y miró hacia otro lado en el momento en que la multitud empezó a preguntar si estaban comprometidos. Ciertos de estos golpes solo han recibido un acompañamiento menor de la CIA. Otros fueron instigados por ellos. Aquí están las 7 ocasiones que entendemos de absoluta seguridad que los espías estadounidenses derrocaron a un gobierno … y lo que sucedió después.

Van a ir (1953)

En 1951, Mohammad Mosaddeq subió al poder en Van a ir con la promesa de nacionalizar prácticamente todo cuanto pudiese hallar. Esto funcionó bien con los iraníes regulares, que estaban un tanto hartos de que los británicos fuesen dueños de sus compañías mucho más valiosas, con lo que el reconocimiento de Mosaddeq solo aumentó en el momento en que entregó la producción de petróleo al estado. Pero el gobierno británico se encontraba menos que feliz. Tanto es conque Londres decidió solicitarle contribuye a su mejor amiga estadounidense para lidiar con Mosaddeq. En 1953, Eisenhower enviado en la CIA.

El golpe de Van a ir acabó transformándose en el patrón oro de la intromisión de la CIA. Haciendo un trabajo con el MI6 de Enorme Bretaña, los agentes organizaron a los maquinadores, dieron fondos para el derrocamiento, sobornaron a políticos, dirigieron elementos del ejército iraní y generaron publicidad golpista a muchos. Mosaddeq fue depuesto y el Sha de Van a ir fue instalado en su sitio. ¡Viva, una victoria estadounidense!

Bueno, no completamente. Lamentablemente, el Shah era un dictador tan represivo que la población se volvió contra su régimen secular y apoyó la revolución islámica de 1979 en contra suya. Esa es la revolución que condujo a la crisis de los rehenes y en este momento al de hoy combate nuclear. ¡Ups!

Guatemala (1954)

De todos y cada uno de los continentes, sería América Latina donde la CIA se divertía mucho más con sus golpes, y todo comenzó con Guatemala. Cerca de la temporada en que Mosaddeq fue escogido para regentar Van a ir, Jacobo Arbenz fue escogido para regentar la pequeña nación centroamericana. Como Mosaddeq, Arbenz tenía una inclinación izquierdista. De la misma Mosaddeq, procuró nacionalizar un activo que entonces se encontraba a cargo de una compañía occidental, en un caso así, tierras de la United Fruit Company. Y, de la misma Mosaddeq, la CIA decidió que lo mucho más capaz sería contribuir a una fuerza paramilitar a deponerlo.

Puedes leer la historia completa en Nuestro lugar página oficial del gobierno de la CIA, pero es algo como esto. El embajador estadounidense en Guatemala, John Peurifoy, tomó el control de las operaciones y asistió a los líderes militares guatemaltecos a hacer la impresión de que una fuerza paramilitar se encontraba a puntito de irrumpir la ciudad más importante. Arbenz se rompió y salió disparado, el gobierno cayó y se instaló una exclusiva dictadura amiga de América.

En el lado positivo, el golpe fue prácticamente incruento. En el lado negativo, las dictaduras represivas que prosiguieron a lo largo de décadas precisamente no lo fueron. El golpe asimismo pasó factura a la CIA. Utilizaron exactamente el mismo modelo para la invasión de Bahía de Cerdos, que, eh, no fue tan bueno.

El Congo (1960)

Tras Van a ir y Guatemala, la CIA se tomó un justo reposo de seis años para reposar en sus lauros. Más allá de que la mayor parte de los países que se muestran en el artículo probablemente desearían haberse quedado allí, ¡es imposible sostener una aceptable agencia fuera del juego por un buen tiempo! Y 1960 fue un año atrayente para estar en ese juego. El Congo Belga (el día de hoy República Democrática del Congo, o RDC) terminaba de conseguir su independencia y el nuevo gobierno daba pequeños pasos hacia la nacionalidad. Para poder ver a los espías estadounidenses, eso solo podría representar una cosa: ¡hora de una guerra sicológica al estilo de la Guerra Fría de la vieja escuela!

El poco afortunado que quedó atrapado en todo lo mencionado fue el presidente Patrice Lumumba, un panafricanista cuyo trato era cerciorarse de que Bélgica jamás, nunca, regresara a su nación. La CIA confundió su hostilidad hacia las compañías belgas con anticapitalismo y empezó a incitar a las facciones del ejército que deseaban a Lumumba fallecido. Al final, Lumumba se percató de lo que sucedía y se dirigió a los soviéticos en pos de acompañamiento a lo largo de la crisis del Congo. En este punto, la CIA no precisaba llevar a cabo nada. Por miedo a un golpe de Estado conformado por los soviéticos, el presidente del Congo logró arrestar y realizar a Lumumba (con la asistencia del ejército estadounidense).

Este fue uno de esos golpes en los que la CIA solo jugó un papel periférico, pero el daño aún se encontraba hecho. La desaparición de Lumumba todavía es entre las acontecimientos mucho más enormes en la narración de la República Democrática del Congo.

República Dominicana (1961)

Aun un reloj parado lleva razón un par de veces cada día, y eso incluye relojes que de todos modos son ingeniosas metáforas de escritores de la CIA. En 1961, Rafael Trujillo era probablemente el mayor estúpido de la faz del mundo. Dictador absoluto de la República Dominicana, recluyó a millones de su gente, alimentó a los disidentes con los tiburones, cometió una limpieza étnica asesinando a una cantidad enorme de inmigrantes haitianos y trató de matar al presidente de Venezuela. Aun el día de hoy, todavía se le considera entre los peores dictadores de América Latina.

En otro planeta, su muerte en este momento sería considerada como una victoria importante de la CIA. Prácticamente lo fue. La Agencia se creó para matarlo en 1961 en el momento en que ocurrió la Bahía de Cerdos y la Casa Blanca de Kennedy lo desconectó. En el final, todo cuanto logró la CIA fue dar tres carabinas M1 a los maquinadores del ejército del país. Se les dio un óptimo empleo.

Una noche de ese año, el coche de Trujillo se salió de la carretera en el momento en que retornaba de ver a su apasionado. Los asesinos lo mataron a balazos, colapsando de esta forma su gobierno de un solo hombre. No obstante, no fue el desenlace de la participación estadounidense en el país. En 1965 el El ejército estadounidense invadió deponer la junta articulo-Trujillo y también disponer un gobierno conservador.

Vietnam del Sur (1963)

Mira, son los sesenta. De curso la CIA hacía cosas en Vietnam. ¿Jamás ves películas de guerra viejas? Independientemente, en 1963, el tipo que lideraba el Vietnam del Sur no comunista era Ngo Dinh Diem y, vaya, en algún momento hedía en su trabajo. Un católico al cargo de una nación budista, Diem se especializó en incordiar a todos y cada uno de los que no eran católicos, e inclusive a varios que lo eran. John F. Kennedy halló la opresión de los budistas por la parte de Diem tan repugnante que en privado le ha dicho a su círculo íntimo que Diem debía irse. Por extraordinaria coincidencia, muchas personas en Vietnam del Sur asimismo lo pensó.

En Octubre de 1953, Los en general de Vietnam del Sur se juntaron con un agente de la CIA en su país y le hicieron una pregunta muy sencilla. ¿Proseguiría la CIA enviándoles asistencia y dinero si abandonasen a esta clase Diem en un golpe de Estado? El operativo de la CIA ciertamente se encogió de hombros y ha dicho “seguro, ¿por qué razón no?” Fue el desenlace de Diem.

El 1 de noviembre, el ejército derribó a Diem, matándolo a él y a su hermano en el desarrollo. Más allá de que la mayor parte de los vietnamitas del sur acogieron con beneplácito el golpe, desencadenó una secuencia de golpes auxiliares que obstaculizaron dificultosamente los intentos de combatir contra el Norte comunista. Y nosotros entendemos como acabó eso.

Brasil (1964)

¡Uf! ¡Los años sesenta indudablemente fueron un periodo ocupado para el departamento de cambio de régimen de la CIA! Solamente estaban Patrice Lumumba, Rafael Trujillo y Ngo Dinh Diem en el suelo antes que la Agencia recorriese el planeta para deponer a otro gobierno, en esta ocasión en Brasil. En ese instante, la nación mucho más grande de América Latina se encontraba regida por el gobierno nacionalista de izquierda de Joao Goulart, 2 especificaciones que indudablemente despertarán la presión de la CIA. Goulart era amigo de los regímenes marxistas y tenía vínculos con China. En Las expresiones de Lyndon Johnson, la CIA “precisaba ofrecer todos y cada uno de los pasos probables” para destituirlo.

A sabiendas de que el ejército brasileiro se encontraba abierto a un golpe, la CIA organizó manifestaciones callejeras contra Goulart y envió comburente y armas a los maquinadores. Asimismo brindaron acompañamiento logístico al golpe y, chicle, funcionó. El gobierno de Goulart se desmoronó en 2 cortos días, y la CIA se regocijó … solo para poder ver de qué manera una despiadado dictadura militar se apoderó de Brasil que duraría 20 años. El régimen disidentes políticos ejecutados, torturó a los izquierdistas e inclusive practicó la crucifixión contra ciertos de sus contrincantes. seguramente no sea el resultado que aguardaba la CIA.

Chile (1973)

Aquí nos encontramos. El golpe de Estado compuesto por la CIA mucho más infame en la historia estadounidense. En 1970, Salvador Allende se transformó en presidente de Chile, prácticamente el único marxista de toda Sudamérica que logró el puesto mucho más prominente de su país a través de un desarrollo democrático legítimo. En el instante, se dedicó a instigar reformas de extrema izquierda que dejaron a Washington en un estado de pavor por la oportunidad de que un país se volviese comunista de manera voluntaria. Solamente Allende aceptó el cargo, la CIA apoyó un golpe en contra suya. En el momento en que eso falló, pasaron los próximos 3 años organizando maquinadores golpistas, pulsando las tuercas de la economía chilena y distribuyendo sabiduría con elementos del ejército que deseaban a Allende fallecido.

Como el Página web de la CIA Lo afirma, la Agencia no llegó a respaldar el próximo intento de cuajo de Estado en 1973. Pero lo sabían por adelantado, no lo condenaron, y los maquinadores lo han tomado como una señal de que USA les respaldaba.

Entonces, ¿qué sucedió después? Ya que bien, la Fuerza Aérea de Chile bombardeó el palacio presidencial el 11 de septiembre de 1973 y Allende se suicidó. Un general popular como Augusto Pinochet tomó el control y pasó los próximos quince años mejorando el arte de malversación y tortura, robando $ 17 millones de la nación, con mucho más de 3,000 disidentes asesinados y otros 28,000 torturados. Relacionado con un historial como ese, es bien difícil ver de qué forma Allende ha podido ser peor.

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