Valientes corresponsales de guerra que fueron asesinados en acción

El periodismo de combate es prácticamente tan viejo como la guerra misma. El popular historiador heleno viejo, Herodoto, estableció un prominente estándar con sus explicados cuentos de las guerras greco-persas, destacando la relevancia de registrar los enfrentamientos que darían forma a la historia. No obstante, con frecuencia tiene un precio alto.

Los reportes veraces se dan cuenta una publicidad confusa, reportan a la sociedad y emiten la transparencia que se precisa con urgencia. Pero la búsqueda de hechos puede ser mortal, en especial en los puntos críticos de la política y en los campos de guerra de todo el planeta. La próxima lista resalta a los valientes hombres y mujeres que fueron a la guerra y jamás retornaron.

10. Marie Colvin

Como entre los corresponsales de guerra mucho más fecundos de las últimas décadas, Marie Colvin todos los días exponía su historia para reportar desde la primera línea. La periodista estadounidense, bebedora y fumadora implacable, era famosa tanto por su valentía como por su accionar abrasivo. Ella estableció una reputación bien ganada al aventurarse en zonas de riesgo que de forma frecuente se pasan por prominente y donde otros temían ir.

Sus viajes la llevaron de Afganistán a Zimbabwe y a todas y cada una de las zonas hostiles medias. Mientras que cubría la guerra civil en Sri Lanka en 2001, perdió un ojo en un ataque con granadas y usó un parche en el ojo negro que se transformó en su marca desafiante. El valor y la insolencia inexorables de Colvin se transformaron en historia de historia legendaria en el transcurso de un hecho en Timor Oriental, donde asistió a socorrer a mucho más de 1500 mujeres y pequeños atacados por fuerzas apoyadas por Indonesia.

Desenmascarar el subterfugio que de manera frecuente circunda la guerra se transformó en otro aspecto definitorio durante su trayectoria. Y por último le costaría la vida. En asignación para el tiempo de domingoella descubrió crueldades contra civiles en Siria por el gobierno dirigido por Assad, como la utilización de armas químicas. Dio su última transmisión el 21 de febrero de 2012, desde la localidad asediada de Homs, y murió al día después por un ataque con cohetes de la artillería siria.

La devoción de Colvin por mostrar las violaciones de derechos humanos todavía es su legado perdurable. Su historia fué objeto de múltiples libros y reportajes recientes, incluyendo la película de 2018, Una guerra privada.

9. Bill Stewart

https://www.youtube.com/watch?v=kFKm6y también3dl3Q

Corresponsal de novedades ABC Bill Stewart salió de su camioneta de prensa el 20 de junio de 1979, cerca de un retén en Managua, Nicaragua. Había estado cubriendo la escalada de la guerra civil entre los rebeldes sandinistas y las tropas del gobierno bajo la presidencia. Anastasio Somoza. Un integrante de la Guarda Nacional armado ordenó a Stewart y a su intérprete, Juan Espinosa, que se derrocaran en el suelo. Instantes después, el soldado apuntó con su rifle y mató a balazos a los dos hombres a bocajarro.

Si bien solo tenía 37 años en el instante de su muerte, Stewart ahora era un periodista veterano, habiendo cubierto antes los combates en el Líbano y la revolución en Van a ir. Llevaba 10 días en Nicaragua comunicando desde el centro de la ciudad más importante, región de ciertas peleas mucho más profundas entre los 2 bandos.

Asesinato de Stewart, grabado por otros noteros de Antes de Cristoy trasmitido en los USA, provocó una queja en todo el mundo que por último condujo al derrocamiento del despiadado régimen de Somoza. El hecho ocurrió un día una vez que los medios estatales atacaran a los noteros extranjeros que cubrían la guerra, acusándolos de formar parte en una “conspiración comunista en todo el mundo”. En Washington, Presidente Jimmy Carter respondió, aseverando “El homicidio de … Bill Stewart en Nicaragua fue un acto de barbarie que toda la multitud civilizada condena”.

8. Tim Hetherington

Como varios en esta lista, Tim HetheringtonEl inmenso cuerpo de trabajo lo vio escogido para múltiples permisos: notero gráfico, cineasta, artista, creador y defensor de los derechos humanos. El británico es probablemente mucho más popular por Restrepo, un reportaje premiado que codirigió con Sebastián Junger sobre la vida en un puesto de avanzada estadounidense en el valle Korengal de Afganistán, un área considerada entre los sitios mucho más peligrosos en la prolongada guerra contra los talibanes.

Los intereses de Hetherington se extendieron bastante alén de sus asignaciones de guerra de prominente perfil para gacetas como Feria de la vanidad y también reportes de campo para Antes de CristoNews. Si bien tenía títulos de la Facultad de Oxford y Cardiff, decidió pasar ocho años viviendo y haciendo un trabajo en África Occidental, consiguiendo una visión incalculable de las adversidades en la zona destrozada a lo largo de la segunda guerra civil liberiana. Su pasión por las causas humanitarias lo calificó después para trabajar con el Consejo de Seguridad de las ONU como estudioso del Comité de Sanciones de Liberia.

A lo largo del Primavera árabe de 2011, se halló en otra situación peligrosamente hostil. El 19 de abril tuiteó: “En la localidad libia asediada de Misrata. Bombardeos indiscriminados de las fuerzas de Gadafi. No hay señales de la OTAN “. Al día después fue alcanzado por metralla de un obús de mortero o un RPG (granada propulsada por cohete). Como Robert Cubierta antes que él, tenía 40 años en el instante de su muerte.

7. Ernie Pyle

A homenaje reciente en el sitio de los Ficheros Nacionales de EE. UU. Ernie Pyle como alguien que “supo contar las historias de los alistados por el hecho de que se incrustó en su historia diaria; no solo observaba su trabajo, vivía, viajaba, comía y compartía trincheras con ellos ”. Un comprendio acertado de un periodista ordinario con un talento increíble para poner un rostro humano al peaje deshumanizante de la guerra.

Originario de Indiana, Pyle lo inició en el periodismo escribiendo para el diario de su escuela en la Facultad de Indiana. Desarrollaría su estilo hogareño al estilo Mark Twain como notero itinerante de la cadena de periódicos Scripps-Howard. En la mayoría de los casos, acompañado por su mujer “Jerry”, Pyle escribía primordialmente historias de interés humano seis días por semana para su habitual columna sindicada “Hoosier Vagabond”. La pareja al final se estableció en Albuquerque, Nuevo México, donde su casa se transformaría después en un Biblioteca Pública.

Al principio de la Segunda Guerra Mundial, Pyle cruzó el Atlántico para contemplar la Guerra de Enorme Bretaña, transformándose en un corresponsal de guerra magistral. La posterior participación militar estadounidense lo vio comunicando desde el frente en el norte de África, Sicilia, Italia y Francia, y sus despachos se dieron a conocer en mucho más de 400 periódicos diarios. Pyle ganó el Premio Pulitzer en 1944 por sus cuentos en primera persona sobre soldados de infantería que defendió como “las clases sin los que no se tienen la posibilidad de ganar las guerras”.

Tras ver su una parte de riesgo en Europa, Pyle aceptó a regañadientes una asignación en el Pacific Theatre. El fuego de las ametralladoras niponas terminó con su historia poco tras su llegada a lo largo del invasión de okinawa. Poco después, se lanzó una película fundamentada en sus historias de guerra llamada La crónica de GI Joe. Protagonizada Burgess Meredith como Pyle, la película consiguió 4 nominaciones al Oscar y lanzó la carrera de un joven actor llamado Robert Mitchum.

6. John Hoagland

https://www.youtube.com/watch?v=cCMJLObzJbc

En la primavera de 1984, el fotoperiodista estadounidense John Hoagland había logrado forjarse un planeta idílico supuestamente irrealizable para él en la sosegada localidad ribereña de La Independencia, El Salvador. El originario de San Diego, California, de 36 años, se había casado últimamente con una mujer local, que asimismo compartía su pasión por el surf y la naturaleza pese a la guerra civil en curso que se salía de control a su alrededor. Pero leal a su carácter, Hoagland optó por quedarse inmovil, utilizando su cámara para contar historias sobre la vida y la desaparición en el pequeño país centroamericano.

Como varios jóvenes en los políticamente turbulentos años sesenta, Hoagland se implicó en movimientos relacionados con la justicia popular y los derechos civiles. Se unió a sus compañeros de estudios en la Facultad de California, San Diego en múltiples marchas de queja y se desempeñó resumidamente como guardaespaldas del líder de los derechos civiles. Angela Davis. Después viajó a Nicaragua, donde halló su vocación como fotógrafo de combate, estableciendo velozmente una reputación tanto por su perserverancia como por su tranquilidad bajo el fuego. Aparte de contemplar la revolución sandinista, retratado el enfrentamiento en Beirut, haciendo un trabajo independientemente para agencias de novedades como Associated Press y United Press International.

De regreso en El Salvador, la situación fue de mal en peor. Los escuadrones de la desaparición del gobierno masacraban a civiles inocentes a intención. Los curas fueron asesinados. Las monjas fueron violadas. Y el ejército salvadoreño, respaldado por USA, hizo una política de tierra asolada contra las guerrillas de izquierda y contra cualquier otra persona que desafiara su gobierno autoritario. Hoagland próximamente se enteró de que era entre los 35 cronistas cuyos nombres aparecían en una “lista de fallecidos” paramilitar.

Mientras que se encontraba en una asignación para Newsweek, viajó con un equipo de CBS News hacia la localidad de Suchitoto, al norte de la ciudad más importante en San Salvador. El 16 de marzo de 1984, reventó un tiroteo entre el Ejército y las fuerzas rebeldes durante un sendero de tierra rural. Hoagland, como siempre, se encontraba 50 yardas por enfrente de los otros noteros en el momento en que una ronda de enorme calibre de un M-60 ametralladora penetró en su espalda. Su cámara proseguía cliqueando en el momento en que cayó al suelo y al final se desangró.

5. Dan Eldon

Dan Eldon llevó una vida extraordinariamente plena. Viajó por todo el planeta, visitando 46 países en 4 continentes mientras que creaba arte y establecía organizaciones beneficiosas en el sendero. Asimismo logró ayudar a la facultad en California y trabajar como diseñador gráfico en Novedosa York antes de emerger como un notero gráfico ovacionado en África. Pero por encima de todas las cosas, Eldon fue humanitario y asistió a prosperar centenares de miles de vidas en los países mucho más damnificados por la pobreza. Y logró todo lo mencionado en el momento en que tenía 22 años.

Nativo de Londres de padre británico y madre estadounidense en 1970, Eldon y su familia se mudaron a Kenia en el momento en que él tenía siete años. Logró una crónica de sus aventuras durante su historia en una sucesión de diarios conformados por una pluralidad de dibujos, fotografías y escritos. Una compilación de estos diarios se transformaría después en un libro de mayor venta en todo el mundo: “Los diarios de Dan Eldon: El viaje es el destino”.

En 1989, un viaje de turismo con amigos por el sureste de África supuso un hallazgo inesperado que le afectó intensamente. Un reciente guerra civil en Mozambique había causado que una cantidad enorme de personas cruzaran la frontera y se agolparan dentro de un enorme campo de asilados en Malawi. Estimulado con lo que vio, Eldon creó Student Aid Charity, colectando fondos muy precisos para la gente diezmadas por el enfrentamiento.

Otra guerra civil, en esta ocasión en Somalia, devolvió a Eldon a África en el verano de 1992. El fatídico acontecimiento lo convirtió en un corresponsal de renombre en todo el mundo y asimismo impactó a una nación. En la localidad de Baidoa, Eldon fue testigo de un área arrasada por el apetito y la destrucción. Sus inquietantes fotografías de bebés fallecidos y sobrevivientes esqueléticos fueron novedad de primera plana y se dieron a conocer en las portadas de gacetas de todo el planeta, pero lo que es más esencial, sirvieron de aviso de una impactante crisis humanitaria.

La conciencia asistió a desatar una misión de socorro en todo el mundo, Operación Volver a poner la Promesa, pero los asaltos de las facciones beligerantes asimismo llevaron a la llegada de “fuerzas de cuidado de la paz” poderosamente armadas. Hasta entonces, Eldon (en este momento haciendo un trabajo para Reuters), continuó sumergiéndose en la red social y se transformó en una figura tan habitual entre los lugareños que lo apodaron “Alcalde de Mogadiscio”.

El 12 de julio de 1993, las tropas de la ONU bombardearon por fallo una villa somalí que se estima que es el cuartel general de un poderoso señor de la guerra llamado General Mohammed Farah Aidid. En cambio, múltiples cientos y cientos de personas fallecieron o resultaron lesiones, incluidos múltiples jubilados y también imanes venerados. Eldon y otros tres cronistas fueron citados para documentar la carnicería y se apuraron al sitio. En la mitad de la confusión y el caos, una turba enfurecida se volvió contra los noteros y mató a Eldon y a el resto apedreándolos.

4. James R. O’Neil

La Guerra Civil Estadounidense es considerado el primer enorme enfrentamiento que se ha retratado extensamente. No obstante, el equipo caro y voluminoso resultó bien difícil de maniobrar y requirió cuartos oscuros improvisados ​​llenos de modelos químicos peligrosos para ser remolcados por vehículos tirados por caballos. Como resultado, el talento de los dibujantes como James R. O’Neill se transformó en un bien apreciado. Sus ilustraciones finamente detalladas llenaron los diarios por semana, cuyos leyentes demandaban cobertura del sanguinolento enfrentamiento. O’Neill asimismo se ganaría la distinción de ser el único corresponsal de guerra fallecido en acción a lo largo de la Guerra por la Unión.

James Richard O’Neill emigró de Irlanda a América del Norte en 1833 con su familia en el momento en que aún era un bebé. Tras llegar por vez primera a Quebec, su padre, Hables O’Neill, trasladó a la familia a Kenosha, Wisconsin, donde el irlandés halló trabajo como farero local. En 1854, James halló trabajo como asistente de teatro, diseñando y creando decorados, y después se transformó en intérprete.

Antes del estallido de la guerra, O’Neill se mudó a Leavenworth, Kansas y próximamente logró conexiones en el próximo puesto del Ejército de EE. UU. En Fuerte Leavenworth. Allí conoció a Frank Leslie, un fanático partidario de la Unión y editor del Leslie’s Illustrated Newspaper, de enorme circulación. O’Neill entonces se incorporó a las tropas de la Unión, dibujando soldados y situaciones de guerra que de forma frecuente representaban una representación mucho más verdadera de los acontecimientos que los retratos recios y escenificados que se hicieron populares por fotógrafos como Matthew Brady.

O’Neill se incorporó al Distrito de la Unión de la Frontera bajo el mando del General James G. Blunt en el Territorio Indio (de hoy Oklahoma). O’Neill dio dibujos de la enorme victoria de la Unión en el Guerra de Honey Springs en el verano de 1863, tal como reportes de novedades de otros compromisos en la zona.

El 6 de octubre de 1863, una enorme fuerza confederada bajo Capitán William Quantrill emboscó a la unidad de Blunt cerca de Baxter Springs, Kansas. Quantrill, un conocido táctico guerrillero que no creía en tomar presos, ordenó a su “bushwhackers”Para aniquilar a los soldados de la Unión adjuntado con O’Neill y una banda militar. Merece la pena apuntar que los viles forajidos Frank y Jesse James de manera frecuente viajaban con Quantrill y tienen la posibilidad de haber participado en el baño de sangre.

3. Robert Cubierta

Robert Cubierta es extensamente reconocido como el mejor fotógrafo de guerra de siempre. Sus imágenes gráficas atraparon el despiadado realismo del combate y también influirían de enorme manera en el trabajo de las generaciones futuras. Irónicamente, su nombre era falso, el resultado de un nick inventado por unos cuantos fotoperiodistas de europa extraños que procuraban hacerse un nombre. Funcionó. Las icónicas y premiadas fotografías de Cubierta del Día D y la Guerra Civil De españa se consideran ciertas mejores imágenes nunca tomadas en tiempos de guerra. No es asombroso para un hombre que ha dicho una vez: “Si la fotografía no es suficientemente buena, es por el hecho de que no andas suficientemente cerca”.

Nacido como Andre Friedmann de progenitores judíos en Budapest, Hungría en 1913, después se mudó a Berlín y estudió ciencias políticas. Al final, escapó de la región tras el ascenso al poder del partido nazi. Al establecerse en París, se enamoró de una mujer alemana llamada Greta Pohorylle (después Gerda Taro), que asimismo había escapado últimamente del furor antisemitismo que se apoderaba del país.

La pareja próximamente empezó a tomar fotografías y venderlas a los medios, aseverando ser el agente del fotógrafo estadounidense ficcional, “Robert Cubierta”. Mientras que cubría el guerra civil De españa, generaron las imágenes mucho más conocidas del enfrentamiento entre el régimen fascista del general Francisco Franco y las fuerzas republicanas fieles a la República de españa escogida de manera democrática.

A lo largo de la Segunda Guerra Mundial (y habiendo adoptado completamente su alias inventado), Cubierta trabajó bastante para Life Magazine, incluyendo el desembarco de los marines estadounidenses en la playa de Omaha. Asimismo se lanzó en paracaídas en territorio enemigo en Operación Varsity, participando en la misión aérea mucho más grande de la historia. Por su trabajo vanguardista, el general Dwight D. Eisenhower le dio la Medalla de la Independencia.

Cubierta pasó a co-fundar Fotografías de Magnum – la primera agencia cooperativa para fotógrafos independientes de todo el planeta. Antes de su muerte, le dio a comprender a amigos como Ernest Hemingway, John Huston y Humphrey Bogart que deseaba trabajar en nuevos proyectos cinematográficos y que había terminado de reportar desde las ubicaciones de combate. Sin embargo, Cubierta aceptó una asignación para contemplar el Primera guerra de Indochina y fue ejecutado tras pisar una mina terrestre mientras que se encontraba engastado con un regimiento francés en la provincia de Thái Bình.

2. Gerda Taro

Trabajó bajo el nombre profesional “Gerda Taro“- nombrándose a sí en honor a la artista de Japón Taro Okamoto y actriz sueca Greta Garbo – y asimismo fue famosa como “Little Red Fox” por su pelo pelirrojo y su enana estatura. Tras escapar de la Alemania nazi, Taro emergería como una fotógrafa vanguardista y se le asigna el mérito de ser la primera mujer periodista asesinada mientras que cubría una guerra desde el frente.

Greta Pohorylle nació el 1 de agosto de 1910 en Stuttgart, Alemania de progenitores judíos. Se volvió políticamente activa desde el comienzo, oponiéndose al surgimiento del Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (asimismo popular como el partido Nazi) y fue detenida y detenida por cargos de repartir publicidad.

Por último se mudó a París, donde su trayectoria floreció tras su participación comercial y personal con el hombre. que llegó a ser popular como Robert Cubierta. Como Taro, en un inicio empezó a trabajar como su asistente a lo largo de la Guerra Civil De españa, pero próximamente desarrolló un estilo de forma exclusiva de el, capturando fotografías intensamente enternecedoras. En 1937, padeció lesiones fatales en el momento en que un tanque fuera de control se estrelló contra un automóvil en el que viajaba cerca de La capital española. Su muerte devastó a Cubierta por el resto de su historia.

En lo que habría sido su cumpleaños número 27, una cantidad enorme de débiles fueron a su funeral en Cementerio de Père Lachaise en París. El jalón francés es el sitio de reposo final de múltiples otros vanguardistas visibles, incluidos Oscar Wilde, Édith Piaf, Chopin, Moliere y también Isadora Duncan. Múltiples años tras su muerte, se descubriría que Taro había tomado una cantidad importante de imágenes acreditadas equivocadamente como los primeros trabajos de Robert Cubierta.

1. Sean Flynn

Podría haber hecho cualquier cosa con su historia. Y de esta manera lo logró. Como el único hijo de la histórica estrella de cine Errol Flynn y actriz francesa Lili Damita, Sean Flynn habitado un planeta con el que la mayor parte solo puede soñar. Pero asimismo era un misterio de alma intranquiliza. Impresionantemente guapo, si bien típicamente tímido, procuraba el riesgo pero no la atención. Asimismo experimentaría algo que su popular padre jamás logró: balas reales en una región de guerra real.

Sus progenitores se divorciaron poco una vez que él naciese, y Flynn y su madre se mudaron al sur de Florida, lejos de las formas malvadas y malvadas de Hollywood. Asistió resumidamente a la Facultad de Duke, pero se sintió fuera de rincón y se retiró tras solo un semestre. Inútil de ocultarse de su buena fachada y apellido célebre, aceptó interpretar El hijo del capitán Blood, una secuela explotadora de la película que lanzó la carrera de Errol Flynn tres décadas antes. El joven rompecorazones compilaría una sucesión de créditos afines, yendo por el dinero veloz antes de admitir una labor con Paris-Match para reportar sobre la guerra de Vietnam.

Tras arribar en Saigón en el mes de enero de 1966, próximamente se unió a una banda de otros cronistas renegados, entre ellos Tim Page, John Steinbeck, Jr. y Michael Herr. Flynn aceptó asignaciones peligrosas con los Boinas Verdes y otras entidades de las Fuerzas Particulares y no vaciló en lanzarse en paracaídas o descender en helicóptero a una región de aterrizaje ardiente. Se dedicó a progresar en su trabajo con su Cámara Leica M2, y proveer un relato sin filtrar de la crueldad salvaje de esta guerra en especial despiadado. Sus fotografías en salvaje fueron publicadas por Tiempo de vida conforme proseguía empujando los límites, ahondando en las metas de campo y asumiendo poco a poco más peligros.

En 1967, Flynn viajó a Israel y cubrió el Guerra de los Seis Días. Regresó a Vietnam por año siguiente en el momento en que la Ofensiva Tet se extendió por todo Vietnam del Sur, lo que marcó un punto de cambio en el enfrentamiento. Apodada “La Primera Guerra de la Televisión”, los autónomos tenían un ingreso sin precedentes (y sin censura) al historial de documentos que se desarrollaba en el mismo instante. La emoción y el riesgo eran palpables. Opio económico y abundante añadido al atrayente. Page, quien fue herido cinco ocasiones y prácticamente ejecutado 2, después escribió: “Fue una guerra bien difícil salir, una emoción incesante cercada por un círculo de hermanos, unidos por la experiencia y la arrebatadora carrera de la revolución y el rock and roll que fue la década de 1960. No había nada en el planeta que se le comparara “.

La incursión de las fuerzas norvietnamitas en la vecina Camboya al final condujo a una fuerte presencia militar estadounidense allí, tal como a noteros que cubrieron la acción. Flynn había estado compendiando todo el tiempo horas de película para un reportaje que hacía sobre sus vivencias a lo largo de la guerra. El 6 de abril de 1970, él y el camarógrafo de CBS Dana Stone partió en motos Honda rojas en lo profundo de Viet Cong (VC) territorio ocupado para filmar mucho más metraje. Jamás se les volvió a conocer.

Se estima que los hombres fueron secuestrados por soldados de VC y después entregados a la Khmer Rouge antes de ser ejecutado. Pese a múltiples intentos durante los años por la parte de familiares, amigos y el gobierno de los USA, los restos jamás se han encontrado. Flynn fue proclamado legalmente fallecido en 1984.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *