Top 10 enfermeras famosas

En el planeta de hoy, la enfermería es un campo de estudio muy habitual y la carrera como enfermera es poco a poco más riguroso. No obstante, la carrera tardó décadas en ganar algún género de crédito y reconocimiento. No fue hasta el siglo XIX que la enfermería fue verdaderamente valorada, en el momento en que bastante gente visibles, en su mayor parte mujeres, subieron al ámbito para conseguir maneras de contribuir a los heridos y enfermos.

Ahora se expone una lista de diez enfermeras que verdaderamente cambiaron el campo de la enfermería. Varios de ellos lograron entablar una exclusiva piedra que abriría un sendero para todos los que se transformarían en enfermeras más adelante.

10. Virginia Henderson

Muy conocida como la “primera dama de enfermería”, Virginia Avenel Henderson se graduó de la Escuela de Enfermería del Ejército en 1921, a lo largo de la Primera Guerra Mundial. A lo largo de este tiempo se le ocurrió una definición sólida de su vocación, describiendo la enfermería como “contribuir a la gente a ganar independencia con relación a el desempeño de ocupaciones que contribuyan a la salud o su restauración”. (enfermeras.info)

Henderson ha podido realizar exitosamente la distinción entre la medicina y el trabajo de una enfermera, aseverando que una enfermera debe contribuir a cualquier persona, más allá del estado de su salud, para contribuir a esa persona a ganar fuerza, conocimiento y intención. Henderson asimismo ha podido hacer una lista de criterios que ella pensaba que eran una parte de la atención básica de enfermería, que incluía: vestirse, reposar, respirar, comer y tomar, sostener una temperatura corporal habitual y muchas otras cosas. Explicó que en el momento en que un individuo puede realizar todas y cada una estas cosas completamente, ahora no requiere la asistencia de una enfermera.

Henderson no solo definió realmente la enfermería, sino asimismo enseñó en el Escuela de Enfermería de Yale, empoderando a las futuras enfermeras. En 1960, publicó un libro que se titula Principios de la atención de enfermería que todavía se usa extensamente hoy en dia en el mundo entero. En verdad, se tradujo a mucho más de 20 lenguajes.

9. Dorothea Dix

Dorothea Lynde Dix fue una educadora y activista que se pronunció en contra de los problemas en el sistema de atención de salud mental.  Su legado como fundadora de St. Elizabeths perduró hasta el siglo II del hospital.  Cortesía de la Biblioteca Nacional de Medicina, c.  1950.

Más allá de que la mayor parte de las otras enfermeras en esta lista asistieron a los heridos en la guerra, Dix ha podido llevar la enfermería a un reino totalmente nuevo. Se le asigna haber abierto el primer asilo mental en los USA. No obstante, Dix luchó a lo largo de años antes que el gobierno siquiera considerara sus ideas.

En su juventud pasó un buen tiempo enseñando a pequeños pobres y dejados, pero transcurrido un tiempo su salud empezó a fallar, con lo que se centró en redactar libros para pequeños. En el momento en que su salud mejoró, estableció una escuela para pequeñas. Tras otro deterioro de su salud (en este momento se estima que tenía tuberculosis), Dix viajó a Inglaterra para volver como estaba. Allí se halló con bastante gente que la apoyaban bastante en formar parte activamente en el confort popular. Ocasionalmente retornaría a casa en Boston con una plétora de novedosas ideas.

En el momento en que Dix regresó a los EE. UU. En 1840, rápidamente empezó a cabildear para un mejor régimen de los enfermos mentales. Apuntó el trato durísimo de estas personas, que de forma frecuente eran encerradas y golpeadas, en tanto que sus condiciones no se comprendían apropiadamente. Dix viajó por todos lados de la costa desde Massachusetts hasta Luisiana y al reves, compendiando información sobre el régimen de los que se consideraban locos. Entonces empezó a proveer esta información a los legisladores con la promesa de conseguir la aprobación para crear asilos. Como resultado, la Sociedad Médica del Estado de Carolina del Norte empezó en 1848 y el Hospital Dorothea Dix abrió en Raleigh en 1856. Después, mucho más de 12 millones de acres de tierras federales se reservaron para asilos, merced al trabajo de Dix.

8. Helen Fairchild

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Helen Fairchild cuidó a una cantidad enorme de soldados heridos a lo largo de su corto carrera. Nació en Pensilvania y se graduó como enfermera en el Hospital de Pensilvania en 1913. Unos años después, en 1917, empezó la Primera Guerra Mundial y Fairchild se unió a la Fuerza Expedicionaria Estadounidense. Fue mandada a un espacio en Passchendaele, Francia, adjuntado con otras 63 enfermeras, donde atendió a 2.000 soldados heridos mientras que se encontraba bajo fuego.

En el último mes del año del mismo año, la salud de Fairchild se se encontraba estropeando poco a poco. Había sufrido dolores abdominales a lo largo de un buen tiempo, pero la condición había empeorado a lo largo de la guerra (probablemente como producto de una combinación de sus agobiantes condiciones de trabajo y la exposición al gas mostaza). Se sometió a una cirugía en el mes de enero de 1918, pero entró en coma y murió cinco días después. Diríase que el cloroformo usado como anestesia provocó adversidades hepáticas. El día de hoy, hallará el nombre de Fairchild en el Monumento a las Mujeres en el Servicio Militar estadounidense.

7. Mary Seacole

Estatua de Mary Seacole, St Thomas 'Hospital

Más allá de que varios dan bastante crédito a Florence Nightingale por cambiar exitosamente la atención médica que se brindó en el siglo XIX en toda Enorme Bretaña, otro nombre fundamental asociado con estos cambios es Mary Seacole. Es seguro decir que Seacole es la heroína anónima de la enfermería del siglo XIX como producto de su herencia racial: su padre era escocés pero su madre era jamaicana. En verdad, solicitó sumarse al mismo conjunto de enfermería del que Nightingale formaba parte en Enorme Bretaña, pero su petición fue rechazada, probablemente por el tono de su piel.

Seacole no permitió que esto la detuviese. Solicitó dinero prestado y también logró el viaje de 4.000 millas a Crimea para contribuir a los soldados heridos y heridos de la guerra de Crimea por su cuenta. Allí, de forma frecuente trataba a los heridos de los dos lados y, de forma frecuente, confiaba en su conocimiento de los antídotos y medicinas tropicales y herbales de Jamaica. Asimismo ha podido hacer pensiones para los heridos a fin de asegurar que tengan la posibilidad de mantenerse en un espacio habitable mientras que recibían régimen.

En el momento en que acabó la guerra en 1856, Seacole se quedó sin dinero y en estado deplorable de salud, pero gracias a su asistencia en la guerra, se estableció un fondo de provecho y se le dio dinero.

6. Margaret Sanger

Arresto de Margaret Sanger en la Clínica Brownsville

El control de la natalidad podría no ser tan popular, sugerido o suministrado el día de hoy si no fuese por la determinación de Margaret Sanger. En verdad, la utilización y la iniciativa completa del control de la natalidad aún no posee ni un siglo. Sanger fue el primero en proponer la iniciativa del control de la natalidad en 1914, una temporada donde hubo un fuerte impulso a fin de que se legalizara el control de la natalidad. Sanger procuraba ofrecer a las mujeres mucho más derechos, singularmente en el momento en que tenía que ver con nacer y ser madre, más allá de que la Iglesia Católica y el gobierno en ese instante desaprobaban bastante sus pretenciones. Varios piensan que su impulso por el control de la natalidad ha podido haber ocurrido debido al hecho de que su madre murió gracias a los embarazos múltiples de once hijos. Sanger sabía todo sobre las adversidades del embarazo y buscaba una manera de solucionarlas y combatirlas. Para empezar a llevar a cabo comprender su punto, Sanger escribió múltiples documentos que contaban todo sobre el desarrollo de las mujeres jóvenes, singularmente en lo relacionado al sexo y el sistema reproductivo. Asimismo formó a las ‘clases bajas’ sobre el control de la natalidad.

Pese a la resistencia de varios por charlar de ideas sexuales públicamente, Sanger continuó su búsqueda de un procedimiento anticonceptivo legal. Viajó por todo el planeta para estudiar sobre los diversos tipos de anticonceptivos. Para contribuir a educar a mucho más personas, en 1916, Sanger abrió una clínica de planificación familiar y control de la natalidad. Asimismo asistió a hacer la Liga Estadounidense de Control de la Natalidad (Antes de Cristo) y en 1923 abrió la primera clínica legal de control de la natalidad merced a subvenciones de múltiples sitios y personas, incluido John D. Rockefeller, Jr.

5. Edith Cavell

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Edith Cavell pasó una gran parte de su tiempo prestando asistencia a quienes verdaderamente la precisaban y, en el final, murió por llevar a cabo algo que amaba. Eso. Nació en Norfolk, Inglaterra el 4 de diciembre de 1865 y también ingresó a la profesión de enfermería a los 20 años. Decidió moverse a Bélgica para empezar su trayectoria, y se le dio el título de comadre del Centro Médico Berkendael situado en Bruselas. Desde 1907 hasta el momento en que empezó la guerra en 1914, Cavell pasó una gran parte de su tiempo modernizando la profesión de enfermería en Bélgica. A lo largo del verano de 1914, Cavell se encontraba en Inglaterra visitando a su familia en el momento en que empezó la guerra. Su familia le rogó que se quedara, pero se sintió obligada a regresar a Bruselas para contribuir a los soldados heridos. Su hospital próximamente se transformó en una localización de la Cruz Roja y los soldados de todas y cada una partes, incluyendo los de Francia, Inglaterra y Alemania, fueron tratados según fuera preciso.

A lo largo de este tiempo, los avisos alemanes afirmaban que cualquier persona que ayudara o ocultara a soldados ingleses o franceses sería castigado. Pese a las obvias observaciones públicas, Cavell asistió a los presos socios a huír y ocultarse de los alemanes. Tras evaluar su suerte, el hospital fue allanado por soldados alemanes y Cavell fue detenida en 1915. Pese a tener un letrado que le explicó que actuó por compasión para contribuir a la multitud, Cavell fue acusada de traición y sentenciada a muerte por un pelotón de fusilamiento. El 12 de octubre de 1915, Cavell Fue ejecutado. Hoy día hay múltiples celebraciones por su servicio, incluyendo una en Trafalgar Square.

4. Mary Breckinridge

Desde el principio, Mary Breckinridge consideró que la enfermería obstétrica era fundamental para la atención de la salud.

Mary Breckinridge, natural de Kentucky en 1881, es preferible famosa por hacer el Servicio de Enfermería de Frontier que ha podido atender y ofrecer atención médica a quienes eran bastante pobres para pagarla o a quienes vivían en un espacio muy recóndito en la zona de los Apalaches en Kentucky. A lo largo de su historia, asimismo ha podido entablar la primera escuela en los EE. UU. Que capacitó y certificó a mujeres para transformarse en matronas. Mediante sus 2 logros, ha podido contribuir a achicar las tasas de mortalidad tanto de bebés como de mamás embarazadas en un instante en que la asistencia médica para semejantes cosas no se encontraba muy avanzada.

Breckingridge se graduó de la Escuela de Capacitación del Hospital St. Luke en 1910. Entonces tuvo 2 hijos, pero los dos fallecieron muy jóvenes. Esto verdaderamente la motivó a prosperar la salud de otra gente, en especial los bebés y las mamás.

Viajó por todos lados, aun a Washington, DC para contribuir a los que estaban enfermos por la epidemia de influenza en 1918. Asimismo se unió al Comité América en Pour les Régions Dévastées de la France y en exactamente el mismo año decidió hacer un programa de enfermeras visitantes, que después se transformó en un enorme éxito, en tanto que muchas mujeres fueron capacitadas como comadronas y enfermeras correctas que viajarían para ofrecer asistencia. En 1921 regresó a Kentucky para llevar su iniciativa a los EE. UU. Y regresó a la escuela en el Teachers College of Columbia University en Novedosa York en 1922. En 1923, logró una encuesta en su localidad natal y descubrió que no había médicos ni comadronas certificados para asistir vida saludable. En 1924, tras ir al Hospital Británico para Mamás y Bebés, se transformó en partera certificada y un año después prestó sus servicios en todo los Apalaches. Mediante su programa, las mujeres serían mandadas a Inglaterra para recibir una capacitación correcta como enfermeras y matronas.

3. Mary Mahoney

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Mary Eliza Mahoney está en la lista en el número 3 por sus excelentes logros no solo como enfermera, sino más bien asimismo como afroamericana a lo largo de su tiempo, en tanto que se transformaría en la primera enfermera afroamericana registrada. Nació en Roxbury, Massachusetts en 1845 y tenía un enorme interés en la enfermería en el momento en que era joven. No obstante, esto sería una pelea y terminantemente una labor desmoralizadora, en tanto que muchas mujeres de su temporada, en especial las mujeres negras, sencillamente se contentarían con el trabajo familiar, que de manera frecuente incluye horas y horas de limpieza, fregado y otras costas. Para eludir esto, pasó bastante tiempo en el Hospital para Mujeres y Pequeños de Novedosa Inglaterra haciendo un trabajo como asistente de enfermera no oficial a lo largo de prácticamente 15 años. Después, Mahoney decidió proceder a la escuela y conseguir la educación que precisaba para seguir en su trayectoria. En 1879, se graduó de la escuela de enfermería tras 16 meses; de una clase compuesta por solo 40 personas, Mahoney, de 34 años en ese instante, la única afroamericana y otras tres mujeres se graduaron.

Tras conseguir su título, Mahoney trabajó bastante como enfermera privada en la costa este. A lo largo de este tiempo, se transformó en una integrante bien conocida de las Pupilas Socias de Enfermeras (ANA), que en ese instante se encontraba compuesta primordialmente por mujeres blancas. En 1908 cofundó la Asociación Nacional de Enfermeras Graduadas de Color (NACGN), que dejó que mucho más enfermeras afroamericanas tuviesen bastante éxito en sus carreras.

2. Clara Barton

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En la guerra y en el desastre, hay un conjunto que jamás deja de asistir en asistencia, y es la Cruz Roja Estadounidense. Así sea que los apoye o no, el conjunto fué de mucha ayuda desde su creación en 1881 por absolutamente nadie mucho más que la enfermera Clara Barton. Barton inicialmente tuvo la iniciativa de una organización de esta clase unos 20 años antes que se fundase la Cruz Roja. A lo largo de la Guerra Civil en 1861, Barton vivía en Washington DC y experimentó de primera mano la Guerra de Bull Run. En el momento en que acabó la guerra y los soldados heridos debían fallecer, Barton decidió que era preciso que los estados del norte recolectaran, donaran y distribuyeran los recursos y abastecimientos médicos precisos para los damnificados por la guerra. En 1862, se le asignó el trabajo de viajar en ambulancias militares para contribuir a los soldados heridos en el lado norte y en el lado sur de la guerra. A lo largo de toda la Guerra Civil, Barton continuó atendiendo a los soldados heridos que eran precisos. En el final de la guerra, nuestro presidente Abraham Lincoln designó a Barton a fin de que fuera a buscar y también detectar a los soldados de la Unión. Con toda esta experiencia a lo largo de la Guerra Civil, Barton vio el éxito de sus ideas y decidió hacer la Cruz Roja.

Si bien la primera asamblea de la Cruz Roja empezó con solo 15 personas, el día de hoy la organización tiene 100 millones, si no mucho más, de personas. La organización es muy conocida por asistir a lo largo de catastrofes naturales, pero asimismo se ha diversificado para recibir donaciones de sangre y contribuir a la gente sin hogar.

1. Florence Nightingale

Florence Nightingale y su personal atendiendo a un paciente en el hospital militar de Scutari.  Litografía coloreada, c.  1855, por T. Packer después de él mismo.

Florence Nightingale se encuentra dentro de las muchas enfermeras reconocidas a nivel internacional. En la mayoría de los casos, se le asigna la fundación de la profesión de enfermería de hoy. En el momento en que era joven, Nightingale pensaba que una voz divina la llamaba y deseaba que se transformara en enfermera, pero su estatus popular terminantemente no encajaba con el trabajo, puesto que nació y se crió en una familia británica muy acomodada. A lo largo de su tiempo, las mujeres de su edad y condición popular se transformarían en mamás, y la lactancia se encontraba fuera de sitio, en tanto que de manera frecuente se la consideraba una profesión que tendría alguien de una clase bajísima. No obstante, en 1851, su padre le dio permiso para proceder a Alemania a estudiar enfermería. En 1853, reventó la Guerra de Crimea entre Alemania y Rusia, y como se encontraba en las cercanías, Nightingale fue mandada a un hospital del ejército Scutari para contribuir a cuidar de los soldados heridos y moribundos. Mientras que hacía su trabajo como enfermera, Nightingale asimismo se tomó el tiempo para ver a su alrededor y saber por qué razón estaban muriendo muchos soldados. Entonces se percató de que las condiciones del hospital eran un desastre y próximamente se transformó en una enorme protectora de la limpieza y reparación de centros de salud. Adjuntado con esto, asimismo ha podido utilizar sus capacidades matemáticas para conseguir formas mejoradas de ver los datos médicos que se recopilaron. Continuó haciendo un trabajo en el hospital hasta 1857 en el momento en que regresó a casa.

Tras regresar a casa, Nightingale tuvo la posibilidad única de saber a la reina Victoria. Aquí ha podido debatir novedosas ideas que se emplearían para conformar el Army Medical College. Nightingale jamás volvería a la práctica de la enfermería, sino pasó la mayoría de su tiempo escribiendo manuales y libros que podrían publicarse para empleo público, en especial en las facultades de medicina. Su literatura ocasionalmente asistiría a ofrecer forma a eso que el día de hoy conocemos como enfermería.

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